12/3/12

Propaganda de guerra y derechos humanos

Domenico Losurdo

Es preciso un suplemento de conciencia y vigilancia crítica contra la industria de la manipulación y la falsificación, que es un aspecto central de la máquina de guerra del imperialismo. El cierre de filas mediático es tan fuerte que para contrastarlo he pensado que podía hojear algunos periódicos, sacar de ellos varias informaciones y limitarme a comentarlas. La primera pregunta que me hago, junto con ustedes, es esta: «A ver: ¿cuál es el contencioso? ¿Cuáles son los objetivos que se proponen los supuestos campeones de la intervención humanitaria?». 

De entrada debo decir que para tratar de entender estos problemas me atendré exclusivamente a fuentes prooccidentales, a fuentes férreamente anticomunistas, es más, a fuentes férreamente proimperialistas. Empezaré, por ejemplo, con el International Herald Tribune, que como saben es el diario internacional del New York Times. En un artículo del 9 de febrero de este año (el autor es Efraim Halevi, luego les diré cuáles son sus altísimas credenciales), este autor dice:

Alain Badiou / La crisis de la Negación

Foto: Alain Badiou
Entrevista realizada por John Van Houdt 

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John Van Houdt: De Kant a Husserl, y ahora a su trabajo, la movida a la filosofía trascendental ha tenido lugar, en su mayoría, en tiempos de “crisis”. Para Kant, era el fallo potencial de las explicaciones clásicas de la racionalidad en las manos escépticas de David Hume, para Husserl era el colapso del espíritu de la filosofía bajo la presión conjunta de la ciencia moderna y la alborada del Nazismo, y para usted el problema es lo que llama “la crisis de la negación.” ¿Cómo define la negación y por qué está en crisis hoy?

Alain Badiou: Mi respuesta es simple, de hecho. La naturaleza misma de la crisis hoy no es, en mi opinión, la crisis del capitalismo, sino el fallo del socialismo. Y de pronto soy el filósofo del tiempo cuando algo como la “Gran Hipótesis” que vino del siglo XIX- y de pronto mucho más, para la Revolución Francesa- está en crisis. Entonces, es la crisis de la idea de revolución. Pero detrás de la idea de revolución está la crisis de la idea de otro mundo, de la posibilidad de, realmente, otra organización de la sociedad, y así en adelante. No la crisis de la posibilidad pura, sino la crisis de la posibilidad histórica de algo como eso está atrapado en los hechos mismos. Y es una crisis de negación porque es una crisis de una concepción de negación que era creativa. La idea de la negación es por sí misma una negación de la novedad, y que si tenemos los medios para negar realmente el orden establecido- en el momento de ese tipo de negación- existe el nacimiento de un nuevo orden. Y entonces la parte afirmativa o constructiva del proceso está incluida en la negación.