12/12/11

Preguntas sobre la Familia Real española

Salvador López Arnal                      

Especial para Gramscimanía
¿La familia Infanta Borbón-Duque Urdangarín es una familia con un funcionamiento digamos usual? ¿Es pensable y razonable que los tejemanejes del señor Urdangarín sean desconocidos en su totalidad por su señora esposa, la infanta Cristina Borbón? ¿Cabe un supuesto así en alguna racionalidad social que no estalle en mil pedazos y provoque océanos de hilaridad?

David Harvey, el regreso del marxismo

Foto: David Harvey
Razmig Keucheyan

Hay una paradoja David Harvey, que nos informa a la vez sobre la obra de Harvey, y sobre la situación de la crítica teórica y política contemporánea /1. David Harvey es en el momento actual uno de los teóricos críticos –era geógrafo de formación- más conocidos. Sus obras están traducidas en varias lenguas, sus teorías son discutidas por los cuatro rincones del mundo. La influencia de sus trabajos se ha hecho notar, además de en la geografía, en numerosas disciplinas, como la sociología urbana, la historia social, o también la economía política.

John Maynard Keynes y el euro

Foto: John Maynard Keynes
Fernando Esteve Mora

La entera zona euro es hoy por hoy un desastre económico y lo seguirá siendo porque el sistema monetario europeo basado en el euro está, de entrada, mal diseñado. Esa es la opinión, creo, que hubiera tenido John Maynard Keynes de haber vivido en estos tiempos. Keynes murió en 1946, por lo que hablar de lo que hubiera opinando sobre un fenómeno actual como es la unión monetaria europea es más que arriesgado. Con seguridad ni se imaginó algo semejante a una Unión Europea ni una moneda común, ni menos aún, que fuese Alemania quien dirigiese los destinos de una y otra. Y, sin embargo, me voy a atrever a pensar y decir lo que Keynes, de haber vivido en estos tiempos,  pudiera haber pensado y dicho acerca de cómo se ha desarrollado el proceso de construcción de la unión monetaria europea a tenor de lo que dijo en Bretton Woods. Creo que Keynes hubiese hallado al euro y su zona un experimento fallido y potencialmente destructor. Veamos.

La crisis revive los estereotipos negativos entre los países europeos


Andy Robinson

"There must be more to life than stereotypes", cantaba el grupo de britpop Blur a mediados de los noventa cuando Europa aún era un ideal y el euro se esperaba con ilusión. Quince años después, tras un breve descanso en el que se estrenó una identidad europea políticamente correcta, el estereotipo nacional vuelve a la carga.

Y, las caricaturas más grotescas, hasta la fecha, se ven en las percepciones de Grecia desde Alemania y viceversa. En diarios amarillos alemanes como Bild Zeitung, el griego es el mediterráneo vago, despilfarrador, dependiente de un Estado clientelista, retratado en dibujos cómicos bajo títulos como "Griegos en quiebra: ¡que vendan sus islas!". Una portada de la revista alemana Focus con una Venus de Milo enseñando el dedo al contribuyente alemán provocó indignación en Grecia el año pasado. "Griechen- Hetze –meterse con los griegos– es el deporte predilecto ahora", dijo Günter Quaisser del Grupo Memorándum en Frankfurt. "Para Bild, gastan demasiado y no trabajan" (En realidad, según la OCDE, el griego medio trabajó 2.119 horas en el año 2008 frente a 1.390 en Alemania).

“El origen del drama barroco alemán” de Walter Benjamin: Consideraciones epistemo-críticas


Micaela Cuesta

Resumen

El origen del drama barroco alemán (1925) es la tesis que Walter Benjamin presentó para su habilitación como docente (Habilitationsschrift), pero que, no redundando en un cargo fue, sin más, rechazada. La presente obra suele ser caracterizada como un estudio correspondiente al campo de la teoría del arte o la crítica estética. Sin embargo, consideramos que leída a la luz de su “Introducción. Algunas cuestiones preliminares de crítica del conocimiento” lo que allí encuentra lugar es portador de un exceso: epistemológico, político, histórico. Hacia estos buscaremos dirigir nuestros interrogantes con el objeto de reflexionar en torno a la verdad como problema.


Consideraciones preliminares

Quisiera iniciar este artículo con una cita de Benjamin que ilustra el espíritu y el destino de la presente obra. Dice así:
“Una hermosa criatura duerme tras el seto de espinas de las páginas que van a continuación. / Que ningún príncipe afortunado se le acerque revestido de la cegadora armadura de la ciencia. Pues ella morderá al dar el beso de compromiso / Para despertarla, el autor se ha reservado más bien el papel del cocinero mayor. Ya hace mucho tiempo que se espera el bofetón estridente que ha de resonar a través de los corredores de la ciencia / Entonces se despertará también esta pobre verdad que se ha pinchado con la anacrónica rueca cuando, desobedeciendo, se proponía tejerse una toga de profesor en el cuarto de los trastos” (Benjamin, 1990: 234).

Escuchen a la gente, no a los que contaminan


 Amy Goodman & Denis Moynihan

Especial para Gramscimanía  
Muy por encima de la calzada, frente a la famosa South Beach de Durban y a las olas del Océano Índico y a solo unas cuadras de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que reúne esta semana a unas veinte mil personas, siete activistas luchaban contra el viento para desplegar una pancarta que decía: “Escuchen a la gente, no a los que contaminan”. No era una tarea fácil. A pesar del sol de la mañana y del cielo celeste, el viento arreciaba feroz y el grupo que intentaba colgar la pancarta no era precisamente bienvenido. Eran de Greenpeace y estaban colgados del techo del Protea Hotel Edward.

Argentina tiene un nuevo John Frum

 Especial para Gramscimanía
“Privar a un pueblo del hombre que celebra como el más grande de sus hijos no es empresa que se deba acometer frívolamente, especialmente cuando uno mismo forma parte de ese pueblo.  Ninguna consideración, sin embargo, me moverá a poner la verdad de lado en favor de pretendidos intereses nacionales”: Sigmund Freud,  Moisés y el monoteísmo, 1939


Rolando “El Negro” Gómez 

Nota del Editor: ¿Quien es John Frum?
Uno de los principales efectos negativos de esa superestructura ideológica llamada religión, es el de transformar en virtud una de las principales carencias humanas: la falta de comprensión de ciertos fenómenos naturales.  Cuanto más satisfecho esté el hombre con su falta de comprensión, más virtuoso se vuelve a los ojos de los vicarios de ésta o aquella religión.  Cuanto más aferrado al dogma indiscutible (y por ende cuanto menos crítico y reflexivo), más virtuoso.