17/12/11

Ante la muerte de Cesária Évora

Foto: Cesaria Évora
José Luis Peixoto

Como si de la respiración de la tierra se tratase, en la playa de Laginha, en la isla de San Vicente, las olas lamen la arena oscura y volcánica. De noche, de día, en todos los instantes, ahora mismo, su ritmo es tranquilo y natural. También por la Praça Nova, cariñosamente llamada "pracinha", en el centro de la ciudad de Mindelo, la gente pasea sin prisa. Sobra el tiempo. Los alumnos de los colegios, con sus mochilas a la espalda, cruzan por las calles empedradas. 

Cesária canta "Sodade"
En las avenidas, hay mujeres sentadas en cajones o bancos en los que presentan la mercancía que ofrecen a la venta: caramelos, pastillas, dulces de coco y cigarrillos que venden por unidades. Pasa el tiempo y se mezcla con el criollo, hablado por voces de todas las edades. Y también se mezcla con la música. En San Vicente, en Mindelo, en Cabo Verde hay música por doquier.

Grecia va del hastío a la desesperación


Antonio Cuesta

Grecia finaliza 2011 con peores expectativas de las que lo inició, pues durante los últimos 12 meses aumentaron la deuda pública y el desempleo, disminuyeron los ingresos del Estado, y todo ello agravado por la aprobación de un severo plan de austeridad. Un año y medio después de la entrada en vigor del primer paquete de recortes, los ingresos y el nivel de vida de una gran parte de la sociedad griega cayeron drásticamente y no parece existir ninguna perspectiva de mejora en un futuro previsible.

Conocimientos científicos y decisiones políticas


Salvador López Arnal                

“[…] Los comunistas deben demostrar que sólo bajo condiciones comunistas podrán tornarse prácticas las verdades tecnológicas ya alcanzadas…”; Carta de Marx [en Londres] a Roland Daniels [en Colonia, Alemania], mayo de 1851

“[…] Pero no quería que mi muerte fuese inútil, que mi vida se perdiese sin dejar rastro. Pensé en ti y en cómo habías estado buscando el espíritu de Henrik en todo lo que él había hecho o intentando hacer. Vine aquí para ver si las cosas eran tal como Henrik sospechaba, si detrás de toda aquella buena voluntad existía otra realidad, si detrás de los jóvenes idealistas se ocultaban personas de alas negras que utilizaban a los moribundos para sus propios fines.
-¿Y qué es lo que has visto?
La débil voz de Lucinda tembló al contestar:
-Crueldad…”: Henning Mankel, El cerebro de Kennedy (2005)

Especial para Gramscimanía
Carmen Magallón [CM] hablaba recientemente en Público de la situación en Somalia [1]. Parece mentira, señalaba, “que en un mundo globalizado como el actual, en el que según los expertos hay comida suficiente para todos”, 13 millones -¡trece!, la tercera parte de la población española- de personas del cuerno de África –se ha hablado también en otras aproximaciones de 11,5 millones- estén afectadas por una crisis alimentaria que se ha cobrado hasta el momentos miles y miles de vidas. La falta de lluvias malogró las cosechas y la gente se está muriendo de hambre, proseguía CM. “La situación más grave se vive en Somalia donde, según Naciones Unidas, 29.000 niños menores de cinco años han muerto y 3,7 millones de personas necesitan asistencia humanitaria”. La hambruna ha causado un enorme flujo de desplazados y refugiados a Kenia y Etiopía.