31/12/11

¿Franz Kafka escribió las Cartas para Elsi?


La anécdota es real: un año antes de morir, Kafka conoció a una niña que había perdido a su muñeca. Para consolarla, inventó que la muñeca se había ido de viaje y le entregó a la niña, única destinataria, las cartas de la viajera. El escritor catalán Jordi Sierra I Fabra imagina esa novela epistolar cuyo delicioso resultado va camino a convertirse en un clásico juvenil.


Fernando Bogado

Si hay algo difícil de imaginar es a Kafka feliz. Debe ser una de esas complicadas imágenes que buscan señalar el límite del absurdo, lo imposible mismo (como las paralelas cruzándose en el infinito o eso de Don Ramón pagando la renta). Ha habido intentos, claro, de darle a Franz una imagen un poco más luminosa, lejos ya de esa lectura que lo muestra como un hombre aturdido, en un trabajo que odia y con un fuerte rencor a la figura paterna. 

Desde las lecturas filosóficas que proponen su obra como cómplice de una muy particular risa (sí, el tándem Deleuze et Guattari) hasta esa mirada al “personaje Kafka” casi como un personaje de aventuras recorriendo su propio universo imaginario (Steven Soderbergh, antes del Che y las remakes de ladrones de casinos, hizo también su Kafka, allá por 1991). Jordi Sierra I Fabra, escritor barcelonés, tendría que sumarse a la lista de estas particulares visiones en torno del escritor que definió el siglo XX de una manera difícil de superar con una obra pensada originalmente para el fuego de una chimenea antes que para la luz pública. Kafka y la muñeca viajera, después de todo, cuenta la historia de un (¿imposible?) Kafka feliz.

Eric Hobsbawm dice que el 2011 le recuerda a 1848

Foto: Eric Hobsbawm
Andrew Whitehead

El prestigioso historiador británico Eric Hobsbawm observó las revoluciones de 2011 con excitación y señala que son las clases medias, no la clase obrera, las que están impulsando estos procesos.

"Fue una gran alegría descubrir de nuevo que es posible que la gente salga a las calles para manifestarse y derrocar gobiernos", le dice Hobsbawm a la BBC, al terminar un año de levantamientos revolucionarios en el mundo árabe.

El investigador ha pasado toda su vida a la sombra, o al brillo, de las revoluciones. Nació apenas unos meses antes de la Revolución Rusa de 1917 y fue comunista durante la mayor parte de su vida adulta, así como un pensador y escritor innovador e influyente. Fue historiador de la revolución y, en ocasiones, defensor de los cambios revolucionarios.