8/3/12

Lo simbólico en Gaston Bachelard

Foto: Gaston Bachelard
“Confesemos que se ve o se sueña demasiado pronto y entonces somos el espejo de las formas, o el esclavo mudo de una materia inerte”: Bachelard

En 1884, el 27 de junio, en un pueblo de la Champaña francesa llamado Bar-sur-Aube, nace el matemático, profesor y filósofo Gastón Bachelard quien tiempo después podría dedicarse a la publicación de diversas obras que irían en torno a los sueños, la imaginación, las palabras las cuales estarían profundamente impregnadas por dos espíritus: el científico y el poético. Bachelard aprovechó los espacios de estudio para poder desarrollarse dentro del ámbito científico, contando con la proyección de llegar a ser ingeniero pero en 1914 queda truncado al estallar la Primera Guerra Mundial.


Dicho contexto es lo que le impulsa a explotar su lado poético y reflexivo en sus posturas frente a la situación, por lo que pudo contarse como uno de personajes que fueron base fundamental para el crecimiento en dicho siglo, entre Niezsche y Einstein.

Para abordar a dicho personaje me enfocaré en algunos puntos importantes antes de tocar el tema principal sobre lo simbólico. Para Bachelard, la imaginación es “una fuerza psíquica anterior a cualquier predeterminación – interna o externa – del ser humano y cuya misión consiste, precisamente, en trascender toda determinación. Es la experiencia misma de novedad en el espíritu; es la manifestación del sujeto en las cosas y de las cosas en su hacer el sujeto”1, todo ello nos lleva a dividir al campo de la imaginación en la material y la dinámica, aunque este tema se especificará en otro artículo que hable más sobre este tema desde la poética. Para poder construir las situaciones que se nos presentan en la imaginación es necesario el control sobre las palabras, por lo tanto también hacerlas conscientes en plenitud ya que éstas son los ladrillos para poder construir el edificio de lo simbólico.

Las palabras, para Bachelard, deben ser flexibles ya que no es una más que otra, pero sí se pueden identificar individualmente por la potencia que poseen; deben de ser alquímicas ya que las ve como la manera de transformar la materia con el alma propia como fuerza motriz; en tercer lugar las palabras deben ser simbólicas ya que se pueden plasmar sentimientos a través de ellas y por último deben ser materiales porque parten de un material plástico y se dejan organizar.

En fin, las palabras nos ayudan a poder expresar diversos sentimientos, ya que éstas están cargadas de poder simbólico que nos ayuda a enfocar nuestros pensamientos en determinadas situaciones. Los sueños y la poesía son algunos de los recursos que toman su riqueza a partir de lo simbólico de las palabras para poder plasmar las ideas en cosas más concretas y así poder comunicarse con el otro a partir de la asimilación de los límites de cada uno. Por ejemplo, al hablar de fuego podemos relacionar el término con diversas fuentes que nutran su significado.

Para llegar a universalizar lo simbólico, debe partir de lo individual, ya que hay que “poner al descubierto el alma de los demás que tienen alegrías y tristezas como nosotros, que aman, ríen...”2. para poder explicitar en palabras las cuestiones más profundas que nos limitan en un compartir; aunque esto no es realmente necesario dentro de la vida de un científico, ya quecomo lo menciona Marcel Boll en una de sus obras: “lo que caracteriza al científico moderno es la objetividad y no el universalismo: el pensamiento debe ser objetivo, será universal en la medida en que pueda serlo, en la medida en que la realidad lo autorice” 3.

A manera de conclusión pudimos vislumbrar el campo de lo simbólico desde Bachelard para poder abordarlo desde algunos términos básicos que él mismo utiliza en el desglose de sus ideas, para poder así profundizar dentro de los límites propios de cada ser humano. Para poder sintetizar el pensamiento de tan complejo autor me permito corregir una de las primeras ideas que expresaba en el artículo ya que veo pertinente aclarar que no podemos separar las profesiones de Bachelard con comas, sino deben estar íntimamente unidas con guiones ya que se podría entender la “evolución” no como proceso sustitutivo sino como complemento de una con otra para llegar a madurar su postura. “La ciencia crea la filosofía” 4, puede resumir en breves palabras el pensamiento de Bachelard quien vio un escalón en la filosofía para poder alcanzar diversas reflexiones que le ayudaron a sus nuevas proposiciones en el campo del psicoanálisis y de la epistemología.

Fuentes de información

Sánchez Trabalón, J. (1995). Bachelard, Ediciones del Orto, Madrid, pp. 92.
Urdanoz, T. (1984) Historia de la Filosofía VII: Siglo XX Filosofía de las creencias, neopositivismo y filosofía analítica, BAC, Madrid, pp. 436
Artículo: Gaston Bachelard: La Poética del Espacio consultado en la página webhttp://aquileana.wordpress.com/2008/01/24/gaston-bachelard-la-poetica-del-espacio/  el día 21 de enero de 2011
Video: Foucault on Bachelard (with English Subtitles), consultado en la página web http://www.youtube.com/watch?v=am6TghIrYEc el día 23 de enero de 2011

Notas

1. Sánchez Trabalón, J. (1995). Bachelard, Ediciones del Orto, Madrid, p. 20
2
. Ibidem, p. 47
3. Marcel Boll, “La formación del espíritu científico”, p. 86 en Sánchez Trabalón, J. (1995). Bachelard, Ediciones del Orto, Madrid,p. 51
4. Urdanoz, T. (1984) Historia de la Filosofía VII: Siglo XX Filosofía de las creencias, neopositivismo y filosofía analítica, BAC, Madrid, p. 45