7/2/12

John Locke denigraba la "esclavitud", pero consideraba obvia y pacífica aquella de las colonias

John Locke por David Levine
Domenico Losurdo, en su Contrahistoria del liberalismo (El Viejo Topo, 2005), ha señalado el hecho de que mientras Locke denigraba la "esclavitud" política que pretendía imponer la monarquía absoluta, a la vez silenciaba o consideraba obvia y pacífica la esclavitud en las colonias. John_Locke   mantuvo sólidas inversiones en la trata negrera floreciente en el siglo XVII (era accionista de la Royal African Company) y contribuyó personalmente a la formalización jurídica de la esclavitud en Carolina.
En el Segundo tratado sobre el gobierno civil, Locke mencionaba a los "cautivos hechos en una guerra justa", que se convertían en esclavos "por el derecho natural, y sometidos al dominio absoluto y al poder arbitrario de sus amos". Locke parecía justificar la depredación de los colonos ingleses sobre las "selvas vírgenes y las praderas no cultivadas de América", pues el trabajo era lo único que -según Locke- daba derecho a la propiedad. Si los indios americanos desconocían además la propiedad privada, eso convertía su territorio en "zonas que no pertenecen a nadie". Pues Dios, argumentaba Locke, no puede querer que el mundo creado por él permanezca "para siempre sin dividir e inculto".

La conexión Apple

Apple ganó más de 400.000 dólares en beneficios por empleado en 2011, más que Goldman Sachs o Exxon. Sin embargo, en los últimos años ha creado pocos empleos en su base y principal mercado dentro de EE.UU
Las consecuencias de severas reducciones de costes no han sido solo accidentes sino también protestas de los trabajadores. Algunos de ellos tomaron el trágico camino del suicidio, mientras otros recurrían a acciones laborales espontáneas reprimidas violentamente.
Jared Bernstein: “Si [el sistema de Apple] es el pináculo del capitalismo, deberíamos estar preocupados”.

Walden Bello

Desde el comienzo de la actual crisis económica global, el centro del análisis crítico y del odio público ha sido el capital especulativo. En la narrativa populista, fueron las impresionantes trampas de los bancos en una atmósfera de desregulación las que condujeron al colapso económico. La “economía financiera”, caracterizada como parasítica y mala, fue contrapuesta a la “economía real”, de la que se dijo que produce bienes reales y valor real. Los recursos fluyeron a actividades especulativas en las finanzas, resultando en una pérdida de dinamismo en la economía real y llevando finalmente a una contracción crediticia en el punto álgido de la crisis, causando bancarrotas y despidos masivos.

La "crisis siria" ¿un revés del Cynical Power?

Especial para Gramscimanía  
Foto: El canciller ruso Serguey Lávrov es recibido
con grandes honores en Damasco, la capital de Siria
Orestes Martí

Hace un par de años comenzamos a escribir sobre el "Cynical Power" (Soft Power; Hard Power; Smart Power= Cynical Power) y allí tratamos de explicar lo que entendíamos como "Poder cínico".

 Todo hace indicar que lo que asegurábamos tanto en ese como en artículos posteriores (Ecuador: Cynical Power, el nuevo zarpazo;  Ecuador: Cynical Power, el nuevo zarpazo (II) La vertiente política.; EE.UU. Otra vez sobre el Cynical Power) sobre el comportamiento norteamericano en diversas partes del mundo, era no solo una tendencia sino un desempeño cuidadosamente seleccionado.

El primer ministro de Rumania renuncia para que todo siga igual

José Luis Forneo 

Tras unas semanas de protestas populares ante la situación dramática a la que el gobierno de Emil Boc ha llevado a Rumania, el primer ministro ha dimitido esta mañana, sometido a presiones de su propio partido y de los aliados en la coalición gubernamental, el partido de la minoria húngara, UDMR.

La caída de Boc tiene todas las características de un chivo expiatorio para calmar a los dioses, es decir, al pueblo, y  para conseguir aquella estrategia aplicada siempre por las clases dominantes para mantener el status quo: cambiar un poco para que todo siga igual.

Emil Boc: K.O.
En realidad, el primer ministro de Rumania, en especial el actual no tiene demasiadas competencias, en una república como la rumana donde el poder de su presidente es bastante grande. En el caso del gobierno Boc, se trataba, y seguirá tratándose, de una mera marioneta de los deseos e imposiciones de Traian Basescu, que ha optado por dar la patada en el culo al que tan bien le ha hecho de sparring ante la opinión pública para intentar salir airoso de la actual situación, en la que los rumanos han estallado ante los constantes recortes y agresiones contra sus derechos.