1/7/12

Apuntes sobre las Notas críticas al “Ensayo Popular de Sociología” elaboradas por Antonio Gramsci - X

En esta entrada, la décima referida a las críticas de Gramsci al Ensayo Popular de Bujárin, veremos el rol que para el marxista italiano juega o debería jugar el concepto de “ortodoxia” en el materialismo histórico y haremos referencia, muy brevemente, al uso del concepto de “materia”.

José A. Gómez Di Vincenzo

Especial  para Gramscimanía
Según Gramsci, el concepto de ortodoxia debe renovarse y volverse a referir a sus fuentes originales. En vez de buscarse la ortodoxia en tal o cual marxista o en tal o cual tendencia ligadas a corrientes extrañas al materialismo histórico , ésta debe sondearse “en el concepto fundamental de que la filosofía de la praxis se basta a sí misma, contiene en sí misma todos los elementos fundamentales para construir no sólo una concepción del mundo total e integral, una filosofía y una teoría totales de las ciencias naturales, sino también para vivificar una organización práctica integral de la sociedad”. (p. 51)

Así, “ortodoxia” se asocia mejor al concepto de “revolucionario” que al de “conservadurismo dogmático”. Para Gramsci, una teoría es revolucionaria si permite una separación y distinción consciente de dos campos, siendo inaccesible para un adversario. Si se considera que la filosofía de la praxis (recordemos que con estas palabras Gramsci designaba al materialismo histórico) no es autónoma de otras filosofías o religiones tradicionales no se ha roto entonces los lazos con el viejo mundo o se ha capitulado. La filosofía de la praxis no necesita apoyos externos.

Sobre el prestigio Marx

Daniel Molina Jiménez 

Hace unas pocas semanas, se publicaba [que muchas] personas de todas las edades acudían a comprar El manifiesto Comunista de Karl Marx. ¿Cómo explicarlo? Cierto es que la crisis económica puede influir en las ventas de un panfleto mitificado pero, a punto de cumplirse 130 años de la muerte del pensador alemán, es imposible entenderlo a partir de una moda coyuntural, porque no sucede lo mismo con otros libros y otros panfletos que, además, carecen de rigor. Hobsbawm ponía de manifiesto en su último libro Cómo cambiar el mundo, el modo en que el pensador alemán ha sido conocido y reflexionado a lo largo del tiempo. Y, cómo su pensamiento se ha ido solidificando en numerosos estudios científicos.  Sin embargo, hay  poca gente que haya leído a Marx fuera del ámbito intelectual  y esto es un problema porque entonces solo se opina por los resultados políticos de las percepciones teóricas que Marx elaboró, y, es entonces, cuando  nos  adentramos en el terreno del fracaso irremediable y todo lo que tenemos que hacer es combatir ese fracaso invocando supuestos marxistas. Pero no solo esto,  lo peor es que, Marx y marxismo, no en todos los países pero sí en España, se ha  venido asociando  ya desde la II República y de manera intensa, durante el franquismo, casi de manera mimética, y siempre interesada, a comunismo, dictadura y revolución, lo cual es un error importante  porque Marx jamás pudo conocer lo que supuso la ulterior acción de los partidos comunistas, especialmente tras la Revolución rusa (Marx murió en 1883).

Educación popular y disputa hegemónica / Los aportes de Antonio Gramsci para el análisis de los proyectos pedagógico-políticos de los movimientos sociales

Hernán Ouviña

En las últimas décadas, diferentes movimientos sociales de América Latina han asumido el desafío de construir, en sus propios territorios y de manera autogestiva, espacios educativos donde ensayar nuevas relaciones pedagógico-políticas. ¿Qué tiene para decirnos Antonio Gramsci respecto de este tipo de experiencias? A primera vista, puede parecer un contrasentido retomar a un lejano militante autodidacta, que pensó y actuó en un continente y un contexto sumamente diferente al latinoamericano, y que -para colmo- nos dejó como herencia simplemente un conjunto de notas periodísticas juveniles, apuntes políticos coyunturales y fragmentos dispersos escritos durante su solitario encierro en las cárceles fascistas. Sin embargo, y a pesar de todos estos detalles, creemos que sus reflexiones e iniciativas no han perdido actualidad. Antes bien, hoy en día cobran mayor vigencia aún que décadas atrás, y resultan por demás fructíferas para dar cuenta y potenciar las múltiples propuestas educativas que se dan no sólo en el marco de las instituciones escolares tradicionales, sino especialmente en los ámbitos que surgen por fuera de ellas, impulsados por movimientos sociales y organizaciones de base.

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Lo que siguen no serán más que algunas hipótesis en torno a los aportes que realiza Antonio Gramsci para (re)pensar la centralidad de la praxis educativa en los movimientos sociales de nuestro país (teniendo como principal referencia a la experiencia de los bachilleratos populares, aunque contemplando también a jardines comunitarios y primarias populares), atendiendo a los enormes desafíos que la actual coyuntura argentina y latinoamericana nos depara a quienes intentamos pensar el compromiso educativo, sin dejar de comprometer el pensamiento con la praxis transformadora.

Hernán Ouviña
Politólogo y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Profesor de la Carrera de Ciencia Política y de la Maestría en “Pedagogías Críticas y Problemáticas Socioeducativas” (UBA). Integrante del equipo de educadorxs populares del Bachillerato Popular “La Dignidad” de Villa Soldati y de la Red de Bachilleratos Populares Comunitarios. Investigador del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe (UBA) y del Departamento de Educación del Centro Cultural de la Cooperación

Los enigmas del placer

Luis Roca Jusmet

Los enigmas del placer / François Ansermet y Pierre Magistretti / Traducción de Víctor Goldstein / Buenos Aires: Katz editores, 2011

Especial para Gramscimanía
Las noticias de la superación del psicoanálisis forman parte de la segunda cruzada en contra de esta tradición. La primera cruzada fue, de hecho, anterior a la constitución de la tradición, ya que fue la campaña por desterrarlo antes de que se consolidara. Una vez aceptada su realidad de lo que se trató fue de desprestigiarla. No hay que trivializar este movimiento, ya que aparte de los colectivos más reaccionarios del mundo de la psicología y de la psiquiatría participaron en él gente tan inteligente e interesante como Karl Kraus, Ludwig Wittgenstein o Ernst Jünger. Incluso un crítico del positivismo con Karl Popper lo puso como ejemplo de hipótesis no científica. Hoy en día se dice que el psicoanálisis está superado y algunos de lo que hacen esta afirmación se basan en el gran avance de las neurociencias.

Entrevista con Eric Laurent
Se olvidan de que el mismo Freud fue uno de los neurocientíficos de su tiempo y de que algunos de los más importantes neurocientíficos de la actualidad, como lo es Pierre Magistretti, son claros defensores de las aportaciones del psicoanálisis. El mismo Magistretti, junto a Ansermet escribieron ya hace unos años un libro imprescindible ( A cada cual su cerebro. Plasticidad neuronal e inconsciente) con el que iniciaron una reflexión a partir del encuentro entre neurociencias y psicoanálisis.