1/5/12

Un Marx desconocido / La Deutsche Ideologie -VI

Friedrich Engels & Karl Marx en Londres
Nicolás González Varela

“Estos marxistas ‘profundos’ se han olvidado del ABC del Socialismo”: Rosa Luxemburgo, 1918
“Corremos el riesgo de conocer a Luxemburgo o Lenin de la A a la Z, e ignorar los escritos del propio Marx.” David Riazanov, 1924
“Marx y Engels hablan tanto, y tan bien, que uno termina por creerse uno de sus íntimos.” Louis Althusser, 1965

Especial para Gramscimanía
Die deutsche Ideologie, la obra maldita de Engels y Marx que compone una de las “obras de la ruptura” (Althusser), era presentada en la autocomprensión de ambos como una obra importante coyunturalmente, que enfrentaba, desde el momento negativo de la crítica, sus propios y novísimos puntos de vista (que denominaban materialistische Standpunkt) con la concepción ideológica dominante en la filosofía política de la izquierda alemana. Además, Marx la consideraba un ajuste de cuentas definitivo con su anterior conciencia filosófica (philosophischen Gewissen).[1] Al mismo tiempo en el mismo prólogo de la Kritik de 1859, Marx no explicaba las razones últimas de haber abandonado su publicación, salvo por causas coyunturales o misteriosas, aunque también sospechamos de razones políticas desde afuera, en especial la omnipresente censura del estado prusiano y, lo más curioso, desde dentro del campo de la izquierda alemana. 

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Marx le confesará a Annenkov a fines de 1846 que el Manuskripte de La ideología alemana estuvo de alguna manera vetado: “no puede usted imaginarse las dificultades que una publicación de este tipo (es decir: Die deutsche Ideologie, NGV) encuentra en Alemania, tanto por parte de la policía como por parte de los editores, que son representantes interesados de todas las tendencias que yo ataco.”[2] Y todavía más: Marx le reconoce a Annenkov que tanto La sagrada Familia de 1844 como La ideología alemana de 1845-1846 han sido obras polémicas que incluso han llegado a irritar a los propios miembros y amigos de su círculo comunista por su ataque sin medias tintas a las “utopías y declamaciones” de los ideólogos alemanes. 

Contra el estalinismo / Sobre lo que hay o no hay que decir sobre la Renta básica para los iguales

@ Pietari Posti
Escribo aquí la respuesta que le he dado a un oscuro personaje que se ha dedicado a insultarme en la página web Rebelión por mi crítica a la propuesta de la Renta Básica de los Iguales. Valga como mínimo para criticar las posturas estalinistas que se dedican a despreciar al adversario político. Desgraciadamente todavía son muy frecuentes entre la izquierda.

Luis Roca Jusmet

Especial para Gramscimanía
José Iglesias Fernández escribe un artículo en Rebelión como respuesta a una reseña anterior del autor de este artículo al libro Democracia radical. En esta reseña cuestionaba la viabilidad y la pertinencia de la propuesta de Renta Básica de los Iguales (RBi). Mi intención no es descalificar la propuesta sino simplemente debatirla. Pero ya veo que para JIF opinar sobre el tema es una impertinencia.

Para hacerlo no hay que ser un experto en el tema, como afirma de manera antidemocrática JIF. Porque la democracia quiere decir la libre circulación de opiniones entre los ciudadanos, no entre los expertos. La diferencia entre Episteme y Doxa (no entre Episteme y cháchara) es la diferencia entre el saber y la opinión.

Ecología y costes de producción capitalistas / No hay salida

Immanuel Wallerstein

Casi todo el mundo acepta hoy que durante los últimos 30 años se ha producido una grave degradación del entorno natural en que vivimos, a forteriori si hablamos de los últimos cien o quinientos años. Así es, a pesar de los frecuentes e importantes inventos tecnológicos y de una expansión del conocimiento científico que podrían habernos hecho creer que conducirían hacia una consecuencia totalmente opuesta. Uno de los resultados de esto es que actualmente, a diferencia de lo que ocurría hace 30, 100 o 500 años, la ecología se ha convertido en un problema político importante en muchas partes del mundo.

La crisis capitalista y la actualidad del marxismo

Josefina Martínez

¿Qué es para nosotros el marxismo? Nos parece interesante para responder a esta pregunta tomar en cuenta una discusión que hace poco tiempo realizamos en el PTS de Argentina, en un seminario donde debatimos sobre el marxismo de Trotsky, y voy a citar algunas de las conclusiones de ese seminario (Entrevista a Emilio Albamonte: seminario sobre la táctica y la estrategia en la época imperialista).

Allí llegábamos a la conclusión de que podemos pensar una definición de qué es el marxismo a partir de cuatro componentes. “Por un lado, el marxismo como “concepción del mundo”, cuyo fundamento más general es la dialéctica materialista.

Apuntes sobre las Notas críticas al “Ensayo Popular de Sociología” elaboradas por Antonio Gramsci - VI

José Antonio Gómez Di Vincenzo

Especial para Gramscimanía
Tal como habíamos anticipado en nuestra última entrada, en esta oportunidad, veremos cómo Gramsci elabora una crítica despiadada al modo en que en el Ensayo Popular se trata el tema de la “realidad del mundo exterior”.

Desde la primera proposición, Gramsci deja sentado su desacuerdo con el modo en que se plantea el tema. “Toda la polémica contra la concepción subjetivista de la realidad, con la ‘terrible’ cuestión de la ‘realidad objetiva del mundo exterior’ se plantea mal, se lleva peor y es en gran parte fútil y ociosa.” (p. 31) Para Gramsci tanto el desarrollo del problema en el manual como en la ponencia que Bujarin realizara en el II Congreso Internacional de Historia de la Ciencia y la Tecnología de Londres, responde más a un “prurito de pedantería intelectual” que a una necesidad lógica a la hora de explicar o dar cuenta de los principales problemas del materialismo histórico. 
"Apuntes" anteriores / Gramscimanía

Pero más que nada, la cosa es futíl, de poca importancia, por el hecho de que ninguna persona común anda por la vida preguntándose sobre la existencia o no del mundo externo, para el lego éste es real y ya. Dicho de otro modo, desde el sentido común se cree en la objetividad del mundo exterior.