31/5/12

La servidumbre liberal

Luis Roca Jusmet

Especial para Gramscimanía
Este es un libro de psicología social crítica muy interesante. Presenta una serie de estudio hilvanados entre sí de una manera muy coherente. Tiene además un excelente prólogo del siempre estimulante Slavoj Žižek, una muy útil introducción de dos colaboradores del autor y una conclusión política muy interesante, escrita por el autor para la traducción española, diez años después de la publicación en francés.

El libro presenta tres hipótesis referidas a lo que el autor llama la psicología ordinaria, la libertad ordinaria y el ejercicio ordinario del poder, donde las dos primeras se constituyen en creencias sociales que legitiman la tercera. El autor analiza la utilización del término personalidad como supuesta causa psicológica interna de la conducta, ilusión que para él  responde a la ideología liberal hegemónica. para Beauvois  la mayoría de las veces la causa de nuestro comportamiento es externa y es debida, para ser más precisos, a la presión de los condicionamientos sociales. Hay que diferenciar, nos dice certeramente, entre determinación y significación del comportamiento. Es decir, entre lo que separa los procesos reales causantes de lo que hacemos de los elementos socio-cognitivos que lo justifican.

Releer a Marx en el Siglo XXI / Fetichismo, cosificación y apariencia objetiva

Stefan Gandler

A contracorriente de la actual moda anti-teórica en las ciencias sociales, así como a contracorriente de la supuesta tendencia en el ámbito partidista hacia el “centro” –que sólo son dos expresiones de la misma pereza mental, llamada ostentosamente “fin de los grandes relatos”– queremos retomar aquí uno de los grandes temas de los debates del siglo XX, que es la lectura crítica, no dogmática del gigante decimonónico de la crítica a la actual forma económica y social. Uno de los puntos centrales de su obra magna, El capital, es su crítica a la actual irracionalidad, no solamente en términos económicos, sino también en términos intrasubjetivos. Las grandes paralelas que podemos ver en los conceptos Marxianos de fetichismo, cosificación y apariencia objetiva con la crítica Freudiana (e incluso Nietzscheana) a la supuesta racionalidad omnipresente de nuestra actual subjetividad, es uno de los puntos claves por qué el posterior marxismo occidental, sobre todo la Teoría Crítica, pudieron confrontar de manera tan productiva a tales pensadores y sus aportaciones centrales.
  
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Stefan Gandler
Lamentablemente, la actual crítica a las ingenuidades de la teoría y realidad moderna se subordinó de tal manera al actual dogma antimarxista –salvo algunas contadas excepciones–, que la nueva teoría crítica tímidamente se formula en el incipiente siglo xxi en relación a la existente irracionalidad dentro de la sociedad altamente racionalizada, cortando una de sus raíces más fuertes  y más nutridas, ya no se atreve a releer con la debida calma y libertad los escritos de Karl Marx. A pesar de las consecuencias que ello pueda tener para el futuro profesional de cada uno, y a pesar de las omnipresentes suspicacias de muy probablemente ser apologista del viejo dogmatismo tipo soviético, no está demás tomarnos la libertad de releer aun en el siglo XXI a uno de los autores centrales que han hecho posible la mayor parte del debate socio teórico del siglo XX.