30/10/11

Libia no es una fiesta de la democracia sino un nuevo dolor de cabeza para la OTAN

Desolación, muerte, destrucción... es la herencia de la OTAN 

Dmitri Kósirev
La mayor parte de novedades que llegan de Libia describen las atrocidades cometidas por los insurgentes que llegaron al poder. Además de la exhibición del cuerpo del dictador libio derrocado, Muammar Gadafi, en el frigorífico de un supermercado en la ciudad de Misrata, salieron a la luz pública otros detalles relacionados a la revolución en Libia.
Los representantes de la organización internacional de derechos humanos Human Rights Watch descubrieron cadáveres de 53 presuntos partidarios de Muamar Gadafi ejecutados la semana pasada en la ciudad de Sirte por los rebeldes de Misrata que hacen la vista gorda ante las ordenes del Consejo Nacional de Transición (CNT) de Bengasi. Algunas de las víctimas tenían la manos atados detrás de la espalda cuando les asesinaron.
Entretanto, el presidente del CNT, Mustafá Abdel Jalil, declaró que de aquí en adelante Libia vivirá de acuerdo con las normas de la ley islámica. Pero parece aún más interesante observar cómo reaccionan a estas noticias los gobiernos de los países que participaron en la operación de la OTAN. Hoy en día, los medios noticiosos de estos países empiezan a manifestar menos entusiasmo respecto a la situación en Libia.

El lenguaje que nos identifica


De ninguna manera podemos considerar al lenguaje como algo acabado, inmodificable, terminado, invariable.
Mabel Pruvost de Kappes
Durante el primer año de nuestra vida, empezamos a conformar nuestra identidad como integrantes de una familia inserta en  una comunidad de cultura y lenguaje. Esta tarea continúa durante toda la vida. Aunque chicos, percibimos mensajes de la sociedad que valora o desvalora cómo somos. Nuestra familia y la comunidad pueden reforzar o debilitar esta idea.
El lenguaje es factor de identidad, que nos une al pasado y proyecta al futuro. Es un vínculo de símbolos que aglutina a la comunidad, que comparte el mismo código. No sólo es un método de comunicación, lo trasciende, porque es una institución social, lazo incuestionable que nos une al pasado, que lo mantiene gravitando sobre nuestra actualidad.
La lengua es un inventario que los hablantes no pueden modificar, sólo emplear a través del habla, es decir, el conjunto de emisiones que los hablantes producen gracias al inventario del que disponen. Este concepto fue modificado por Noam Chomsky, que entiende la lengua como el sistema interiorizado que poseen los hablantes, capaz de generar sus realizaciones lingüísticas. El hablante las evalúa gracias a la competencia, o sea, al dominio inconsciente que tiene de su lengua.

Sala de espera en Trieste, la de Claudio Magris

Vista panorámica de Trieste

Higinio Polo
Trieste es una extraña y decadente ciudad, recluida en los confines de Italia. Dice Claudio Magris que la exposición barcelonesa que le han dedicado a él y a su ciudad (La Trieste de Magris, en el CCCB), es la ficción de un lugar, un decorado, y también un arca, que navega, como si estuviéramos en los días en que el Lloyd Triestino viajaba a la China con buques de pasajeros y mercancías, como el célebre espresso Italia-Bombay-Shanghai. Trieste está en una lengua de tierra de apenas cuatro kilómetros de profundidad volcada al golfo, entre el mar y el territorio de Eslovenia a su espalda, aunque también este pequeño país, fruto amargo de las luchas fratricidas de Yugoslavia, tan relevante para muchos triestinos, se asoma a la península de Istria y al mar Adriático, con apenas quince kilómetros de costa, porque el resto de Istria pertenece a Croacia.
Sin embargo, pese a las palabras del autor de Microcosmos, tengo la impresión de que al escritor triestino le han montado una carpa de circo, llena de malabaristas y acróbatas, donde él mismo oficia como maestro; una carpa donde vemos la historia de Trieste en blanco y negro, para que la nostalgia ajena nos alcance. Es una magnífica exposición, aunque casi no nos enseña el enfrentamiento, la vida de sus trabajadores, la lucha por el espacio entre sus habitantes, que ignora, no sé si deliberadamente, que la ciudad es un espacio social, y se recrea en una idea biologista de la urbe, como si fuera un ser, ignorando que la ciudad es, sobre todo, el escenario de la lucha política. Así, Trieste parece una obra de arte site-specific, hecha para un lugar, que no puede entenderse sin un contexto que se quiere fértil, pero que es también dramático y angustioso. Tal vez, esa ciudad no existe, o es una sala de espera circunstancial, que cambia y envejece, temerosa de la decadencia definitiva, observadora del temor que atenaza a Europa.

La privatización destruye el medio ambiente en Portugal

 Parque Natural da Serra de São Mamede
Especial para Gramscimanía

Una nueva forma de agresión al medio ambiente proviene de los cercamientos de fincas privadas por medio de mallas de alambre.
Miguel Manzanera Salavert
Una nueva asociación ciudadana ha nacido en el Alentejo, con el objetivo de actuar en defensa del Parque Natural de la Sierra de San Mamés. Se trata de una zona con gran valor ecológico, que abarca más de 55.000 has., situada entre los municipios portugueses de Marvão, Portalegre, Castelo de Vide y Arronches. La asociación con más de 120 miembros se llama ‘S.O.S. São Mamede’, y se ha constituido para promover el desarrollo sostenible. La ocasión para asociarse ha venido por la instalación de decenas de kilómetros de malla de alambre, para impedir el paso a las propiedades privadas, y  que atraviesan el Parque en varios lugares fragmentando el territorio y el ecosistema. Las mallas de alambre tienen una altura entre 2 y 2,5 metros,  sujetas por postes de metal hincadas en cemento o en la roca del granito, y están coronadas por alambre de espino.
El interés de este Parque Natural reside en situarse en una zona límite entre el clima atlántico del noroeste peninsular y el mediterráneo del sur, por lo que se genera un biotopo con elementos mezclados de ambos ecosistemas: encinas y alcornoques, por un lado, robles y castaños, por otro. Hay por eso una gran variedad de especies y sobre todo contiene un gran interés ornitológico. Se espera también que el lobo ibérico, que se encuentra en fase de recuperación pueda llegar hasta aquí próximamente. La construcción de esa barrera artificial en medio del Parque natural constituye un peligro evidente para la fauna del lugar.

Ante la resistencia libia


Especial para Gramscimanía
 Luis Britto García
Carece de sentido deplorar un asesinato: éste es modus operandi y modus vivendi de todo imperio. Útil es aprender sus métodos, reforzar la seguridad de los dirigentes y establecer mecanismos de sucesión que mantengan incólume el liderazgo.
Inoperante resulta criticar la ausencia de juicio y sentencia: las cortes imperiales son turbas de linchamiento y sus tribunales sepulcros blanqueados. Urge negarles jurisdicción mientras no condenen a sus propios sicarios.
No tiene caso descalificar tribunales internacionales que condenan sin proceso y expiden órdenes de detención por encargo. Hay que dejar sin efectos los tratados  que nos someten  a jueces o árbitros extranjeros y recuperar el derecho soberano de cada país a resolver sus controversias con sus tribunales propios y sus propias leyes.

La globalización de la disidencia, de la “Primavera árabe” a la ocupación en Wall Street


Especial para Gramscimanía
Amy Goodman
Soplan vientos de cambio en todo el mundo. Qué provocará ese cambio y cuando sucederá es algo imposible de predecir.
El pasado 18 de enero, en Egipto, una valiente joven dio un paso peligroso. Asmaa Mahfouz, de 25 años de edad, integraba el Movimiento 6 de abril junto a otros miles de jóvenes que participaban en debates en Internet acerca del futuro de su país. El movimiento se creó en 2008 para expresar la solidaridad de los jóvenes con los trabajadores de la ciudad industrial egipcia de Mahalla. Más adelante, en diciembre de 2010, el joven tunecino Mohamed Bouazizi se inmoló para protestar contra el sentimiento de desesperanza de su generación. Su muerte provocó el levantamiento en Túnez que derrocó al dictador que estuvo en el poder durante años, Zine el-Abidine Ben Ali.

Adiós, Irak


Especial para Gramscimanía
Max J. Castro
Esta vez, para variar, el presidente Barack Obama no decepcionó. Está terminando la participación militar norteamericana en Irak, de verdad y muy pronto. ¡Al fin!
A menudo la izquierda ha criticado (con justeza) a Obama por múltiples promesas de campaña no cumplidas, como promulgar los servicios universales de salud, aprobar una reforma migratoria total, cerrar Guantánamo en un año y terminar con los recortes de impuestos de Bush para los ricos. Desafortunadamente, lo precedente es una lista muy incompleta de promesas no cumplidas, y la mala noticia es que lo peor puede que esté por venir. Los progresistas se preparan para más concesiones en temas clave tales como la Seguridad Social, Medicare y Medicaid, además de la probable aprobación por parte de Obama de una propuesta de construir un oleoducto destructor del medio ambiente para transportar petróleo de esquisto bituminoso desde Canadá a Texas. Esto sería el equivalente de abandonar el intento de detener el calentamiento global y ceder ante la industria de los combustibles fósiles. La consiguiente desilusión de la base demócrata es una posición embarazosa y políticamente peligrosa para un presidente cuya elección se debe en gran medida al activismo de grupos progresistas como moveon.org y un abrumador apoyo electoral por parte de negros y latinos.

Perspectivas ante las elecciones generales en España


Especial para Gramscimanía
Miguel Manzanera Salavert
La crisis capitalista se agudiza. Y el aspecto más chirriante de la crisis es que las poblaciones de los países más desarrollados se enquistan en una actitud conservadora, prosiguiendo una evolución histórica que conduce directamente hacia el desastre. La situación tiene elementos en común con lo que sucedió hace 80 años en la famosa crisis del 29 que llevó al auge del fascismo y la Segunda Guerra Mundial, solo que en una fase más avanzada de la decadencia capitalista –lo que se manifiesta especialmente en el desastre ecológico-ambiental.
Los Estados de los países desarrollados, los que configuran el bloque dominante -me refiero a los que forman la Alianza Atlántica más Japón, Australia y los aliados árabes del Golfo Pérsico-, continúan implementando las políticas neoliberales que han conducido a la crisis económica, lo que es un índice del agotamiento capitalista. La mayoría de los ciudadanos aceptan la situación con resignación: la victoria electoral de los partidos liberales y las políticas liberales de los partidos socialistas, son una buena muestra de esa realidad.

Desmundialización: el debate prohibido


Michel Rogalski
La amplitud del control que se opone al término "desmundialización" o "desglobalización"  proporciona la justa medida de su lado intolerable para todos aquellos que, desde hace décadas, se ufanaban de la maravilla de la globalización, aunque los hechos acumularan, día tras día, síntomas de su fracaso. Es posible juzgarlo por la proliferación de burlas: absurda, irrealista, reaccionaria, subalterna, acusada de propagar una ilusión demagógica, un concepto superficial y simplista, una fábula, un tema provocador, de alentar un retroceso nacional que solo puede conducir al modelo de Corea del Norte. No se ha ahorrado nada.
La movilización de los think tanks y de los políticos emergentes en el “Círculo de la razón” no puede menos que asombrar. Cumplen con su papel para que la alternancia se mantenga en alternancia y, sobre todo, que no se transforme en alternativa. Las fuerzas que participan de ese Círculo, como un disco rayado, repiten circularmente, a pesar de las evidencias, las ventajas de la globalización. Por el contrario, uno no puede dejar de sorprenderse de que otros, en nombre de la ideología altermundista, cuyo balance luego de diez años tiende a desvanecerse, por miedo a perder lo poco que les queda de sus “fondos de comercio”, juntan sus voces a las de los primeros con bastante mala fe.  Pero el debate no se halla ya confinado a la izquierda de la izquierda puesto que ha sido invitado a la pugna presidencial. Lo que es normal por cuanto implica el necesario análisis de los últimos treinta años. Querer sofocar ese debate sería un gran error político.
Puede leer el artículo original en lengua francesa: Démondialisation: le débat interdit?