6/7/12

Reto al marxismo en Centroamérica y el Caribe /Algunas cuestiones practico-teóricas respecto a la transición

Mario Salazar Valiente

Se está poniendo de moda postular que el marxismo adolece de una crisis mortal o que sencillamente está muerto. No es la primera vez en la historia que (ello ocurre. Tal idea avanza sobre todo en el mundo de la academia. La postulación del derrumbe catastrófico del materialismo histórico aparece en Europa Occidental y —evidente demostración de colonialismo cultural—salta a Latinoamérica. Lo contrario ocurrió -a fines de los años sesentas y década del setenta, cuando la reelaboración de conceptualizaciones marxistas que tuvo lugar en Europa repercutió de inmediato en las esferas universitarias latinoamericanas y aun en el campo de la lucha de clases.

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Conviene señalar "un hecho que no deja lugar a dudas, por lo menos en el área sudamericana", escribe Agustín Cueva. Tal hecho es "la pérdida de terreno o, si se prefiere, el repliegue relativo del marxismo en los campos de la sociología y la ciencia política (en historia, a decir verdad, el materialismo 'histórico' nunca fue muy influyente)". En este sentido nos parece que un comentario como el del investigador estadounidense Scott Mainwaring, publicado en la revista argentina Desarrollo Económico, refleja adecuadamente la situación. Dice así: "Lo mejor de la ciencia social en Sudamérica ha cambiado de marcha significativamente desde fines de la década del sesenta y comienzos del setenta. Los aportes mas sólidos se han alejado del tema de la dependencia y del análisis de clase inspirado en la tradición marxista. El marxismo ha declinado…"