21/5/12

Peter Handke y la soledad de la literatura

Ignacio Castro Rey

Viernes, tarde, calor. Una luz cegadora aplana las calles. Escondidos tras el ocio estival presentamos ayer en un pequeño espacio de Madrid, ante un reducido público desconocido, el hermoso libro de Edgar Borges El hombre no mediático que leía a Peter Handke. Bajo este largo título, dentro de una cubierta azul, se escondía el sencillo diario de una indagación sobre el destino de la literatura en este tiempo de estruendo.

El libro de Borges tiene todas las características de una obra fronteriza: no es exactamente una novela, aunque tiene elementos de ficción; ni un diario, ni un ensayo, aunque contiene abundantes reflexiones; ni una narración al uso. Se podría decir que estamos ante una obra fronteriza que no podría no haber sido hecha. El propio autor aparece dentro de ella como un personaje obsesivo, un poco fanático, enfermo por el encierro en una investigación que no acaba de cerrarse y le obliga a romper amarras con el mundo comercial de la literatura y sus agentes comerciales.

Jacques Rancière / Sobre El Odio a la Democracia

Rancière, Jacques (2005) / La haine de la démocratie 
Paris: La Fabrique / El odio a la democracia. Buenos Aires: Amorrortu editores.
Traducción de Irene Agoff 2006)

Gontzal Zubizarreta

Con el libro El odio a la democracia, Jacques Rancière se implica de lleno en el gran debate que vive parte de la intelectualidad francesa en torno al concepto y uso de «democracia». Rancière tiene una motivación clara para su publicación: desmontar las mentiras y contradicciones que la intelectualidad «antidemocrática» achaca al objeto de sus críticas y, sobre todo, a su protagonista, el individuo democrático.

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Para ello, el autor francés parte de la definición de la paradoja democrática, es decir, la paradoja que surge al entender la democracia como el reinado del exceso de sus sustentadores, lo cual llevaría a la ruina del mismo gobierno democrático, por lo que estos gobiernos deberían reprimir los excesos que su mismo sistema genera. Esta paradoja se convierte en punto de partida teórico a criticar para un Rancière que, con paciencia y mucho tino, tratará, no solo de desacreditar a los nuevos conservadores que usan el hijo del consumo, el individuo democrático, como culpable de todos los males, sino para expresar su posicionamiento democrático, sus ideas en torno a este concepto tan controvertido y su aplicación a la realidad política francesa.

La crisis, el imperio, la polarización y el movimiento

Carlos Petroni

Los trabajadores y oprimidos de EEUU conocen bien la crisis por la que atraviesa este país. No hace falta que les muestren estadísticas para saber que el desempleo se ha duplicado (cerca del 20% real y 10% en las estadísticas oficiales que solo retratan a los que cobran el seguro de desempleo); también saben que los servicios sociales han sido recortados drásticamente (un 18% de acuerdo a cifras oficiales), y que los grandes planes de “rescate” de la economía del gobierno de Obama se han utilizado fundamentalmente para ayudar a los grandes banqueros y empresarios del país (media docena de grandes bancos se llevaron el 50% de los fondos.) La educación, la salud, la vivienda, las carreteras… se desmoronan a la vista de todos. La situación ha sacado de adentro de la sociedad misma lo peor y lo mejor de muchos. Hoy hay más racismo – contra comunidades de color y contra inmigrantes. A veces con la vieja y falsa teoría de que son los responsables de la decadencia imperial.

La teoría de las estructuras sociales de acumulación

@ Jennifer Olson
Alberto Garzón Espinoza

Especial para Gramscimanía
Una de las principales aportaciones de los teóricos de la llamada “Escuela Política Radical”, surgida en los años sesenta en Estados Unidos de la mano de autores como D.  Gordon, M.  Reich, T. Weisskopf, R. Edwards y S. Bowles, fue la noción de ‘Estructura Social de Acumulación”. Con ella se pretendía describir los requisitos institucionales que satisfacen en cada momento histórico el proceso de acumulación de capital, punto central del análisis radical.

Esta teoría proporciona elementos de análisis muy interesantes a la hora de estudiar la crisis económica y la dinámica capitalista. Por esta razón traigo al blog algunos puntos fundamentales de dicha explicación, a fin de que el lector interesado pueda tener una idea general del discurso radical y surja la curiosidad para adentrarse en los textos originales (desgraciadamente todos en inglés, pues la penetración de la teoría radical en España [y en Latinoamérica] es extremadamente reducida).