29/2/12

Daniel Bensaïd / De los indignados, el movimiento altermundista y el retorno de la cuestión política

Esther Vivas

Asistimos a un retorno de lo político y de la contestación social. Una ola de indignación recorre Europa y el mundo, desde las revueltas en el mundo árabe, pasando por el levantamiento de los indignados en Europa hasta el surgimiento de Occupy Wall Street en Estados Unidos. Los de abajo se levantan y reclaman el control, la capacidad de decidir sobre aquello que les han robado.

Daniel Bensaïd (1946-2010) no vivió estos hechos pero sí escribió sobre la indignación y aún más sobre la revolución. Su obra al calor de dichos acontecimientos es una guía imprescindible para acompañarnos en este laberinto de tiempos inciertos.

Indignación y revolución

Gianni Vattimo / Introducción a Heidegger: Ser y tiempo

Enrico Castellani (Italia)
Superficie blanca Nº 18
Presentar o entender el pensamiento del filósofo alemán Martin Heidegger en muchas ocasiones resulta un tanto difícil, principalmente cuando se abordan ciertas traducciones y no el texto en la lengua vernácula, no obstante, a lo largo de la historia algunos filósofos han tratado de explicar y  delimitar los términos para una mejor comprensión. Pretendemos abordar a grandes rasgos el primer apartado titulado “Ser y tiempo” de la obra Introducción a Heidegger de Gianni Vattimo, la cual, es considerada como uno de los sobresalientes textos introductorios a la filosofía de Heidegger.

En efecto, Gianni Vattimo comienza especificando que el texto Ser y tiempo de Martin Heidegger, parte del problema del replanteamiento de la indagación de la noción de ser, ya que esta cuestión al ser aparentemente obvia y abstracta devela una necesaria reformulación de lo referente al ser. Para ello, también el autor contextualiza la época en la que la obra fue redactada. Por un lado, se indica que en el periodo en el que Heidegger redacta Ser y tiempo la filosofía alemana estaba dominada por el pensamiento neokantiano, más Heidegger al plantear el problema del ser no seguirá esta corriente, pero partirá de ella.

Max Weber / La política como vocación

Max Weber
por David Levine
Max Weber, en su conferencia sobre “La política como vocación” dentro de su obra El político y el científico, manifiesta en un primer momento lo que él entiende por política, afirmando que solamente es “... la dirección o la influencia sobre la trayectoria de una entidad política, esto es, en nuestros tiempos: el Estado" (1). El Estado, a su vez, es una comunidad humana dentro de los límites de un territorio establecido, ya que este es un elemento que lo distingue, reclamando para sí el monopolio de la legítima violencia física.

Por tanto, el concepto de político significa la aspiración a tomar parte en el poder o de influir en la distribución del mismo, ya sea entre los diferentes estados, ya en lo que concierne, dentro del propio Estado, a los distintos grupos de individuos que lo integran. El Estado, al igual que toda entidad política, es un enlace de dominio de individuos sobre individuos, sostenido mediante la legítima violencia.

Tal dominio tiene su fundamento en tres justificaciones internas concretas:

El puñal afilado de Epicteto

La moral estoica nació en Grecia hacia el siglo III a. C. y tuvo amplia influencia en las élites romanas del siglo II d. C. Para ella, el dominio de las pasiones y el alejamiento de lo superfluo permitían cumplir con el orden universal (logos) impuesto a la naturaleza (physis). De este modo, ética, física y lógica conformaban un todo indisoluble para el ser humano, según el cual vivir conforme la razón o la virtud será vivir conforme la naturaleza.

Epicteto, fue un filósofo griego, nacido alrededor del año 50 y muerto hacia el 140.