3/2/12

Mitt Romney: La nación del uno por ciento ante Dios

 Especial para Gramscimanía
Mitt Romney por Pancho Cajas
Amy Goodman                   

A pesar de que Mitt Romney aún no ganó por una mayoría de votos en ninguna de las elecciones primarias republicanas realizadas hasta el momento, logró una gran victoria en Florida. Luego de que el candidato y los Comités de Acción Política (PAC, por sus siglas en inglés) que lo apoyan inundaran las emisoras de radio con anuncios que costaron millones de dólares en un estado donde prácticamente la mitad de los propietarios están atormentados por las deudas hipotecarias, Romney anunció explícitamente a quién quiere representar. Dijo en entrevista con la periodista de CNN Soledad O’Brien: “Escucharemos al Partido Demócrata hablar de los problemas que afligen a los pobres y es cierto que no es lindo ser pobre, y tenemos una red de contención para ayudar a los más pobres. Mi campaña está dirigida a los estadounidenses de clase media. Uno elige en qué centrará su campaña. Puede centrar la atención en los ricos, ese no es mi enfoque; puede centrar la atención en los más pobres, tampoco es mi enfoque. Me interesa dirigirme a los estadounidenses de clase media”. Romney nos asegura que “Mi interés no es dirigirme a los ciudadanos extremandamente ricos, a ellos ya les va muy bien”. Él ha de saberlo perfectamente, ya que posee una fortuna personal de 250 millones de dólares.

Charles Dickens: El dueño de la multitud

El 7 de febrero se cumplen 200 años del nacimiento del autor de “Oliver Twist”. En este ensayo, el escritor argentino Luis Chitarroni analiza una vida signada por la miseria, la obsesión, el éxito, y también una obra de ficción en la que “es posible hallar, en los pliegues a veces descartados o descartables, personajes increíbles.

Luis Chitarroni

Como homenaje a los doscientos años del nacimiento de Dickens, tres libros se publicaron en Inglaterra en el último mes. Enriquecen el panorama sin aportar un factor dramático a esta emergencia decimal. El primero, en el sentido más fiel y genérico, es de características casi teratológicas y derrota la cifra divina anunciada: las menos de mil quinientas páginas divididas en tres volúmenes que le consagró John Foster, amigo de Dickens y biógrafo precoz, referencia obligatoria de las bibliotecas que vendrían. De hecho, se puede sostener una línea regular y continua de biografías y monografías que presentan un Dickens disponible en el curso de dos siglos, de G.K. Chesterton, Una Pope-Hennessy, J.B.Priestley y algún Sitwell, a Edgar Johnson, Peter Ackroyd y Claire Tomalin.

Historia social y cultura del robo en Chile [1870–1920]

Foto: Daniel Palma Alvarado
Si bien el tramo que abarca la excelente revisión que hace el historiador y académico, Daniel Palma Alvarado, pudiera resultar lejana y hasta pintoresca, al tipificar y mostrarnos la galería de próceres fundacionales nuestra patria delictual, tiene como gran virtud el animarse a describir, por sobre todo, las circunstancias en que se instala acaso, una de las bellas artes: el robo.

Pues el libro, de entrada, intenta señalar de qué manera el “delito contra la propiedad” se ha utilizado para infundir el miedo que justifique la persecución de los delincuentes y faculte la dura represión de las clases más desposeídas, entre quienes también se ha convertido en matriz de sentido entender, de qué manera, cuando no hay qué comer, se roba por necesidad, y de esos delitos está plagada la Historia no sólo nuestra sino de la Humanidad.

Se habla de lanzas, de cogoteros, bandidos, estafadores, salteadores de caminos, bandoleros, pero no por ello la reducción del periodo evita proyectar -¿qué otra intención podría tener la revisión sino irrumpir en el presente?– al enfatizar de qué modo, la imposición de la burguesía que derivó en una explosión social e instauración de la desigualdad, en las primeras décadas del siglo XX, consiguieron implantar el capitalismo en Chile “comprendiéndose –agrega Palma en su prólogo– a la violencia social y las transgresiones como el resultado no deseado de un sistema que en sí es portador del germen de la delincuencia”.

Truinas

Philippe Jaccottet

La víspera del entierro de André du Bouchet, el 20 de abril, María, su hija, me llamó por teléfono para preguntarme si diría algunas palabras en esa ocasión; le respondí que no estaba seguro de tener el valor suficiente. Luego, esa misma tarde, después de pensar que si nadie hablaba –como temía que no iba a haber una verdadera ceremonia– sería aún más doloroso, escribí, rápidamente, esto:

 «En la última carta que recibí de André du Bouchet, fechada el 31 de marzo, estas palabras: ‘He llegado a Truinas con una maravillosa tempestad de nieve…’

Me acordé entonces de estos versos de Hölderlin en ‘Mnemosyne’:
Y la nieve como muguetes de mayo significando
Nobleza de alma, dondequiera
Que esté, brilla con el verde
De las praderas en las faldas de los Alpes,
Allí donde se toma la alta senda, hablando
De esa cruz plantada al borde del camino
En memoria de los muertos,
Un viajero con Otro. ¿Pero de qué se trata?

La arqueología de la voz de Montserrat Figueras (+ 3 videos)

Antoni Pizà

Hace unos días, un amigo me comentaba que había pasado unas horas “hipnotizado” –ésas fueron sus palabras– leyendo en internet la ingente cantidad de notas necrológicas que se habían publicado sobre la cantante Montserrat Figueras. Había obituarios en catalán, castellano, francés, inglés, italiano –decía– pero también en rumano, polaco, húngaro, japonés y muchísimas otras lenguas. El fallecimiento de Figueras había afectado a un increíble número de aficionados de todo el mundo, según constaba en la web, y las muestras de solidaridad y genuino dolor eran prueba fehaciente de que el arte de esta cantante había llegado, en sus más de cuarenta años de carrera, a mucha, quizás, muchísima gente.

Lea la Nota del Editor 
Videos con la voz de Montserrat Figueras
¿Qué tenía la voz de Figueras que fuese tan apreciada?  Las cualidades de una voz son, como se ha dicho tantas veces, inefables. Podemos describir la tesitura y amplitud, el color y la variedad tímbrica, su potencia y proyección, además de otras características relacionadas con la personificación y la ilustración de las dimensiones psicológicas del texto. La verdad es que la médula de la pregunta se queda frecuentemente en argumentos abstractos o, como mucho, aproximados, pero nunca categóricos.

La comunidad purhépecha de Cherán [Michoacán, México] es un pueblo jalonado por 200 fogatas

Iván M. García

Doña Adelaida debió ser una joven hermosa. Pómulos pronunciados, sonrisa franca y ojos vivarachos. Remueve el atole –un caldo espeso de maíz- en una olla de peltre ennegrecida mientras sus dos largas trenzas de cabello ya cano y sus aretes de oro bailan al mismo compás. En realidad la doña sigue siendo hermosa a pesar de su maltrecha dentadura y los surcos de su rostro. Aviva el fuego de la fogata, una de las 200 que jalonan el pueblo de Cherán (Michoacán) y regresa a su banqueta, junto a otras tantas mujeres purhépechas. “Todo empezó el 15 de abril de 2011”, dice. “Estábamos cansados de ver pasar a los talamontes con sus carros cargados de troncos de nuestros bosques. Armados, de pie en los remolques, con tantito descaro y ya sin querer disimular lo que nos estaban haciendo”, añade.

El genoma Gramsci

A modo de Introducción publicamos en GRAMSCIMANÍA, junto al capítulo del libro de Lucio Magri, estos fragmentos del mismo texto que resultan de utilidad para contextualizar la valoración que el autor realiza sobre el pensamiento de Gramsci en los marcos de la tradición política-cultural del comunismo italiano
"(...) el PCI ha representado, de modo intermitente y sin desarrollarla plenamente, la tentativa más seria, en una determinada fase histórica, de abrir el camino a una “tercera vía”: es decir, de conjugar reformas parciales, búsqueda de amplias alianzas sociales y políticas, empleo convencido de la democracia parlamentaria, con difíciles luchas sociales, con una explícita y compartida crítica de la sociedad capitalista; de construir firmemente un partido compacto, militante, rico en cuadros ideológicamente formados, pero de masas; de corroborar la propia pertenencia a un terreno revolucionario mundial, padeciendo por ello pero conquistando una relativa autonomía. No se trataba de un simple doble frente: la idea estratégica aglutinante era que la consolidación y la evolución del “socialismo real” no constituía un modelo que un día también habría sido posible aplicar a Occidente, sino el bagaje necesario para realizar, respetando las libertades, otro tipo de socialismo. Es esta tentativa la que explica el crecimiento de su fuerza en Italia —que continuó también después de la modernización capitalista— y de su influencia internacional, incluso después de las primeras y llamativas señales de crisis del “socialismo real”. Sin embargo, recíprocamente, su decadencia y su disolución final en una fuerza liberal-demócrata, más que socialdemócrata, obliga a explicar cómo y cuándo esa tentativa ha fracasado. Permitámonos hallar las razones objetivas y subjetivas de esta parábola y preguntarnos si, cómo y cuándo, se han ofrecido vías mejores para corregirla. Si esto escierto, y si se lograra demostrarlo concretamente, entonces la historia del comunismo italiano podría no ser tan sólo la historia de un partido, sino que podría decirnos algo relevante acerca del hecho global, ya sea de la Italia republicana, ya sea del movimiento comunista en general, permitiría valorarla en su mejor versión y apreciar a fondo los límites no superados."

A propósito de la reciente edición de las notas sobre cultura popular de Antonio Gramsci

Joaquín Miras Albarrán

La editorial de la Universidad de Valencia acaba de publicar en castellano una antología de textos extraídos de los Cuadernos de la cárcel de Antonio Gramsci (Antonio Gramsci, ¿Qué es la cultura popular?, Publicacions de Universitat de València, Valencia, 2011, 190 páginas. Edición y presentación a cargo de Justo Serna y Anaclet Pons. Me permito incluir el ISBN, dadas las peculiaridades de los servicios de distribución de libros españoles: 978-84-370-8197-7). 

Esta nueva edición de los escritos del pensador sardo es una excepción de relieve en el mundo editorial y cultural español, ya que rompe con el asombroso silencio y descuido en que se tiene la obra de este clásico del pensamiento, tanto en lo que respecta a la edición de sus escritos como en lo que hace a la elaboración y publicación de investigaciones sobre su obra. Esta es una de las tantas peculiaridades de nuestra magra cultura intelectual. El lector informado sabe que, por el contrario, en otros países —basta sólo con registrar el mundo editorial latinoamericano— menudean las ediciones de sus textos y que la publicación de trabajos sobre Gramsci es una avalancha incontrolable para quien trate de seguirlos.

Colonialismo chileno contra los mapuches

“Si hubiera sido un natural, entonces ¡sí que lo habrían tomado preso y lo habrían azotado!”. Una rápida mirada general al colonialismo chileno contra los mapuches

Claudio Alvarado Lincopi *

Imaginarias intertextualidades entre Marx, Fanon y Carileu

Karl Marx en El Capital analiza la etapa denominada acumulación originaria, que “no es más que el proceso histórico de disociación entre el productor y los medios de producción”(1), es decir cuando las poblaciones rurales son despojadas de sus tierras, las cuales son controladas ahora por nuevos terratenientes, quienes utilizan a los campesinos expropiados como fuerza de trabajo. Este proceso de expropiación, señala Marx, se nos pretende explicar como una anécdota en donde “había, de una parte, una minoría trabajadora, inteligente y sobre todo ahorrativa, y de la otra un tropel de descamisados, haraganes, que derrochaban cuanto tenían y aún más”(2), pero “sabido es que en la historia real desempeñan un gran papel la conquista, la esclavización, el robo y el asesinato; la violencia, en una palabra. En la dulce economía política, por el contrario, ha reinado siempre el idilio. Las únicas fuentes de riqueza han sido desde el primer momento la ley y el ‘trabajo’, exceptuando siempre, naturalmente, ‘el año en curso’. Pero, en la realidad, los métodos de la acumulación originaria fueron cualquier cosa menos idílicos”(3).

Nikola Tesla fue el hombre que perdió la guerra eléctrica

Juan Forn

Un hombre en overol manchado de aceite anuncia al mundo que el futuro ha llegado. Su nombre es Thomas Alva Edison y promete que llevará la electricidad a todas las fábricas y hogares de América y luego del mundo. Edison venía de la nada, se había hecho solo: “¿Qué falta me hace ser ingeniero, matemático o físico? Si necesito uno, lo contrato”, era una de sus famosas frases. Para entonces ya había inventado el telégrafo y vendido los derechos de su patente a la Western Union. Con ese dinero había levantado su “fábrica de inventos” en Menlo Park, Nueva Jersey, y aprendido la lección: esta vez no se limitaría a vender la patente de su nuevo invento; esta vez se quedaría él con todas las ganancias. El invento era la bombilla eléctrica y el generador eléctrico que la hacía funcionar. Con ellos se acabarían las lámparas de gas, las velas y candelabros, el engorroso uso de carbón y motores de vapor: el futuro era la electricidad y Edison era su dueño. Entonces se presenta en Menlo Park un joven inmigrante serbio con una carta de presentación del socio de Edison en Europa. La carta dice: “Conozco dos grandes hombres de este tiempo. Uno de ellos es usted. El otro es el joven que porta esta carta”.

Más allá de la lógica del capitalismo

Bajo la guía del académico portugués Boaventura de Sousa Santos, diversos especialistas reflexionan sobre iniciativas de economía solidaria

Ana María Vara  

"Es difícil imaginar el fin del capitalismo hoy. Pero es igualmente difícil imaginar que no tiene fin." Con estas palabras, la litote de una profecía, abría hace poco una conferencia en Brasil el académico portugués Boaventura de Sousa Santos, profesor en las universidades de Coimbra y Wisconsin-Madison. A la vez obvia y audaz, la reflexión de Santos parece resumir la propuesta de  Producir para vivir. Los caminos de la producción no capitalista, una compilación de iniciativas que buscan sortear la lógica del capitalismo. Si esa lógica se basa en la separación tajante entre capital y proletariado, las asociaciones, cooperativas, movimientos sociales o economía solidaria, en que dueños y trabajadores coinciden, resultan alternativas actuales que podrían tener, según los autores, proyección. El mapa de los casos abarca de la India a Colombia, de Mozambique a Portugal, con una larga parada en Brasil, en torno a la discusión del Movimiento de los Trabajadores sin Tierra (MST). Algunos autores son académicos y otros activistas, pero ninguno pretende situarse en el nivel de la objetividad o de la asepsia axiológica. No por eso resignan el análisis documentado, cuidadoso, finamente argumentado.