22/1/12

Obama y Gramsci


Víctor Flores Olea

Hay una buena mayoría de estadunidenses y personas de otras partes que apuestan a la no reelección de Barack Obama como residente de la Casa Blanca. Hasta cierto grado, no por él mismo, sino por el conjunto de ultraconservadores que lo rodean desde el principio y que han condicionado su gobierno. Una vez más se prueba que un presidente de la república, en todas partes, vive prisionero de las fuerzas vivas que lo rodean, y que no es fácil escapar de ellas. Como si hubiera un destino fraguado de antemano que se impusiera inexorablemente.

No diría necesariamente que Barack Obama va a tejer los embustes de George Bush ni se ha definido como un político de graves mentiras y representante de la extrema derecha en Estados Unidos. Pero sí es obvio que su programa de gobierno, expresado en sus diferentes discursos preelectorales, anunciaba un gobierno mucho más liberal del que hemos presenciado. Pero esos compromisos fueron echados por la borda con una prisa que resultó increíble y que desilusionó a la mayoría de ilusionados que votaron por él.

El optimismo de la voluntad de Antonio Gramsci


"Odio a los indiferentes también por esto: porque me fastidia su lloriqueo de eternos inocentes. Pido cuentas a cada uno de ellos: cómo han acometido la tarea que la vida les ha puesto y les pone diariamente, qué han hecho, y especialmente, qué no han hecho. Y me siento en el derecho de ser inexorable y en la obligación de no derrochar mi piedad, de no compartir con ellos mis lágrimas". Antonio Gramsci

A modo de modesto homenaje, escribo hoy cuando se cumplen 121 años de su nacimiento, sobre Antonio Gramsci, desde el convencimiento también de que sus aportaciones al marxismo y su análisis sobre la estructura social italiana nos podrían servir de inspiración a los y las que estamos luchando hoy para la teoría y la práctica revolucionaria en algunos aspectos concretos y generales de nuestra realidad social actual marcada por la crisis y decadencia del capitalismo global.

La nueva fortuna de Antonio Gramsci


Antonio Leal

Aspectos que destacan en la búsqueda de Gramsci, entre los jóvenes de hoy, es seguramente que su elaboración se inscribe en una corriente que coloca de relieve el factor de la subjetividad, de la espiritualidad, de la ética, de la estética, estableciendo un nuevo nexo entre sujeto y objeto, entre medio y fin, que permite descubrir en ellos profundas categorías que no fueron parte de la tradición marxista clásica.

Muchos estudiosos han calificado a Gramsci, Bobbio entre ellos, como el “teórico de la superestructura”. Esta calificación es útil, pero reductiva, ya que Gramsci es el teórico del bloque histórico y siempre subraya el significado de la interrelación entre ambas esferas. Es más, se siente incómodo en esta definición, va mas allá y establece que el propio proceso productivo es necesario enmarcarlo no sólo en la visión de la economía, sino también en el de la filosofía de la praxis. Dicho esto, lo cierto es que Gramsci reconceptualiza y reubica formulaciones filosóficas y políticas anteriores para determinar un nuevo escenario cultural.