29/5/12

Josep Fontana / Que todo sea Por el bien del Imperio…

Jordi García-Soler

'Por el bien del Imperio. Una historia del mundo desde 1945', obra del gran historiador catalán Josep Fontana con la que el sello “Pasado y presente” inicia su andadura editorial, es un libro no sólo muy recomendable sino de lectura imprescindible si uno quiere entender el mundo en el que vivimos. Se trata de un repaso exhaustivo, y sobre todo riguroso y muy documentado, de la historia del mundo desde el fin de la II Guerra Mundial, al que el profesor Fontana ha dedicado sus quince últimos años de trabajo. A lo largo de sus 1.230 páginas, entre ellas más de 200 dedicadas a las correspondientes notas bibliográficas, este libro nos explica la historia mundial de las últimas siete décadas, y lo hace con un rigor expositivo ejemplar y de un modo muy ameno, con un discurso político que nos lleva a comprobar cómo se frustraron las grandes esperanzas surgidas después de la derrota nazi-fascista.

El libro del profesor Fontana tiene su origen, como él mismo explica, de “una preocupación personal”. “Su autor –escribe Fontana en un breve texto introductorio- tenía 14 años cuando terminó la segunda guerra mundial y creció con la esperanza de que se cumplieran las promesas que habían hecho en 1941, en la Carta del Atlántico, los que iban a resultar vencedores en la lucha contra el fascismo, en un programa en que nos garantizaban, entre otras cosas, “el derecho que tienen todos los pueblos a escoger la forma de gobierno bajo la cual quieren vivir” y una paz que había de proporcionar “a todos los hombres de todos los países una existencia libre, sin miedo ni pobreza”. Transcurridos ya más de setenta años desde entonces, es evidente que aquellas bienintencionadas promesas de 1941 quedaron muy lejos de la realidad del mundo de nuestros días, con el panorama actual del mundo.

Walter Benjamin y las sillas de Ibiza

Cuando Walter Benjamin dedica a la arquitectura popular española alguno de sus textos de la Serie Ibicenca, también se detiene al observar unas sillas: «Tal como se presentan estas sillas, siempre tan modestas en su forma, pero con su visible trenzado de belleza llamativa, permiten comprender algunas cosas. Ningún coleccionista podría exponer en las paredes del vestíbulo unas amplias alfombras de Isfahán ni tampoco los cuadros de Van Dyck, con mayor convicción que los campesinos exponen estas sillas en el zaguán vacío de su casa».

Como Benjamin, la sorpresa en la calle, la mirada que analiza y descubre, que proyecta hacia el futuro, se convierte en el mejor recuerdo para el futuro. La fotografía muestra una de las sillas que con tanta ternura describe Benjamin. Asombra pensar que los objetos más sencillos se convierten en algo maravilloso en la pluma de un genio, cuyo talento permite descubrir los más recónditos misterios de nuestras vidas cotidianas.

Marxismo y Ciencia

@ Robert Romanowicz
Carlo Frabetti

Cuando Marx dijo que los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo pero de lo que se trata es de transformarlo, era plenamente consciente de que la filosofía natural, convertida en ciencia, llevaba varios siglos transformando el mundo a un ritmo acelerado; lo que en realidad quería decir era que la filosofía y la ciencia (o la filosofía-ciencia, pues, como señaló Engels, son inseparables) debían ponerse al servicio de la transformación radical de la sociedad. Por eso se planteó la batalla contra el capitalismo como una empresa científica, y por eso, hoy que el poder transformador de la ciencia puede ser la clave de nuestra supervivencia o de nuestra aniquilación, es urgente reconvertir el marxismo en el “socialismo científico” que nunca debió dejar de ser; es decir, en una corriente de pensamiento y acción que ponga la ciencia -y la cultura toda- al servicio de la revolución. En ese sentido, los marxistas -y los anticapitalistas en general- deberíamos hacernos algunas preguntas relativas a nuestro propio papel y a nuestras responsabilidades frente a la actual crisis económica y cultural.

La nueva revuelta estudiantil de México

Amaia Arribas  &  Octavio Islas

En la primera parte del texto referimos algunas de las principales estadísticas sobre la penetración de Internet y las redes sociales en el mundo y México. Enseguida recapitulamos en el potencial libertario de las redes sociales, destacando las funciones realizadas durante la llamada “Primavera árabe” y el movimiento de los indignados en España. Por último, centramos nuestra atención en México, realizando un escueto recuento historiográfico de algunos de los hechos que conducen al viernes 11 de mayo, día en el cual los estudiantes decidieron transitar a la condición de ciudadanos 2.0
1.  Las redes sociales en cifras

De acuerdo con información que reportó la Internet World Stats (IWS) el pasado 31 de marzo de 2012, fueron estimados 6,930,055,154 habitantes en el planeta, de los cuales 2,267,233,742 personas son usuarios de Internet y 835,525,280 usuarios de Facebook. La penetración de Internet en el mundo –que se establece a partir de considerar el porcentaje que representa el total de usuarios de Internet con respecto del total de la población- fue establecido por la IWS en 32.7 por ciento. Ello significa que hoy en día, de cada 100 habitantes en el planeta 33 personas son usuarios de Internet. Con base en los referidos datos de la IWS también es posible establecer la penetración mundial de Facebook: 5.79. Ello significa que de cada 100 personas en el mundo, 6 son usuarios de Facebook, y de cada 100 usuarios de Internet. El porcentaje de usuarios de Facebook, considerando el total de usuarios de Internet en el mundo fue ubicado en 36.85 por ciento. Ello significa que de cada 100 usuarios de Internet en el mundo, 37 son usuarios de Facebook.

El futuro de Costa Rica está en juego y se avecinan cambios más dramáticos aún

Alfonso J. Palacios Echeverría

Sabemos sobradamente, por las cosas que han sucedido en los últimos decenios, que los cambios en política global crean consecuencias económicas y sociales a todos los niveles y en todos los países del planeta, de una forma o de otra, de la misma forma que ejercen influencia sobre mercados geográficos nacionales o locales, aunque muchos de estos cambios son específicos para economías nacionales o regionales. Y el reto de los gobiernos, sobre todo de países minúsculos como el nuestro, es saber manejar el cambio, afrontarlo, y tomar las medidas necesarias para que  beneficie o proteja la situación nacional. No debemos asustarnos, el cambio es un fenómeno natural, es continuo y progresivo, debe ayudar a la supervivencia y el crecimiento aunque dependen de la adaptación que tengamos a ellos, y estamos aprendiendo continuamente ya que la experiencia es esencial para la adaptación y el éxito.

Las relaciones entre Alemania y España y el poder del capital financiero - I

Alberto Garzón Espinoza
Especial para Gramscimanía

Hace un par de años España venció a Alemania en las semifinales del mundial de Sudáfrica por un gol a cero. La euforia se desató por todo nuestro país, y las celebraciones se dejaron ver durante semanas gracias a un nuevo sentimiento de patriotismo. Aquella sensación de superioridad deportiva, cristalizada en la primera copa mundial de la selección española, no tenía, sin embargo, relación alguna con la competencia económica entre ambos países. Aquél otro enfrentamiento mostraba un marcador completamente opuesto; allí recibíamos una enorme paliza.

El esquema siguiente refleja la naturaleza de las relaciones económica entre ambos países, y es una herramienta útil para analizar cuáles son los problemas de la economía española y cuáles son las opciones de política económica que se abren tras la larga y dolorosa crisis económica que padecemos.