10/2/12

Sobre la gran transición de la Unión Soviética

Francisco Fernández Buey

Rafael Poch de Feliu. La gran transición. Rusia, 1985-2002.Barcelona: Editorial Crítica, 2003.

La gran transición es el libro más completo, documentado y sugerente que se ha publicado hasta ahora en castellano sobre los cambios ocurridos en Rusia desde la caída del muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética. Su autor, Rafael Poch de Feliu, corresponsal de La Vanguardia en Moscú precisamente durante los años de esta transición, aporta aquí informaciones, análisis y reflexiones que con toda seguridad serán de consulta obligada para toda persona que quiera conocer bien lo que ha sido aquella historia singular, sus causas y sus derivaciones más importantes.

Ya sabemos lo suficiente: Exterminad a todos los salvajes

Juan Forn

Cuando el sueco Sven Lindqvist era chico, su abuela vivía con ellos. La abuela olía mal y era cachivachera. Creyendo que el olor provenía de las cosas que acumulaba bajo su cama, la madre de Lindqvist hacía periódicas incursiones de expropiación al cuarto de la anciana. Lindqvist se adelantaba a su madre y se sumergía debajo de aquella cama para salvar lo que pudiese de aquellas requisas, y después le devolvía el botín a su abuela. Uno de sus rescates era un libro que aterraba a Lindqvist: el relato del sacerdote Edward Sjöblom sobre sus experiencias como misionero en el Congo, donde decía que el látigo de piel de hipopótamo era la herramienta principal en el trato con los nativos.

El fraude del modelo alemán y el mito de su “proyecto político”

Rafael Poch

En la Europa de hoy, más que problemas de naciones torcidas, hay un problema internacional de estupidez. Cada día se habla de Alemania de forma más contradictoria. Por un lado se murmura contra su “proyecto europeo”, por otro se elogia su “modelo”. Está claro que ésta contradicción se resolverá en un sentido o en otro, según evolucione la eurocrisis. Es decir, probablemente no evolucionará bien para el prestigio de Alemania. Pero quedémonos en el día de hoy. Por un lado se critica la doctrina alemana de que la crisis es “crisis de deuda de algunos países” y no, “crisis de un sistema internacional en el que todas las miserias están interrelacionadas y que fue desencadenada por un sector financiero que campa a sus anchas”, por ejemplo.

Spinoza y Nietzsche: Ética y política

Baruch Spinoza
Friedrich Nietzsche
Luis Roca Jusmet

Los manuales de historia de la filosofía tienen normalmente un efecto negativo. Lo que debería ser una reconstrucción de problemas y de ideas se convierte en un repertorio de tópicos. Los filósofos se encasillan y pierden así su fuerza y sus matices. Si tomamos como ejemplo a Spinoza y a Nietzsche comprobamos que al primero se le considera panteísta y racionalista y al segundo irracionalista y ateo. Pero si somos capaces de leer más allá de lo superficial podemos captar secretas afinidades entre ambos. Lo primero que hemos de hacer es contextualizar su lenguaje, propio de sus respectivas épocas : el siglo XVII y el S.XIX . Así podemos interpretar el vocabulario que utilizan y ver las ideas que se esconden tras él.

Gramsci en la pedagogía

En esta obra, "Filosofía, Política y Educación", Gramsci nos da su visión política y filosófica de las cosas. Me ciño en las más importantes:

 Para Gramsci todo el mundo es intelectual pues incluso en cualquier trabajo físico: "Todos los hombres son intelectuales, pero no todos tienen en las sociedad la función de intelectuales. Todos los hombres, al margen de su profesión, llevan a cabo alguna actividad intelectual "pues participan en una concepción del mundo [...]”. 

Gramsci por ello quiere aportar un nuevo significado al término intelectual: un intelectual ligado al desarrollo de la organización política de la clase obrera. "...el partido cumple esta misión subordinada [...] hasta convertirlos en intelectuales políticamente calificados, en dirigentes y organizadores de toda clase de actividades y funciones [...]”.

Aniversarios de la “nohistoria”

John F. Kennedy por David Levine
Noam Chomsky

George Orwell acuñó el útil término “nopersona” para personas a las que se niega el estatuto de personas  porque no acatan la doctrina estatal. Podemos agregar el término “nohistoria” para referirnos a la suerte de nopersonas, expurgadas de la historia por motivos semejantes.

La nohistoria de las nopersonas se recuerda a lo largo de los aniversarios. Los importantes generalmente se conmemoran con la debida solemnidad cuando resulta apropiado, como por ejemplo Pearl Harbor. Pero otros no se conmemoran y podríamos aprender mucho de nosotros si los sacamos de la nohistoria.
Lea la versión original en inglés:
http://www.truthout.org/anniversaries-unhistory/1328369965

Ahora mismo no conmemoramos un evento de gran significación humana: el 50 aniversario de la decisión del presidente Kennedy de lanzar la invasión directa de Vietnam del Sur, que pronto se convirtió en el crimen más extremo de agresión desde la Segunda Guerra Mundial.