25/6/12

Una aproximación a Walter Benjamin y su interés para la teoría literaria

María Eva Báez

Walter Benjamin y su análisis materialista de la producción literaria resultan de un gran interés para la teoría literaria en la medida en que no se limita a analizar las obras en sí mismas, es decir los productos literarios, sino que llama a la reflexión de los autores sobre su propio lugar en el proceso de producción de la literatura, los medios y formas de esta producción y las transformaciones que debe operar el intelectual que opta por ponerse al servicio del proletariado en su lucha revolucionaria contra la burguesía.

En su texto “El autor como productor” (1) Benjamin reconoce que ya se ha cuestionado la autonomía del autor: la “libertad para escribir lo que quiera”. El escritor burgués recreativo trabaja siempre en razón de determinados intereses de clase, aun sin admitirlo. Podemos clarificar esta afirmación apelando a Terry Eagleton, quien en su trabajo “Una introducción a la teoría literaria” sostiene que en las diferencias individuales de opinión subyace un firme consenso de valoraciones inconscientes que se relacionan estrechamente con las ideologías sociales (2). En el escritor progresista tampoco hay autonomía, ya que sobre la base de la lucha de clases decide orientar su actividad al servicio del proletariado, es decir que persigue una tendencia.

Sin embargo, Benjamin plantea que es un error considerar por separado la tendencia política progresista de la calidad literaria de las obras, ya que este abordaje no da cuenta de la profunda interconexión de estos dos elementos. Para una correcta crítica literaria política, se debe incorporar el concepto de tendencia literaria. Para esto es necesario superar la contraposición entre forma y contenido y abordar en forma dialéctica la obra literaria no sólo en relación con su contexto social sino en relación con las condiciones de producción literaria de la época, es decir, en relación con la técnica literaria.

La democracia según Charles Tilly

Foto: Charles Tilly
Luis Roca Jusmet

Especial para Gramscimanía
En abril del año 2008 murió el sociólogo Charles Tilly. La noticia pasó desapercibida no sólo para la ciudadanía en general sino también para muchos intelectuales de izquierda. Porque Tilly no era ni mucho menos un escritor mediático, simplemente era un científico social riguroso, tan brillante como humilde. Siempre estuvo preocupado y comprometido con su realidad social. Su trabajo se desarrolló durante medio siglo y durante este tiempo publicó 50 libros y más de 600 artículos. Su método fue madurando  y finalmente considera que los factores estructurales para explicar las sociedad y sus cambios son complejos. Son las condiciones materiales; las identidades colectivas; las relaciones sociales, sobre todo las de poder ; las creencias . Como Wallernstein, Tilly creía en la unidad de las ciencias sociales y de éstas con la historia. Entre otros temas Tilly estudió la formación del Estado Moderno y los procesos de democratización. Tilly siempre consideró que los procesos de democratización fueron resultado de luchas y no de concesiones del poder o de aplicación de una teoría. La democracia es un regimen y un proceso real y conflictivo, no un procedimiento formal.