6/7/12

Recordando a Lucio Magri / ‘Continuons le combat’

Foto: Lucio Magri
Valentino Parlato

Desde hacía mucho tiempo Lucio Magri ya nos había anunciado de la decisión de terminar con su vida. Habíamos discutido con él y habíamos tratado de disuadirlo porque lo necesitábamos, de su inteligencia y de su esfuerzo. No lo logramos. Ha sido una decisión de extrema racionalidad. A casi 80 años, la pérdida de su esposa Mara había sido tremenda. La vida no era más vida. Aunque la situación general no era muy alentadora. Con una racionalidad extrema, Lucio tomó la decisión (y cuando decidía no cambiaba de idea) y actuó según lo que había pensado. El suicidio es una libertad fundamental de la persona.

Quien es dueño de su propia vida, como cada ser humano lo es, puede legítima y moralmente decidir a decir la palabra fin. Lucio había sido alma y mente de nuestra vida. Juntos habíamos comenzado con la revista y después con el diario. Sobrevino una breve separación, en los tiempos de del, Partido Democrático de la Unidad Proletaria (PDUP), pero los lazos se habían mantenido fuertes, aun cuando se habían producido controversias. La interrogante es: qué cosa nos deja y a qué cosa nos incita Lucio con su suicidio. Ensayo una respuesta. Sobre todo a criticar y a combatir la sociedad actual. Su cultura, su política, y los escritos nos estimulan y nos proporcionan conocimientos. “El sastre de Ulm”, que trato de volar antes de tiempo, se estrelló, pero después los hombres comenzaron a volar. Este mensaje es su suicidio, ahora que debido a los sentimientos, es un acto de rechazo, de combate. Todo lo contrario a la pasiva resignación.


Nuestro periódico (Il Manifesto), “diario comunista”, está hoy en la más grave de las tantas crisis, y del gesto y obra de Lucio nos dan motivación y fuerza para rechazar el estado actual de las cosas. Los análisis de Lucio, la lectura de la historia, es el alimento esencial, y por esto nos empeñamos en publicar sus escritos inéditos, que son tantos e importantes. Utilizaremos mejor que en el pasado reciente sus enseñanzas, para renovarnos y combatir con más eficacia. Para enfrentar la actual, e histórica, crisis de la izquierda, para volver a darle a las mujeres y a los hombres la esperanza de un cambio, de cerrarse en sí mismo. Lucio había hablado muchas veces con nosotros, aunque al final del camino había estado acompañado de Rossana Rossanda. Mañana es otro día, como se decía en el ’68, ‘continuons le combat’.
Traducción para Gramscimanía por Omar Montilla