10/7/12

Introducción a la filosofía de la praxis

Antonio Gramsci

Hay que destruir el prejuicio, muy difundido, de que la filosofía es algo muy difícil por el hecho de ser la actividad intelectual propia de una determinada categoría de científicos especialistas o de filósofos profesionales y sistemáticos. Por consiguiente, hay que empezar demostrando que todos los hombres son “filósofos” definiendo los límites y las características de esta «filosofía espontánea», propia de «todo el mundo», es decir, de la filosofía contenida: a) en el lenguaje mismo, que es un conjunto de nociones y de conceptos determinados y no sólo de palabras gramaticalmente vacías de contenido; b) en el sentido común y en el buen sentido; c) en la religión popular y, por consiguiente, en todo el sistema de creencias, de supersticiones, de opiniones, de modos de ver y de actuar que se incluyen en lo que se llama en general «folklore».

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Después de haber demostrado que todos son filósofos, aunque sea a su manera, inconscientemente, porque en la más mínima manifestación de una actividad intelectual cualquiera, el «lenguaje», se contiene ya una determinada concepción del mundo, se pasa al segundo momento, al momento de la crítica y de la conciencia, es decir, a la cuestión de si es preferible «pensar» sin tener conciencia crítica de ello, de modo disgregado y ocasional, esto es, «participar» en una concepción del mundo «impuesta» mecánicamente por el ambiente exterior y, por tanto, por uno de los grupos sociales en que todos nos vemos automáticamente inmersos desde nuestra entrada en el mundo consciente (que puede ser el pueblo donde vivimos o la provincia, que puede tener origen en la parroquia y en la «actividad intelectual» del cura o del viejo patriarca que dicta leyes con su «sabiduría», en la mujer que ha heredado la sapiencia de las brujas o en el pequeño intelectual agriado por su propia estupidez y por su impotencia en la acción), o es preferible elaborar la propia concepción del mundo consciente y críticamente y, en conexión con esta labor del propio cerebro, elegir la propia esfera de actividad, participar activamente en la producción de la historia del mundo, ser guía de uno mismo y no aceptar pasiva y supinamente que nuestra personalidad sea formada desde fuera.

Marxismo Crítico
Selección y traducción de J. Solé-Tura

Vicisitudes y nuevos estudios de “La ideología alemana”

Marcello Musto

I. Revistas de estudios marxianos

Los múltiples intentos de publicar las obras completas de Marx y Engels han visto florecer, a propósito de sus ediciones, algunos periódicos que tenían el objetivo de acompañar y promover los trabajos, además de ofrecer una contribución a la investigación.

También este capítulo de la Marx Forschung (la investigación sobre Marx) se abre, como muchos otros, con los trabajos de David Borisovič Riazanov, curador de la primera edición histórico-crítica de la obra completa de Marx y Engels, la Marx Engels Gesamtausgabe (MEGA), sin duda, el más importante Marx Forscher del siglo veinte. Gracias a su iniciativa, y bajo el cuidado del Instituto Marx y Engels de Moscú dirigido por él directamente, en el bienio 1926-27 aparecieron los dos volúmenes del Marx-Engels Archiv. El objetivo del proyecto, del cual, en principio, se había excluido cualquier referencia al debate político del momento, era proveer anticipos sobre los manuscritos de los dos pensadores para hacerlos accesibles a la crítica antes de la edición completa de la obra. Como es sabido, sobre la MEGA cayó el hacha del estalinismo, responsable, además de muchos otros crímenes, de haber interrumpido la publicación de la obra de Marx.

A pesar de que han aparecido, desde 1956 a 1968, la Marx Engels Werke (MEW) y, entre 1955 y 1966 en la Unión Soviética, la segunda K. Marks i F. Èngel’sa Sočinenija, durante los cuarenta años trascurridos desde la interrupción del primer intento de Gesamtausgabe en 1935 y la impresión de la segunda (cuyo primer volumen se remonta a 1975) en el campo "socialista" no hubo serias iniciativas editoriales semejantes. La única revista de este ciclo fue el completamente doctrinario Naučno-informacionnyj bjulleten’ sektora proizvedenij K. Marksa i F. Èngel’sa, que surgió en 1958 en el Instituto por el Marxismo Leninismo de Moscú y que prosiguió en 47 números hasta 1989. Por el contrario, en el mismo período, en Occidente, se cuentan numerosos y calificados instrumentos de investigación sobre Marx, y es obligatorio hacer referencia al menos a dos de ellos. En Francia, bajo la dirección del marxólogo Maximilien Rubel, nació la revista Etudes de marxologie. Los 31 números de estos cuadernos algunos de los cuales eran dobles, aparecidos de modo discontinuo entre 1959 y 1994, representan un intento irremplazable de documentación de la obra de Marx y de crítica del marxismo gracias a los análisis críticos, los estudios históricos, las bibliografías y las traducciones inéditas que contienen; todavía hoy, son un instrumento indispensable para quien desee aventurarse de manera rigurosa en estos temas.

Acerca de la teoría de la crisis de Marx en el manuscrito original del Volumen III de El Capital

John Milios

La noción de sobreacumulación de capital, como fue construida por Marx en el Volumen III de El Capital sobre las bases de su “definición preliminar” de “sobreproducción absoluta”, es considerada en este trabajo como el elemento clave de la teoría de la crisis de Marx. Siguiendo lo que este autor considera como la lógica del análisis de Marx, este trabajo concluye que las crisis económicas deben ser identificadas no con la ley de la tendencia a la caída de la tasa de ganancia, tampoco con algún supuesto subconsumo intrínseco de las clases trabajadoras. En lugar de ello, las crisis deben ser entendidas como la resultante de la fusión de una variedad de factores que suprimen la tasa de ganancia. Una crisis económica puede ser descripta, por lo tanto, como una0 sobreacumulación coyuntural, por ejemplo, una producción coyuntural de mercancías (medios de producción y medios de consumo) en tales cantidades y precios, que temporariamente impiden el proceso de acumulación. En última instancia, todas las categorías de factores que afectan la composición de valor del capital y la tasa de ganancia están sobredeterminadas por la lucha de clases, cuyo objeto principal es el nivel de explotación de la fuerza de trabajo.

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John Milios
John Milios es miembro del Departamento de Humanidades, Ciencias Sociales y Leyes de la Universidad Técnica Nacional de Atenas. El presente trabajo fue presentado en la 1999 Miniconference del International Working Group on Value Theory, efectuada en Boston, USA, del 12 al 14 de marzo de 1999