18/1/12

Ensayo sobre la conciencia del Mal


Alain Badiou

El texto original es de "Les editions Hatier", publicada en colección "Optiques philosophie", París, octubre de 1993.

INTRODUCCIÓN

 Ciertas palabras sabias, mucho tiempo confinadas en los diccionarios y la prosa académica, tienen la suerte, o la mala suerte -como una solterona resignada que se transforma, sin comprender por qué, en estrella de una fiesta- de salir de repente al aire libre de los tiempos, de ser plebis y publicitada, impresa, televisada, mencionada hasta en los discursos gubernamentales. La palabra ética, que huele tanto a griego, o a curso de filosofía, que evoca a Aristóteles [la Ética a Nicómaco, ¡un best-seller famoso!] está hoy bajo las luces de la escena.

Ética concierne, en griego, la búsqueda de una buena "manera de ser" o la sabiduría de la acción. A este título, la ética es una parte de la filosofía, la que dispone la existencia práctica según la representación del Bien.

La conversión del Partido Socialista Obrero Español


Brais Fernández

Los prolegómenos al XXVIII Congreso del PSOE recuerdan mucho a las líneas que siguen de Gramsci. Para comprender la analogía solo hay que sustituir donde pone "Iglesia Católica" por "Partido Socialista" y el pensador italiano escribe " Roma y Bizancio" imaginarse que uno lee "Rubalcaba y Chacón":
“No se considera lo suficiente el hecho de que muchos actos políticos se deben a necesidades internas de carácter organizativo, o sea, que están vinculados a la necesidad de dar coherencia a un partido, a un grupo, a una sociedad. Esto resulta claro, por ejemplo, en la historia de la Iglesia católica. (..). Es evidente, por el contrario, que la mayor parte de esas discusiones obedecen a necesidades sectarias, de organización. En la discusión entre Roma y Bizancio acerca de la procesión del Espíritu Santo sería ridículo explicar por la estructura del Oriente europeo la afirmación de que el Espíritu Santo procede sólo del Padre, y por la estructura de Occidente la afirmación de que procede del Padre y del Hijo. Las dos Iglesias, cuya existencia y cuyo conflicto dependen de la estructura y de toda la historia, han planteado cuestiones que son un principio de distinción y de cohesión interna para cada una de ellas; pero podía ocurrir perfectamente que cada una de las dos Iglesias afirmara precisamente lo que afirmó la otra; el principio de distinción y de conflicto se habría mantenido igual, y lo que constituye el problema histórico es precisamente ese problema de la distinción y del conflicto, no la casual bandera de cada una de las partes”. Antonio Gramsci, Cuadernos de la Cárcel-Economía e Ideología

El Perú infinito según José María Arguedas


Jorge Zavaleta Alegre

Muchos son los que aún no han leído a Arguedas y guardan devoción por su vida. Fue un Comunicador de Verdades. Su mundo de Arguedas es un sueño presente de los migrantes del Ande.

José María Arguedas (Andahuaylas, Perú, 18 de enero de 1911 – Lima, 28 de noviembre de 1969), un siglo después de su nacimiento es de los mejores escritores de América Latina que ha contribuido a la necesaria integración social como única posibilidad de ingresar a una civilización global y moderna.

Su obra poética, literaria y antropológica, señalada por la crítica especializada sobre todo internacional, tiene un valor inconmensurable de las culturas y que ha roto con la “utopía arcaica”. La academia, muy cerca de las expresiones populares – artesanos, cantantes, músicos, danzarines, escritores, humoristas, dirigentes vecinales – revela resultados imprevisibles. Inclusive, el mercado encuentra una veta para banalizar la rica creación - como ha ocurrido con otros pensadores – y hablar de la capacidad transformadora de los hombres y mujeres del Ande.

Walter Benjamin en la celda de Portbou

Walter Benjamin por Germaine Krull
“Tengo las alas prontas para alzarme, con gusto volvería atrás, porque de seguir siendo tiempo vivo, tendría poca suerte.” Gerhard Scholem, Gruss vom Angelus, en Walter Benjamin, Über den Begriff von Geschichte, These IX.

La muerte de Walter Benjamin en una habitación de un hostal de Portbou en septiembre de 1940  tiene un halo de misterio. Aunque el certificado de defunción la atribuya a una hemorragia cerebral, generalmente se ha aceptado que se trató de un suicidio. Según relata Scholem,  Benjamin “estaba convencido de que una nueva guerra mundial entrañaría la utilización de gas letal y traería consigo, por tanto, el fin de toda civilización” y durante la aciaga década de 1930 el exilio, la precariedad material, el horror ante los acontecimientos y la decadencia física le hicieron alimentar a conciencia la idea del suicidio
Hay quien sostiene que Benjamin fue asesinado por agentes estalinistas, pero no existen pruebas que confirmen esa teoría de conspiración. Lo único que tenemos es el testimonio de una mujer que atravesó los Pirineos con él por la ruta Lister,  Henny Gurland, que en una carta  nos lega el angustiado relato de  sus últimos días y su muerte. En Walter Benjamin. Historia de una amistad (1975), Gershom Scholem la reproduce y la toma por “la única noticia auténtica de los sucesos ligados a su muerte”.  Fue escrita el 11 de octubre de 1940 a Arkadi Gurland, un colaborador del Instituto  de Horkheimer y reenviada por Adorno a Scholem en 1941: