24/5/12

Alain Badiou / Gilles Deleuze fue un gran filósofo de la vida, así como yo soy el gran filósofo del concepto

@ Robert Romanowicz
Gustavo Santiago

[…] Badiou fue discípulo de Jean-Paul Sartre, de Louis Althusser, de Jacques Lacan. Rivalizó, entre muchos otros, con Jacques Derrida, con Richard Rorty y, especialmente, con Gilles Deleuze. Su conciencia del lugar que ocupa en la filosofía contemporánea se pondrá de manifiesto hacia el final de esta entrevista cuando, precisamente hablando de Deleuze, diga con una sonrisa plena de satisfacción: "Él fue el gran filósofo de la vida; yo soy el gran filósofo del concepto".

Badiou es un típico filósofo moderno. En sus textos todo está perfectamente ordenado, desde los cimientos hasta los pisos más elevados; todo se apoya en un fundamento sólido y cada paso responde a una rigurosa argumentación. Poco le importó que, durante las últimas décadas del siglo XX, cuando floreció el discurso posmoderno, lo tildaran de "anticuado". Él insistió hablando de temas como el ser, la verdad (la verdad universal, en la que no hay ningún lugar para el relativismo), el sujeto, la revolución, la razón. En pleno imperio del pensamiento  light  él continuó escribiendo tratados de 600 páginas.

¿Es posible un renacimiento indígena en la América del Siglo XXI?

Pedro Centeno Vallenilla
(Venezuela) La diosa Yara
Especial para Gramscimanía
Esteban Mira Caballos
En las últimas dcadas del siglo XX y principios del XXI se han establecido una serie de regímenes neoliberales que han favorecido, por un lado, los intereses de las grandes empresas y, por el otro, la consumación de genocidios sobre las poblaciones aborígenes. En la época colonial, los españoles fueron el azote de los indios mientras que desde la Independencia lo fueron los criollos y, en la actualidad, los grandes poderes económicos. Como ha escrito Miguel Palacín Quispe, ahora ya no son las carabelas sino las multinacionales.

En la actualidad, las cosas están cambiando sensiblemente por lo que son muchos los que hablan ya de un renacimiento del movimiento indígena, es decir, de que por fin, cinco siglos después de la Conquista, ha llegado la oportunidad del pueblo indígena. Sin embargo, las cosas no van a resultar tan sencillas; no podemos olvidar que el mundo prehispánico desapareció en el siglo XVI. Desde entonces, el sincretismo ha predominado, incluso, en aquellas sociedades indígenas más resistentes. ¿Es posible que los amerindios supervivientes y resistentes recuperen su identidad, sus espacios públicos y su territorio?

Olof Palme / Todavía no se sabe quién lo asesinó

Foto: Olof Palme, ex Primer Ministro
de Suecia. Asesinado el 28/02/1986
Antonio  García Maldonado

El 28 de febrero de 1986, Olof Palme fue asesinado en Estocolmo al salir del cine, al que había acudido sin escoltas junto a su mujer, Lisbet. El asesinato del primer ministro y líder socialdemócrata conmocionó a la sociedad sueca, y en gran medida a la opinión pública mundial, toda vez que Palme era un reconocido defensor del Tercer Mundo en Occidente, y un hábil hombre de Estado comprometido con las causas democráticas y sociales del continente. Mítica es la imagen que nos lo muestra, ya como primer ministro, en las calles de Estocolmo con una hucha y un cartel en el que pedía dinero para los represaliados españoles que luchaban contra Franco.

El caso Palme es en Suecia algo más traumático y de actualidad que el asesinato de Kennedy en EE.UU. Incluso hoy en día siguen publicándose artículos y ensayos con nuevas teorías sobre quién, cómo y por qué mataron a Palme, e incluso aún permanece un equipo de doce inspectores de policía trabajando en el caso.

Una lectura de “Americanismo y fordismo” de Antonio Gramsci

Juan Ramón Capella

Para alguien con afición a la lectura de los Quaderni de Antonio Gramsci, la de las páginas que componen Americanismo y fordismo no deja de plantear ciertas dificultades. A la admiración que habitualmente suscita aún hoy la fuerza del pensamiento de Gramsci, que puede llegar a ser particularmente intensa en este caso, se añade precisamente aquí un sentimiento contrapuesto, distinto, que impone cierto distanciamiento en el lector y señala inmediatamente la necesidad de realizar una evaluación crítica del texto al mismo tiempo a admirado. Explicar esta contraposición sentimental –así manifestada, en las emociones inmediatas, como reveladoras de nudos teoréticos- es el objeto de estas líneas, las cuales no pueden componer más que una lectura, esto es, una interpretación esencialmente diacrónica, desde la problemática del Presente.

Es un lugar común entre los estudiosos que Americanismo y fordismo contiene entre otros un elemento anticipatorio. Gramsci va a descubrir acertadamente rasgos destacados de un  período del siglo xx justamente en el momento en que ese período se abre. La lectura de hoy lo contempla ya cerrado. Debe declararse ante todo el triple sello que le pone fin: 1 ) la crisis del “Estado del Bienestar”, saldada con la reducción a mínimos de los márgenes de la actividad de éste, según unos, o con su conversión en mero “Estado intervencionista”; 2) la tercera revolución industrial, con tecnologías que reducen el tiempo de trabajo necesario para la producción de bienes; 3) la apertura de una gran crisis ecológico-social, no resuelta.