23/4/12

Prólogo / El reparto de lo sensible - Estética y política

Jacques Rancière 

Las siguientes páginas obedecen a una doble solicitación. Inicialmente a las cuestiones planteadas por dos jóvenes filósofos, Muriel Combes y Bernard Aspe, para su revista Alice, y más especialmente para su sección "la fábrica de lo sensible". Esta sección se interesa por los actos estéticos como configuraciones de la experiencia, que dan lugar a nuevos modos del sentir e inducen formas nuevas de la subjetividad política. En este marco me interrogaron sobre las consecuencias de los análisis que en mi libro El desacuerdo había dedicado a la división de lo sensible que constituye el dilema de la política, y por tanto a una cierta estética de la política. Sus preguntas, suscitadas también por una reflexión nueva sobre las grandes teorías y experiencias vanguardistas sobre la fusión del arte y la vida, marcan la estructura del texto que se va a leer. He procurado, en la medida de lo posible, desarrollar mis respuestas y explicitar sus correspondientes presuposiciones a petición de Éric Hazan y Stéphanie Grégoire. Pero esta solicitación en particular se inscribe en un contexto más general. La multiplicación de los discursos que denuncian la crisis del arte o su funesta captación por el discurso, la generalización del espectáculo o la muerte de la imagen, indican en suficiente medida que el terreno estético es hoy en día el lugar donde se produce una batalla que antaño hacía referencia a las promesas de la emancipación y a las ilusiones y desilusiones de la historia.

Política y Estética en Jacques Rancière

@ Adam Quest
Luis Roca Jusmet

Especial para Gramscimanía
Jacques Rancière, uno de los pensadores de la izquierda radical vivos más interesantes, elabora una teoría estética como desarrollo de su trabajo de filosofía política. La emancipación es el hilo conductor fundamental del discurso de Rancière. La emancipación entendida como el desarrollo de las capacidades de cualquiera. Todos somos iguales en nuestras capacidades básicas y nuestra creatividad. La política, la pedagogía y la estética son los terrenos entrelazados a partir de los cuales articula sus análisis y propuestas. Rancière no es un escritor fácil ni tampoco sistemático. 

Video: Entrevista
con Jacques Rancière
Su filosofía es una búsqueda, una aventura intelectual que quiere compartir, no unos saberes que quiere transmitir. En esto es consecuente con su teoría pedagógica, expuesta en el Maestro ignorante (1987): no se trata de enseñar al que no sabe sino de proporcionar al que no sabe instrumentos para que aprenda por sí mismo. Pero su camino es complejo porque el camino y el rigor intelectual lo exigen. Hay que ir desgranando en un trabajo paciente esta elaboración de Rancière. Lo que nos importa a nosotros, lo que le importa a Rancière es que lo que nos dice nos sirva. No para repetirlo sino para integrar estos materiales en nuestra propia experiencia.

Jacques Rancière / La noción de "sin parte"

@ Rob Gonsalves
Alfredo Lucero-Montaño

Especial para Gramscimanía
A propósito de la “política de los sin parte”. ¿Qué significa actualmente ser “sin parte”, […] teniendo en cuenta la precarización generalizada de la vida impuesta por las reglas del capitalismo postfordista, que podríamos atribuir esta condición a “cualquier” figura social?

La noción de “sin parte” […] es la figura de un sujeto político, y un sujeto político nunca puede identificarse de golpe con un grupo social. Por esta razón, […] el pueblo político es el sujeto que encarna la parte de los sin parte –lo cual no significa “la parte de los excluidos”, ni que la política sea la irrupción de los excluidos, sino que la política es […] la acción de sujetos que sobrevienen independientemente de la distribución de los repartos y las partes sociales.

Un análisis político de las elecciones francesas

Luis Roca Jusmet

Especial para Gramscimanía
Primera reflexión: habría que caracterizar a Francia como a una oligarquía liberal con elementos monárquicos y democráticos. Es una oligarquía porque manda el poder económico (nacional y europeo) y las élites burocráticos (básicamente el grupo dirigente del partido en el poder).
Video de Mélenchon

El elemento monárquico viene del presidencialismo (una persona con un poder institucional único: el presidente como nuevo monarca). Elementos democráticos: el sufragio universal y las libertades políticas). Que las elecciones sean presidenciales y no parlamentarias marca este elemento antidemocrático.