10/1/12

Elogio del optimismo

Javier Olivares
Pablo Bustinduy

Llegaron las elecciones, ese baile ajeno, y algunas voces se preguntan para qué sirvió todo el jaleo de las plazas. Buscan hechos concretos, realidades transformadas, horizontes inmediatos para orientarse en la excepción económica y social que se avecina. Lo que encuentran les parece poco y es prácticamente imposible desterrar la sospecha de que, una vez más, todo haya sido para nada o casi nada. Pero hay muchas razones para silenciar ese temor y darle a las cosas su justa perspectiva. La primera: siempre se piensa mejor entre las sombras, en los paisajes oscuros y los tiempos muertos.

François Hollande, el candidato de la moderación

Foto: François Hollande
Eduardo Febbro

Los sondeos le otorgan hoy a François Hollande una ventaja frente al presidente conservador. Pero esa ventaja no se traduce en los hechos en propuestas rupturistas. De fondo, la crisis de la deuda y el desempleo creciente.

El año electoral comienza en Francia bajo el signo del silencio político y con el ruido de fondo de la recesión y la crisis. La segunda economía de la Zona Euro celebra entre abril y mayo las elecciones presidenciales que podrían abrirles a los socialistas las puertas del palacio presidencial después de tres derrotas consecutivas. Los sondeos le otorgan hoy al candidato socialista François Hollande una holgada ventaja frente al presidente Nicolas Sarkozy. Pero esa ventaja no se traduce en los hechos por propuestas sólidas que marquen una ruptura con la presidencia de Sarkozy. Tanto Hollande como Sarkozy optaron por el riesgo mínimo: decir poco, no prometer casi nada, pasar volando sobre los temas centrales y mantener la incógnita sobre temas esenciales. Francia tiene un modelo social de una extraordinaria eficacia, pero también cuenta con cerca de tres millones de desempleados, una deuda cercana a los dos billones de euros y sobre su cabeza pende la amenaza de las agencias de calificación que podrían retirarle la prestigiosa triple A.

Hannah Arendt: Opinión sobre la Shoah


Paco Fernández

En un escrito de 1950, publicado en Jewish Studies, Hannah Arendt contribuye a la discusión sobre el carácter del Holocausto Nazi afirmando que el marco conceptual hermenéutico de las ciencias sociales y humanas es inadecuado y debe ser revisado a fin de poder comprender el fenómeno de los campos de concentración y de exterminio. Tal fenómeno no encaja en el paradigma de las ciencias de la época. La cualidad distintiva de dichos campos es su función anti-utilitaria, la idea de que para los nazis era mucho más importante el exterminio de los judíos que la propia guerra. La lógica de los campos de exterminio va más allá de las pretensiones antisemitas de carácter racista o economicista, es un sinsentido para el sentido común y para la lógica de las ciencias sociales y humanas comprometidas con la explicación y comprensión del ser humano y de su conducta. De ahí la necesidad de revisar el paradigma interpretativo de los hechos sociales a fin de encajar en él el fenómeno de los campos: “laboratorios en los que se experimenta la dominación total” mediante la anulación de la humanidad que hay en el individuo o la desintegración de su personalidad en tres fases: destrucción de la personalidad jurídica, moral e individual.

El niño necesita cuentos que le ayuden a entenderse a sí mismo y a los demás

La princesa y el guisante
Sara Ruano
Gustavo M. Garzo

La noche es la oscuridad, la amenaza, un mundo no controlado por la razón, y todos los niños la temen. Llega la hora de acostarse y, a causa de ese temor, no quieren quedarse solos en sus camas. Es el momento de los cuentos, que son un procedimiento retardatorio. Quédate un poco más, es lo que dicen los niños a los adultos cuando les piden un cuento. Y el adulto, que comprende sus temores, empieza a contárselo para tranquilizarles. Muchas veces improvisa ese cuento sobre la marcha, pero otras recurre a historias que ha escuchado o leído hace tiempo, tal vez las mismas que le contaron de niño los adultos que se ocupaban de él. En esas historias todo es posible, que los objetos vivan, que hablen los animales, que los niños tengan poderes que desafían la razón: el poder de volar o de volverse invisibles, el poder de conocer palabras que abren las montañas, el poder de burlar a gigantes y brujas y de ver el oro que brilla en la oscuridad de la noche. Lo maravilloso hace del mundo una casa encantada, tiene que ver con el anhelo de felicidad. El adulto quiere que el niño que ama sea feliz y ese deseo le lleva a contarle historias que le dicen que es posible encontrar en el mundo un lugar sin miedo. Son historias que proceden de la noche de los tiempos.

Han pasado de unas generaciones a otras, y se mantienen tan sugerentes y nuevas como el día en que fueron contadas por primera vez. El que narra, escribe Walter Benjamin, posee enseñanzas para el que escucha. La enseñanza de La Bella y la Bestia es que hay que amar las cosas para que se vuelvan amables; la de La Bella durmiente que en cada uno de nosotros hay una vida dormida que espera despertar alguna vez; la de La Cenicienta, que lo que amamos es tan frágil como un zapatito de cristal, y la de Hansel y Gretel que hay que tener cuidado con los que nos prometen el paraíso, con frecuencia esas promesas son una trampa donde se oculta la muerte.

Irán - América Latina - EE UU


Especial para Gramscimanía
Orestes Martí


El "patio trasero" norteamericano (América Latina) ya no es lo que era; si alguien tiene dudas de ello, le invitamos a echar una miradita al entorno.

Primera reunión de la troika de Celac en Chile

 Los cancilleres de "la troika" (Chile, Cuba y Venezuela) protagonizarán hoy en Chile el primer encuentro que integran sus gobiernos en la recién constituida Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Como se sabe, la Celac se constituyó a comienzos de diciembre del pasado año en Caracas, con el respaldo de los mandatarios de los 33 países de América Latina y el Caribe