7/3/12

Materialismo histórico, eurocentrismo y orientalismo

Willem de Kooning (Holanda-EE UU) 
Abstract
Los límites eurocentristas, orientalistas e histórico-políticos del materialismo histórico

Luis Garrido

Introducción: Las ciencias sociales, el eurocentrismo y el origen del materialismo histórico

El estudio y la consecuente comprensión de las sociedades no Occidentales (o precapitalistas, en jerga marxista) no es un fenómeno completamente “moderno”; es decir: no nació con el surgimiento de la modernidad como tiempo histórico. Ciertamente desde la Antigüedad Clásica griega (Heródoto, Aristóteles, etc.) se estudian aquellas sociedades las cuales arbitrariamente se califican como no Occidentales. El fenómeno estrictamente “moderno” ha sido el surgimiento de las llamadas ciencias sociales en el marco geográfico que se conoce como Europa Occidental: Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia y, más tarde, Estados Unidos. Las ciencias sociales, entonces, no solamente son una creación de Europa Occidental, sino una creación estrictamente eurocéntrica.

Occidente y el eurocentrismo cartográfico

M. Shahid Alam

“Quien a sí mismo conoce y cala / en los otros también, / que Oriente y Occidente se han unido, /  aquí echará de ver. / Entre dos universos, nuestra alma / se debe columpiar; / y si entre Oriente y Occidente gira, / botín incomparable logrará.”: Johann Wolfgang von Goethe, [1], West-Östlicher Divan (1819)

Ninguna otra civilización importante está tan profundamente influida por la autoestima, la autocomplacencia y la difamación del “Otro” como Europa Occidental y sus extensiones en ultramar, ni han infectado esas tendencias tantos aspectos de su pensamiento, sus leyes y su política. [2] Esas tendencias llegaron a su apogeo durante el siglo XIX, se retiraron brevemente después de la Segunda Guerra Mundial, pero han estado resurgiendo desde el fin de la Guerra Fría.

Terence K. Hopkins / Una nota sobre el concepto de hegemonía

En el trabajo realizado hasta ahora por analistas de sistemas-mundo, la hegemonía ha sido definida como un patrón cíclico, una preeminencia repetida tres veces de un primus inter pares (Wallerstein, 1983), o como un patrón evolucionario de etapas (Arrighi, 1990). Me gustaría sugerir una tercera posible conceptualización, una que usa el término para significar un “momento” (histórico) de un sistema histórico, la economía-mundo capitalista.

Immanuel Wallerstein / El Occidente, el capitalismo y el sistema-mundo moderno

Si uno se pregunta cuál es el “sentido” de su infinita persecución, por qué [los hombres de negocios] nunca están satisfechos con lo que tienen, y así inevitablemente parecen actuar en formas sin sentido en términos de cualquier aproximación puramente mundana a la vida, ellos ocasionalmente responderían, si supieran del todo cómo responder: “para proveer a mis hijos y mis nietos”. Pero ese argumento no siendo peculiar a ellos pero funcionando precisamente muy bien para los tradicionalistas también, probablemente responderían en una forma más simple, más exacta, que el negocio con su constante trabajo se ha convertido en “indispensable para su vida”. Esta es de hecho, la única explicación precisa y desprende lo que es tan irracional en su estilo de vida desde el punto de vista de la felicidad personal, que el hombre existe para su negocio, y no al revés.1

I. ¿El ascenso de Occidente?

El Occidente, el capitalismo y el sistema-mundo moderno están vinculados indisolublemente —históricamente, sistémicamente, intelectualmente—. ¿Pero cómo exactamente, y por qué? Esta es una cuestión sobre la cual ha habido poco consenso hasta hoy, y de hecho cada vez menos.

Chantal Mouffe / Dejar el terreno de las pasiones abierto solo a la derecha es terriblemente peligroso

Foto: Chantal Mouffe
Enrique Díaz Álvarez

Chantal Mouffe (Charleroi, Bélgica, 1943) es profesora de teoría política en la Universidad de Westminster. Obras emblemáticas como Hegemonía y estrategia socialista: hacia una radicalización de la democracia (1985) –que escribió junto con Ernesto Laclau–, El retorno de lo político (1993), La paradoja democrática (2000) o En torno a lo político (2005), la han convertido en un referente imprescindible de la filosofía política contemporánea.