31/1/12

Crisis económica mundial: cuestiones estratégicas

Paula Bach

La agencia calificadora de riesgo Standard & Poor’s rebajó el pasado viernes la nota de las deudas soberanas de 9 de los 17 países de la zona euro, entre ellas la de Francia y la de Austria degradando más tarde la nota del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera. Sin embargo quizás sea más importante el hecho de que la agencia de origen norteamericano dejó indemne la deuda de Alemania, que es el mayor acreedor de los bancos centrales de la zona y por lo tanto sus bancos son los más expuestos al riesgo de una serie de impagos. Como señala el periodista de El País, Claudi Pérez “S&P no rebaja la nota de Alemania y sí la de casi todos los demás: de esa manera culpa más a los países que señala que a la política de austeridad generalizada de Europa. Berlín salió ayer por donde duele, reclamando más rapidez en los recortes, más crudeza si es necesario.” Parece que Estados Unidos metió la cola pero no para provocar el caos en la eurozona. La medida de S&P, ya largamente anunciada y contrarrestada por las otras dos calificadoras de riesgo Moody’s y Fitcht que mantuvieron las notas sin cambios, es sospechosa de estar orientada como variante de máxima a presionar por una intervención más categórica del Banco Central Europeo y como variante intermedia a apurar los términos del Pacto Fiscal acordado por la última cumbre de la Unión Europea el pasado 9 de diciembre. Cuestión que en parte se verifica por el hecho de que Merkel haya salido inmediatamente a reclamar más rapidez en los acuerdos y mayor crudeza (¡Más aún!) en los ajustes. No puede descartarse no obstante como variante de mínima una jugada especulativa que combinada con la intervención de las otras agencias, busque tensionar la soga sin romperla.

La crisis, cuatro años después. ¿Por qué es más bien Marx y no Keynes quien regresa?

Esteban Mercatante

Paradojas de la historia, que se suman a las recurrencias efectistas de cierta prensa norteamericana. El semanario Newsweek publicó hace unas semanas una amarga reflexión de Robert Samuelson a cuatro años de comenzada la crisis de las hipotecas subprime, titulada “Bye-Bye Keynes” (19/12/2011). Se trata del mismo medio que, hace algo más de veinte años, proclamaba alegremente en su tapa la muerte de Marx, embriagado por la avanzada de la restauración burguesa en los ex Estados obreros degerados de la URSS y Europa del Este. Este semanario disecciona ahora la impotencia de las recetas diseñadas desde los años treinta en adelante bajo inspiración de las teorías del principal economista del siglo XX, que como nadie trabajó en el empeño de crear líneas de acción para que el modo de producción capitalista lograra sobreponerse mediante la intervención pública a sus propias contradicciones. Piedra filosofal cuya búsqueda no podía más que resultar infructuosa, siendo finalmente la Segunda Guerra la única vía que permitió restablecer plenamente las condiciones para un nuevo boom capitalista bajo comando del imperialismo norteamericano, al precio de una formidable destrucción de fuerzas productivas, incluyendo millones de personas aniquiladas (ver al respecto Paula Bach, “Apuntes a propósito de Keynes, el marxismo y la época de guerras, crisis y revoluciones”, en Lucha de Clases nº 9).

Walter Benjamin y la «decadencia del aura»

El otoño del París Central (después Walter Benjamin)
 por R. B. Kitaj
«La teoría del arte de Benjamin es una teoría de la experiencia (pero no de la experiencia de la reflexión). En las formas de la iluminación profana, la experiencia del aura ha hecho saltar la envoltura aurática y se ha vuelto exotérica. Esa experiencia no se debe a un análisis que saca a la luz y libera lo reprimido. Se obtiene por una vía muy distinta de aquélla por la que pudiera obtenerlo la reflexión, a saber: por la readopción de una semántica que fue arrancada trozo a trozo del seno del mito y que en las obras del gran arte quedó liberada y a la vez conservada mesiánicamente, esto es, para uso de la emancipación.» Jürgen Habermas.

Benjamin, en el famoso ensayo sobre La Obra de Arte en la era de la reproducción mecánica de 1935, describió los cambios esenciales que experimentó el arte en el primer cuarto del siglo XX con el concepto de «pérdida del aura», tratando de explicarlos por el cambio en el campo de las técnicas de reproducción. Benjamin percibe la transformación radical inducida por el cambio tecnológico y la imposibilidad, a partir de 1859, de sostener cualquier estética normativa, de observancia no idealista, que prescinda de la manipulación mecánica de la imagen plástica.

¿El menos peor? Razones para no buscar las soluciones en las urnas en México

Foto: Andrés Manuel López Obrador
Lucio Rivera

Se acerca el día de las elecciones presidenciales y como por arte de magia, cientos de miles de ciudadanas y ciudadanos organizados en los partidos electorales “progresistas” y en los grupos y colectivos afines, así como en una que otra organización “despistada”, se olvidan de las luchas populares, de los grandes problemas que enfrentan las mayorías del país y de la turbulenta situación internacional, para proponernos una solución igual de mágica: dejarnos de pleitos y votar por el “menos peor” para obtener “mejores condiciones” para la “izquierda”.

Bastaría con observar qué ha sucedido con los “menos peores” en los países imperialistas supuestamente “democráticos” para darse cuenta del verdadero sentido de la política del voto “útil”: en el estado español, Zapatero, del PSOE (Partido Socialista Obrero Español), en Grecia, Papandreu, del PASOK (otro partido “socialista”) y en EE UU, Obama, el candidato del “cambio”, prometieron, a su modo, todo tipo de “concesiones” para el pueblo, y terminaron cumpliendo únicamente los mandatos de la clase dominante, por lo que las masas no tuvieron de otra más que salir a las calles a denunciar la farsa de la “democracia” de los poderosos.

Crítica inmanente, alegoría y mito: La teoría crítica del joven Walter Benjamin (1916-1929)

Walter Benjamin por Rose Juvenal
Eduardo Maura Zorita

Resumen

El objeto de este trabajo son la génesis y el desarrollo de las categorías fundamentales de la teoría crítica del joven Walter Benjamin —crítica inmanente, alegoría y mito—, con especial atención a su teoría del conocimiento, así como a sus relaciones con otros autores genealógicamente relevantes en el ámbito del Institut für Sozialforschung de Frankfurt, en particular, Max Weber y Th. W. Adorno. Benjamin ensaya la recomposición de una crítica de la razón que pueda constituirse, asimismo, en crítica de lo real. Este recorrido toma pie en su aproximación a los protorrománticos alemanes y a Goethe. La relación sujeto/objeto cobra una importancia creciente a partir de la problemática fichteana de la intuición y de la captación de oposiciones, que guían a Benjamin hacia la fundamentación de la «verdadera teoría»; aquella que, idealmente, se funde, sin violentarlo, con su objeto.

Para desarrollar esta aproximación clásica al problema de la metodología del conocimiento, Benjamin recurrirá al principio de conectividad, tal como se da en la poesía de Hölderlin, y a una resignificación de la forma de la crítica. Este trabajo trata, asimismo, de vincular estos desarrollos con el edificio epistemo-crítico que Benjamin construye en El origen del Trauerspiel alemán (1925), con especial atención al prólogo y a la teoría de la alegoría como cifras de lectura de la modernidad filosófica, social y cultural.

http://eprints.ucm.es/14437/1/T33314.pdf
 Por último, una comprensión adecuada de esta problemática exige hacerse cargo de la reflexión benjaminiana sobre el mito, genuino referente polémico de su epistemología y de su metodología de las ideas. La importancia del análisis histórico del mito radica en que no es una explicación pre-científica de la imagen del mundo; se trata, por el contrario, de una potente herramienta de objetivación del mundo que debe ser aprovechada por el teórico crítico.

Dudamel 'desafía' a Mahler (+ Video)

Norman Lebrecht

En el centro de Los Ángeles es frecuente ver grupos de jóvenes vestidos con frac caminando muy erguidos a un baile de la Universidad o al de un banquero. La pasada noche, sin embargo, observé algo distinto en unos chicos que dirigían sus torpes pasos hacia el Walt Disney Concert Hall. Llamaron mi atención porque pertenecían a una minoría pocas veces vista -la comunidad latina-, de la que raramente se oye hablar en el mundo financiero de esta adinerada y poderosa ciudad, y porque los jóvenes llevaban sus fracs como si fuera la primera vez que se los pusieran.

Preparación del escenario para la ejecución
de la 8a. sinfonía de Mahler con 2 orquestas
En efecto, así era. Los miembros de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela nunca antes se habían vestido de manera formal salvo cuando esa semana interpretaron la Segunda sinfonía de Mahler en un ciclo de conciertos que se celebran simultáneamente en Caracas y Los Ángeles con la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles dirigida por Gustavo Dudamel. Muchos de estos músicos han salido de los barrios más pobres de ciudades remotas y han sido educados por el Sistema de José Antonio Abreu en el orgullo y satisfacción por la música sinfónica. Ninguno de ellos tiene más de 28 años. Ninguno de ellos parecía intimidado cuando mantenían sus instrumentos en sus manos. Todo lo contrario, era como si el Walt Disney Concert Hall perteneciera a estos nuevos conquistadores.

Imperialismo lingüístico, conceptos y civilización

Thorsten Pattberg

Si eres ciudadano estadounidense o europeo, es probable que nunca hayas oído hablar de shengren, minzhu y wenming. Si algún día los promueves, incluso te podrían acusar de traición cultural. Porque son conceptos chinos. A menudo se traducen convenientemente como “filósofos”, “democracia” y “civilización”. De hecho, no son nada de eso. Son algo diferente. Algo de lo que Occidente carece.

Pero eso es irritante para la mayoría de los occidentales, por lo tanto, en el pasado, los conceptos extranjeros se eliminaron rápidamente de los libros y los archivos y, cuando era posible, de la historia del mundo, que es un mundo dominado por Occidente. Como señaló una vez el filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel, Oriente no contribuye a la formación de la historia del pensamiento.