21/6/12

Alain Badiou en TV

Esta es una entrevista que Alain Badiou concedió recientemente (mayo de 2012) al programa “El refugio de la cultura” de la Televisión Pública Argentina. En esta entrevista, pensada para un público amplio, Badiou se refiere brevemente a temas como el del amor, la diferencia entre opinión y verdad, la posibilidad del fin del capitalismo y la importancia del legado de Lacan. Los realizadores de “El refugio de la cultura” optaron por doblar al español (no subtitular) las respuestas en francés de Badiou.

La entrevista se reproduce en dos videos, que serán mostrados a continuación:

Cuando Noam Chomsky lloró

Noam Chomsky ✆ Gatoechado
Fred Branfman

Hace cuarenta y dos años tuve una experiencia poco usual. Me hice amigo de un hombre llamado Noam Chomsky. Llegué a conocerlo como ser humano antes de darme cuenta completamente de su fama y del impacto de su obra. Desde entonces he pensado a menudo en esa experiencia, por la visión que me dio de su personalidad y, lo que es más importante, por los profundos problemas que afligen actualmente a nuestra nación y al mundo. En mi caso, su principal contribución ha sido su enfoque sobre cómo tratan los dirigentes de EE.UU. a una gran parte de la población del mundo como “no-gente” explotándola económicamente o iniciando guerras que han asesinado, han mutilado y han dejado sin techo a más de 20 millones de personas desde el final de la Segunda Guerra Mundial (más de 5 millones en Iraq y 16 millones en Indochina, según estadísticas oficiales del gobierno de EE.UU.).

Nuestra amistad se forjó por nuestra preocupación por la “no-gente” cuando visitó Laos en febrero de 1970. Yo había estado viviendo en una aldea laosiana en las afueras de la capital, Vientiane, durante tres años y hablaba laosiano. Pero cinco meses antes me había conmocionado hasta la médula cuando entrevisté a los primeros refugiados laosianos llevados a Vientiane desde la Llanura de los Jarros en el norte de Laos, que había sido controlada por el Pathet Lao comunista desde 1964. Descubrí horrorizado que los dirigentes del poder ejecutivo de EE.UU. habían estado bombardeando clandestinamente a esos pacíficos aldeanos durante cinco años y medio, forzando a decenas de miles a refugiarse bajo tierra y en cavernas, donde se vieron obligados a vivir como animales.

Alemania en la Gran Desigualdad

Rafael Poch

Sobre el momento alemán en la crisis mundial

El gran reto al hablar de la eurocrisis consiste en insertar apropiadamente a Alemania en la gran crisis de civilización a la que asistimos y en el entramado de lo que se ha venido a llamar la Gran Divergencia. Ese concepto, que aquí rebautizamos como Gran Desigualdad, fue acuñado por el economista y premio Nóbel Paul Krugman en un libro de 2007 que lleva por título, The conscience of a liberal. El concepto ofrece la ventaja de que permite al historiador insertar en él la evolución del capitalismo del último medio siglo -como hace nuestro ilustre historiador Josep Fontana en su último libro- que ha llevado al mundo a una desigualdad extrema en la que a una quinta parte de la población del planeta le corresponde sólo el 2% del ingreso global, mientras el 20% más rico concentra el 74% de los ingresos.  [1]

Resumiendo, la tesis de Krugman que Fontana ha explotado es la de que a partir de los años setenta el Capital perdió el miedo a los factores que perturbaban, y moderaban, su sueño histórico de dominio y beneficio sin concesiones ni fisuras. Es entonces cuando, aprovechando la primera crisis del petróleo de 1973, se comienza a desmontar el pacto social de posguerra en los países del capitalismo central, pacto que incluía una cierta socialización de la prosperidad, lo que a su vez contribuía a ampliar el consumo y a alimentar el crecimiento. A partir de políticos como Carter, Reagan y Thatcher, eso se sustituye por un enfoque dirigido al enriquecimiento exacerbado de una minoría oligárquica: el enriquecimiento de los más ricos a expensas de trabajadores y clases medias.

La modernidad líquida podría "licuar" las religiones

Lluvia ✆ Arah Jane Szikora
La modernidad líquida, término establecido por el sociólogo, filósofo y ensayista polaco Zygmunt Bauman, es un tiempo sin certezas, donde los hombres que lucharon durante la Ilustración por poder obtener libertades civiles y deshacerse de la tradición se encuentran con la obligación de ser libres asumiendo los miedos y angustias existenciales que tal libertad comporta: la cultura laboral de la flexibilidad arruina la previsión de futuro. Desde un punto de vista sociológico, la modernidad líquida, además, hace precarios los vínculos humanos y podría llegar a “licuar” incluso a las religiones.
Anexos: 1) Obras de Bauman publicadas desde su estancia en Inglaterra, y 2) Bibliografía de Zygmunt Bauman en castellano

Leandro Sequeiros

La modernidad líquida es un tiempo sin certezas, donde los hombres que lucharon durante la Ilustración por poder obtener libertades civiles y deshacerse de la tradición, se encuentran ahora con la obligación de ser libres asumiendo los miedos y angustias existenciales que tal libertad comporta; la cultura laboral de la flexibilidad arruina la previsión de futuro. Este es el sombrío panorama que nos describe Zygmunt Bauman (Poznań, 1925), un sociólogo, filósofo y ensayista polaco.