26/1/12

Murió Theo Angelópulos, famoso cineasta griego

Foto: Theo Angelópulos
Grecia ha perdido a su principal exponente del séptimo arte con el fallecimiento del director de cine Theo Angelópulos, atropellado por una motocicleta en Atenas cuando trabajaba en las localizaciones de su próxima cinta. Nacido en la capital griega el 27 de abril de 1935, donde transcurrió su infancia, viajó a París para especializar sus estudios de leyes en La Sorbona y también allí se inició en la escuela de cine francés.

De vuelta en Grecia comenzó a trabajar como crítico de cine para un diario local, pero el rotativo fue cerrado por la Junta Militar que, en 1967, tomó el poder en Grecia. Durante la dictadura, el cineasta completó su primer largometraje, 'Reconstrucción' (1970). En 1975, cuando Grecia ya había recuperado la democracia, saltó a la fama internacional con 'O Thiasos', traducida en español como 'El viaje de los comediantes', un film de cuatro horas de duración que, tras su estreno en Francia, le valió el aplauso de la crítica y varios premios internacionales.

Baby Doc y Bill Clinton en busca de unos Timberland


Paco Gómez Nadal

El destello haitiano duró 48 horas: lo que el sex appeal noticioso de un dramático aniversario aguantó. Crónicas descarnadas, imágenes tópicas, haitianos incapaces de sobrevivir por sí mismos, críticas a la lentitud de la llamada “reconstrucción” sin apuntar culpables claros, y unos cooperantes siempre valerosos a los que hay mucho que agradecer. Eso fue lo que se contó el 12 de enero, dos años después del terremoto que recordó el sismo colonial al que está expuesto el primer país independiente de las Américas. ¿Hay algo más? Si la historia de Haití es la de las paradojas de la geopolítica, no podía ser menos la conmemoración del terremoto que el 12 de enero de 2010 acabó con unas 300.000 vidas y lastró aún más el futuro de la mitad francófona de La Española.

Europa del Este, ¿regreso a los años 30?


Estonia rehabilita a sus nazis, Lituania convierte en tabú el holocausto judío y en Budapest se sueña con la gran Hungría

Rafael Poch

El parlamento de Estonia aprobará en marzo, por amplia mayoría, conceder el título de "luchadores de la libertad" a los miembros de la "Legión SS" estonia que combatió al lado de Hitler contra los soviéticos en la segunda guerra mundial.

Los veteranos estonianos de la SS, unos 12.000 hombres en 1944, glorifican desde hace años su participación en la guerra en actos oficiales concurridos por veteranos de las SS y jóvenes neonazis de otros países, pero la de marzo será la primera ley en materia de "luchadores por la libertad".

Engels & Marx: La Idea Comunista - I & II

Nicolás González Varela  

“El Comunismo no es simplemente una consecuencia derivada de la situación especial de Inglaterra o de cualquier otro país por separado, sino un corolario que se desprende necesaria e inevitablemente de las premisas implícitas en las condiciones generales de la Civilización moderna.”: Friedrich Engels, 1843

“El Comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya que sujetarse la realidad. Nosotros llamamos Comunismo al Movimiento real (wirkliche Bewegung) que anula y supera el estado de cosas actual”: Engels & Marx, Die deutsche Ideologie, 1845-1846

“El Comunismo es…  el Sistema de la Comunidad (Gemeinschaftssystem)”: Engels, 1845

Especial para Gramscimanía 
¿Qué significa la palabra Comunismo hoy? Cuando la gente habla acerca del Comunismo, se da uno cuenta, con frecuencia, de que están totalmente de acuerdo con uno en cuanto a la cosa en sí y que ven que el Comunismo algo muy hermoso; “pero se trata”, vienen a decir, “de algo imposible, que jamás llegará a ser una realidad.” Así reflexionaba sardónicamente Engels hacia 1845, cuando el Comunismo todavía era una idea en proceso de constituirse como tal. Y razón no le faltaba. La sola mención de su presencia fantasmal caldeaba los espíritus europeos. “La barbarie es precisamente el presupuesto exclusivo del Comunismo”, afirmaba sin odio un nihilista llamado Nietzsche.[1] 

El concepto de intelectual orgánico se va a la mierda en estas sociedades dependientes


Auxilio Dolores Subiabre

“El concepto de intelectual orgánico se va a la mierda en estas sociedades dependientes” sentencia a poco de comenzar la novela de Hernán Valdés, A partir del fin (2003), su personaje descreído del proceso que, también al inicio de la historia, está llegando a su fin: la vía chilena al socialismo que tan provisoriamente fuera anunciaba por el gobierno del depuesto Salvador Allende. Hito fundamental sobre el que se mueve el libro que, a varias décadas de su publicación mexicana, editorial LOM lo puso en circulación por primera vez en Chile el 2003. Un sencillo prólogo del autor señala los rumbos seguidos por el libro: “Los libros que se quiere callar son los rebeldes. Si antes era demasiado pronto para considerar con un espíritu abierto parte de su contenido, no creo que ahora sea demasiado tarde”.

Valdés se propuso hacer, desde el primer día del régimen terrorista de Pinochet, un análisis sesudo del desencanto y la prematura muerte de quienes confiaron en el proceso instaurado por la UP. Escribiendo desde el trauma del Golpe de Estado.