20/4/12

Albert Camus / Elementos de una vida

Luis Roca Jusmet

Roberto Zaretsky / Traducción de Josep Sarret Grau)
Barcelona : Biblioteca Buridán, 2022

Especial para Gramscimanía
Hay que reconocer que Zaretsky no es Safrinski. Éste último ha dejado muy alto el listón de las biografías intelectuales : Schiller, Schopenhauer, Nietzsche, Heidegger. Pero aún así Zaretsky nos presenta una buena biografía político-intelectual : sabe de lo que habla y lo explica bien. Y lo de "elementos de una vida" también está bien porque así evita el tener que seguir un guión predeterminado. Habla de lo que le atrae más, tanto de Camus como de su contexto. Nos da información muy sugerente sobre muchas de las situaciones que vivió Camus, las que ha elegido. Tanto el personaje como el contexto, especialmente la selección elegida por Zaretsky, me parecen interesantes y lo son realmente para un público muy amplio.

Albert Camus fue un periodista, un escritor, un hombre público muy potente en su momento, pero que ha tenido un eco muy desigual en Europa o en la propia Francia. En Francia hubo dos movimientos intelectuales y políticos que le oscurecieron. En primer lugar, la influencia de Sartre y del entorno marxista que dominaba en los años 60, lo proscribieron por bastante tiempo. Volveré sobre el tema. En segundo lugar la influencia en los años 70 del llamado estructuralismo ( pensadores tan polémicos como Althusser y Foucault) fueron también muy reacios al hombre Camus y a todo lo que oliera a humanismo. Más tarde Camus ha tenido sus momentos de gloria, valorado por haber sido en una época poco propicia  un pensador crítico independiente. Personalmente lo que me gusta de Camus es su búsqueda de los matices, en contra de las tendencias maniqueas de cualquier tipo. También me parece lúcida su preocupación por los límites, por la necesidad de los límites. Reivindica buenos maestros, como Tucidides y Montaigne. Por el contrario, lo que me disgusta es su moralismo. Me refiero a un aire moralizante, de reivindicación de una especie de pureza moral que me parece muy negativo. Negativo porque es en la política donde Camus se mueve y es en estos términos en los que debería expresdarse. Pero la palabra política apenas aparece en los discursos de Camus y de Zaretsky. La ambigüedad política de Camus se refleja sobre todo en su libro El hombre rebelde, que presenta múltiples lecturas. Albert Camus es una rara avís en un mundo intelectual y político muy polarizado : los liberales, los gaulistas en un extremo y en el otro el PCF. Camus, como muchos de los jóvenes idealistas de su generación  también pasará puntualmente por este partido.

Primer tema de interés: ocupación, resistencia y Liberación. Desmontaje del mito gaullista de "La Francia resistente". Como en el franquismo, una minoría resistente y una mayoría que se adapta. Resulta indignante comprobar como los poderes económicos que colaboran con Petain salgan sin culpa por el interés oportunista de los nuevos dirigentes de la Francia liberada. Y también resulta penoso saber como acaban pagándolo las mujeres que se relacionaron con alemanes (!). Y fueron los intelectuales colaboracionistas, finalmente, el perfecto chivo expiatorio para cubrir el expediente. Segundo tema de interés : La moda del existencialismo en la post-guerra, los conflictos con Sartre y con Merlau-Ponty.

Pero lo que realmente es más interesante son los materiales que ofrece el libro para la comprensión del problema argelino. De entrada pone en evidencia las contradicciones entre la Francia liberada de la ocupación alemana que por su parte ocupa Argelia. La Francia republicana que más allá de sus fronteras lleva en Argelia una política totalmente contraria a lo que defiende. Pero también nos permite entender la complejidad del asunto : no son terratenientes y funcionarios franceses contra trabajadores argelinos. Están también la mayoría de los "pied-noir", franceses nacidos en Argelia, que aunque mantienen privilegios con los argelinos son trabajadores pobres.  Camus lo sabe perfectamente porque nació en una familia pobre de pied-noirs.Todo esto da una nueva dimensión a la visión parcial que tuvimos los que nos formamos con la película de Gilo Pantecorvo "La batalla de Argel". Camus buscaba una solución para los habitantes de Argelia, entre los que incluía a los de origen francés instalados allí desde hacia varias generaciones. El tema es más complejo de lo que parecía y Camus es un mediador avant-la-lettre que busca una solución integradora según los valores republicanos. La responsabilidad fundamental es, por supuesto, del poder despótico de Francia ; pero una vez más hay que preguntarse, más allá de su eficacia, por la legitimidad política y moral del terrorismo contra civiles. Camus se enfrenta al FNLA y los acontecimientos posteriores le darán, al menos parcialmente, la razón : lo que saldrá de estos métodos será un gobierno autoritario.
 
Se trata de un libro menor que en su modestia merece ser leído. Porque es un buen libro, mucho mejor que otros libros pretenciosos que al final no te dicen nada nuevo.