30/1/12

Un “A sangre fría” sobre Apple (y sistemas empresariales afines) y el lado oscuro y antihumano de su fuerza y poder

Salvador López Arnal     

 Especial para Gramscimanía
A modo de presentación: “Como si el capitalismo fuera un mal sueño/ como si la realidad fuese un mal sueño/ como si el mal sueño fuese un mal sueño/ así viven/ así quieren/ hacernos vivir” : Jorge Riechmann, Poemas lisiados. La Oveja roja
  • La Foxconn: el mayor proveedor de aparatos electrónicos de consumo  del mundo (smartphone, tabletas, portátiles: "ensamblado en China”)
  • Informe del The New York Times: la empresa taiwanesa Foxconn -emplea a 1,2 millones de personas sólo en China- incumple flagrantemente las leyes laborales y agrede a sus trabajadores.
  • Finalidad esencial  de Foxconn: producir aparatos electrónicos de la forma más rápida y barata posible.
  • Compañías que se benefician de ello: entre otras, Apple, Amazon, Dell, Hewlett-Packard, Nintendo, Nokia y Samsung.
  • Efectos de las “relaciones laborales” realmente existentes que allí imperan: los trabajadores caen en depresiones, sufren graves lesiones o se suicidan (los episodios de discriminación, falta de medidas de seguridad, impago de horas extras y otras violaciones laborales fueron la norma en 2011).
  • Caras sangrientas de la impía moneda: Apple anunció su récord histórico de beneficios: 13.060 millones de dólares en el último trimestre de 2011 (por la venta de 37 millones de iPhones -en especial el 4G- y 15,4 millones de iPads). Los trabajadores que ensamblan estos artilugios viven hacinados y trabajan más de las 60 horas semanales.
  • ¿Sesenta horas semanales? El número de horas que marca cómo límite el “Código de Conducta para Proveedores” de Apple.
  • Auditorías efectuadas por Foxconn en 2011: 229. Más de la mitad de los trabajadores excede las 60 horas semanales y trabaja más de seis días a la semana: cuatro trabajadores murieron (Lai Xiaodong, encargado de la sección donde se pulen las carcasas de aluminio en la planta de Chengdu, fue uno de ellos) y otros 77 resultaron heridos en explosiones.
  • Acción de Sacom, un grupo de Hong Kong contra las malas prácticas corporativas: advirtió a Apple del deplorable estado de ventilación en el lugar y le recordó el riesgo de accidente debido al polvo de aluminio. La firma “postmoderna” optó por ignorarlo. Dos semanas después, mayo de 2011, una explosión mató a Lai y otros tres compañeros e hirió a 18  trabajadores más.
  • Posición poliética (teórica) de Apple: si "un proveedor se niega a cambiar", rompemos nuestra relación con él. Reales prácticas empresariales: Apple parece ni planteárselo en el caso de su mayor socio en la cadena de producción de sus iPhone e iPad.
  • Informe del Instituto de Asuntos Públicos y Medioambientales de Pekín, septiembre de 2011: todos los proveedores de Apple en China de verter residuos contaminados y metales pesados en las comunidades aledañas a sus plantas de producción creando una grave amenaza para la salud pública: 137 trabajadores de una fábrica en la ciudad de Suzhou resultaron heridos de gravedad en 2011 debido a la manipulación de un producto químico tóxico que se utiliza para hacer las pantallas de cristal ultrafino del iPhone.
  • Comentario de un empleado de la consultora BSR: Apple está a la cola de las multinacionales en cuanto a presión sobre sus proveedores, a pesar de las constantes "recomendaciones" de sindicatos laborales y grupos medioambientales.
  • Resultado de las investigaciones de un grupo de científicos de las universidades de Pekín y Lanzhou: han detectado niveles "relativamente altos" de éteres difenil polibromados (PBDE) –se usan en las carcasas de plástico de los equipos electrónicos para reducir su inflamabilidad- en la leche materna de las mujeres de Shenzhen, un enorme complejo en el sur de China donde hay 5.000 fábricas (Foxconn es una de ellas) y varias incineradoras que liberan estos contaminantes al medio ambiente.
  • Petición de los científicos chinos: "vigilancia continua" para poder evaluar con precisión el impacto real de los PBDE sobre la salud humana en Shenzhen [2]. Los PBDE, que se acumulan en la grasa de los seres vivos y pueden provocar trastornos en el desarrollo de los niños según se afirma en un estudio de la Universidad de Columbia (EEUU) [3] (los científicos, dirigidos por Hua Ai de la Universidad de Pekín, han hallado un promedio de 14,8 milmillonésimas de gramo de PBDE por cada gramo de grasa en la leche materna de las mujeres de Shenzhen; en una de las 60 muestras analizadas, los niveles rozaban las 189 milmillonésimas de gramo. En España, las cantidades habituales rondan las 5,5 milmillonésimas de gramo y en Rusia, 0,9. En EEUU se han medido concentraciones superiores a las de Shenzhen y también en la bahía de Laizhou, la fábrica china de PBDE) [4].
  • Paradojas situacionistas: 1. ¿Por qué un diario como Público sigue promocionando la imagen del recientemente fallecido Steve Jobs, una de las “almas esenciales” de Apple? 2. ¿Por qué en algunas librerías progres barcelonesas se sigue recomendando su biografía autorizada? 3. ¿Por qué Jobs consiguió ser un “líder” espiritual para muchos miembros de la comunidad informática? 4. ¿Por qué muchos científicos siguen considerando a Jobs un benefactor de la Humanidad? 5. ¿Por qué sigue considerándose un gran informático alguien que escribió muy poco código?
  • Epílogo: “Podemos/ aspirar a ser/ chimpancés morales/ y sin embargo soñamos con ser máquinas/ más allá del bien y del mal” (Jorge Riechmann, Poemas lisiados. La oveja roja).
Notas

[1] Público, 27 de enero de 2012, páginas 30-31. Artículos de David Brunat -"La gente se sentiría molesta si viera de dónde viene su iPhone"- y M.A –“Los contaminantes de los aparatos pasan a la leche materna”.
[2] El estudio fue publicado en el último número de la revista Journal of Environmental Monitoring
[4] Los PBDEs constituyen un grupo de 209 compuestos, a los que se denomina congéneres de PBDEs, utilizados como retardantes de llama en distintas aplicaciones. Por ejemplo, en plásticos y tejidos. Su uso comenzó a extenderse en los setenta y desde entonces han demostrado ser contaminantes medioambientales. En 2004 fueron objeto de regulación internacional con el objetivo de disminuir su presencia en el medioambiente. En base a los estudios realizados, se revela que los PBDEs causan daños en el DNA, identificando como principales órganos diana el hígado, el sistema reproductivo y el sistema nervioso.