13/3/12

Teoría del Caos / Caos en Ciencia y Filosofía

La Teoría del  Caos es uno de los temas relevantes de la ciencia actual. Su precursor fue Henri Poincare, a fines del siglo XIX, demostrando que ciertos sistemas mecánicos clásicos podían evolucionar de un modo irregular y aperiódico. No pudiendo desarrollar cuantitativamente su trabajo, fue hasta 1963 cuando el meteorólogo E. N. Lorenz calculó la evolución generada por un sencillo sistema de tres ecuaciones diferenciales, mostrando su carácter irregular y aperiódico que luego pasó a denominarse “caótico”.

Video sobre la Teoría del Caos
Si bien, la señal generada por un sistema caótico parece totalmente errática, carente de toda regularidad, responde a una regularidad subyacente que pude describirse mediante un sistema de ecuaciones diferenciales: “el epifenómeno de la irregularidad del comportamiento caótico es exclusivamente resultado de la propia dinámica interna del sistema”[1]. Las  notas particulares del caos son la no-linealidad de las ecuaciones diferenciales y la sensibilidad a las condiciones iniciales, lo que significa que manifiesta grandes variaciones frente a pequeñas modificaciones de las condiciones iniciales.

¿Hay vida inteligente en la izquierda española?

Alfonso González Jerez

En una ocasión, hacia 1920, un cursilón le preguntó a Trotsky (era muy leído: a Lenin no se hubieran atrevido preguntárselo) dónde estaba el Goethe de la Revolución bolchevique. Trotsky respondió lacónicamente: “En el Comité Ejecutivo”. Quizás parezca una chulada narcisista, pero no le faltaba la razón del todo. La dirección del partido que gobernaba el extinto Imperio Ruso contó con un plantel de intelectuales muy considerable: Bujarin, Kolontai, Lunacharsqui, el propio Trotsky, por supuesto, que además escribía bien y que, obviamente, se sabía de memoria poemas del señor Goethe. Bien es cierto que pocos años después todos fueron apartados de la dirección, en muchos casos expulsados del partido y en bastantes otros asesinados por orden directa de Stalin. Pero no pintaba mal un equipo dirigente en el que resultaba habitual hablar y leer tres o cuatro idiomas.

Derecho y poder

Joaquín Hernández Alvarado

Los profesores jesuitas de la Facultad de Filosofía San Gregorio de Quito -Hernán Malo, Julio C. Terán, Leonardo Ribadeneira, Eduardo Rubianes- iniciaban sus cursos poniendo en cuestión a la misma filosofía. Lo propio hacía desde San Salvador un contemporáneo de Malo, Ignacio Ellacuría, que había estudiado filosofía en Quito. "¿Filosofía para qué?", preguntaba el rector de la UCA a sus jóvenes estudiantes en los días más agudos de la guerra civil salvadoreña. "¿Ha entrado la filosofía en la época presente en su estadio final?"

El gran truco que usó Goldman Sachs con Grecia

Gracias a la complicidad del organismo financiero estadounidense y de varias instancias y personalidades europeas, el país heleno pudo disimular durante varios años el “paquete” escondido de su deuda. Hoy se puede ver su peor desenlace.

Eduardo Febbro

Hay empresas que roban en nombre de la corona imperial para la cual trabajan sin que nunca les pase nada. Goldman Sachs es una de ellas. El banco de negocios norteamericano llenó sus arcas con un botín de 600 millones de euros (800 millones de dólares) cuando ayudó a Grecia a maquillar sus cuentas a fin de que este país llenara los requisitos para ingresar en el euro, la moneda única europea. La información no es nueva pero hasta ahora, se desconocían los detalles más truculentos del mecanismo con el cual Goldman Sachs engañó a todos los gobiernos europeos que participaban en la creación de la moneda única y cómo evitó luego responder ante la ley. El abanderado de la oligarquía financiera operó protegido por sólidas complicidades en el seno de las instituciones bancarias europeas y dentro del poder político, que hizo todo cuanto estuvo a su alcance para impedir las investigaciones.