12/10/11

Se terminó el matrimonio entre democracia y capitalismo

Foto: Slavoj Žižek

Slavoj Žižek
El filósofo esloveno Slavoj Žižek, sumó su apoyo y simpatía con los participantes en la ocupación de la plaza de Wall Street. Autor de innumerables libros y sujeto de varios documentales, Žižek se presentó en la plaza el domingo 9 para ofrecer las palabras que aquí se recogen:
 Somos todos perdedores, pero los verdaderos perdedores están allí en Wall Street: ellos gozaron de una fianza con millones de millones de nuestro dinero. Nos llaman socialistas, pero aquí siempre hay socialismo para los ricos. Dicen que no respetamos la propiedad privada, pero en la crisis de 2008 se destruyeron más propiedades duramente obtenidas que si todos nosotros estuviéramos destruyéndolas durante semanas. Nos dicen que somos soñadores, pero los verdaderos soñadores son los que piensan que las cosas pueden seguir indefinidamente como están hoy. No somos soñadores; nos estamos despertando de un sueño que se ha convertido en pesadilla.
 No estamos destruyendo, estamos presenciando cómo el sistema se destruye a sí mismo. Conocemos la escena clásica de los dibujos animados: el gato llega a un precipicio pero sigue caminando en el aire hasta que mira para abajo, se da cuenta y cae. Es lo mismo que ocurre ahora; le estamos diciendo a los de Wall Street. "¡oye, mira p'abajo!
 A mediados de abril de este año el Gobierno chino prohibió en televisión, cine y literatura cualquier tema relacionado con realidades alternas o viajes en el tiempo. Es una buena señal sobre China: los chinos son gente que todavía sueña con alternativas, así que deben prohibírselo. Aquí no hace falta, no necesitamos prohibiciones, porque el sistema imperante ha jodido hasta la capacidad de soñar. Miren las películas que vemos todo el tiempo: es fácil imaginar el fin del mundo, o un asteroide destruyendo la vida, pero no podemos imaginar el fin del capitalismo.

Un Marx desconocido / La Deutsche Ideologie – I & II

Karl Marx por David Levine
Especial para Gramscimanía
Nicolás González Varela  



“Yo mismo carezco de una recopilación de mis propios trabajos, que fueron escritos en diferentes idiomas e impresos en diferentes lugares. La mayoría de ellos ya no están disponibles en librerías”: Karl Marx a N. F. Danielson, 7 de octubre de 1868)

“Tres jefes comunistas alemanes, entre los cuales se encuentra el conocido Marx, están preparando una edición de ocho volúmenes sobre el Comunismo, su doctrina, sus conexiones, su situación en Alemania, Suiza, Francia e Inglaterra. Y todo ello sobre documentos. Los otros dos colaboradores son Engels y Hess, conocidos comunistas”: Informe secreto de la policía de Prusia, París, 17 de febrero, 1846

Un gran biógrafo de Marx, Boris Nicolaïevski, reconocía en 1937 que de cada mil socialistas, tal vez sólo uno haya leído una obra completa de Marx; y de cada mil antimarxistas, ni uno. Y lo peor, concluía, es que Marx ya no estaba de moda. Cuarenta años antes, un gran teórico y militante, hablo de Labriola, al participar en el publicitado debate sobre la valencia científica de la obra de Marx en 1897, (la llamada “primera crisis del Marxismo”, y cuyos principales interlocutores eran nada menos que intelectuales de la talla de George Sorel, Eduard Bernstein y Benedetto Croce) [1] se preguntaba con inocencia “los escritos de Marx y Engels… ¿fueron leídos enteramente por algún externo al grupo de amigos y adeptos próximos, esto es, de los seguidores e intérpretes directos de los autores mismos?... Añádese a eso la rareza de muchos de los escritos aludidos, y hasta la imposibilidad de dar con algunos de ellos.” Y concluía proféticamente si “este ambiente literario”, esta situación hermenéutica adversa, no era uno de los culpables de la mala asimilación, de la aparente decadencia y crisis del pensamiento de Marx. Con pesimismo recapitulaba en una sentencia profética: “Leer todos los escritos de los fundadores del socialismo científico ha resultado hasta ahora un privilegio de iniciados.” [2] Ya el fundador del anarcosindicalismo Georges Sorel, con quién precisamente intercambia opiniones Labriola, había llegado a conclusiones similares en su balance parcial del arraigo del Marxismo en las condiciones materiales de Europa a inicios del siglo XX. Según Sorel y por el mismo motivo: “les thèses marxistes n'ont point été, généralement, bien comprises en France et en Angleterre par les écrivains qui s'occupent des questions sociales”. [3] Parafraseando a Frossard, podría decirse que la mayoría de los marxistas no conocen los escritos de Marx mejor de lo que los católicos conocen la Summa de Santo Tomás de Aquino. Labriola se preguntaba a propósito de la “crisis” o decadencia de Marx, que “cómo nos puede asombrar… que muchos y muchos escritores, sobre todo publicistas, hayan tenido la tentación de tomar críticas de adversarios, o de citas incidentales, o de arriesgadas inferencias basadas en pasos sueltos, o de recuerdos vagos, los elementos necesarios para construirse un Marxisme de su invención y a su manera?...

Resultados del derrumbe de la URSS


Como consecuencia del derrumbe de la Unión Soviética, nos encontramos que ahora Rusia ocupa el primer puesto en número de enfermedades psiquiátricas, en número de suicidios entre personas de la tercera edad, en número de suicidios entre niños y adolescentes, en número de niños abandonados por sus padres, en número de abortos y de mortalidad entre las madres, en número de divorcios y de hijos nacidos fuera del matrimonio.
Decrecimiento de la población en Rusia

Ocupa el primer puesto en consumo de bebidas alcohólicas y en venta de alcohol de alta graduación; el primer puesto en número de fallecidos como consecuencia del consumo de alcohol y del tabaquismo (en Europa), en consumo de tabaco, en número de niños que fuman y en crecimiento del número de fumadores; el primer puesto  en mortandad ocasionada por enfermedades cardiovasculares, en número de accidentes de tráfico, en número de catástrofes aéreas (según datos de la Asociación Internacional de Trasporte Aéreo, el número de accidentes de aviación en Rusia supera en 13 veces la media mundial). 
Rusia ocupa el primer puesto en perdida absoluta de población; el primer puesto en tiempos de crecimiento del número de multimillonarios; el primer puesto en importación de automóviles de fabricación china, en importación de carne de canguro desde Australia; el primer puesto en volumen de gas de destilación consumido (se queman  sin ningún provecho más de 50 mil millones de m3 de gas); el primer puesto en reservas de sal, siendo que casi la mitad de la sal de uso alimentario se importa de fuera. Ocupa el primer puesto en exportación de esclavos en el mercado negro internacional.

Ernesto "Che" Guevara: Los gobiernos, entre el imperialismo y las masas


Cuando Ernesto “Che” Guevara pronunció el segundo de sus memorables discursos en Punta del Este, el 16 agosto de 1961, en la conferencia del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Revolución Cubana ya llevaba más de dos años en el poder, había estatizado más del 75% de la industria del país y decretado la reforma agraria. Ya había tenido que enfrentar, además, la ruptura de relaciones con Estados Unidos y la agresión militar en Playa Girón, en Bahía de los Cochinos. Por entonces, Guevara, el médico argentino devenido revolucionario, se desempeñaba en importantes cargos del gobierno ya declarado socialista y lo representaba en el exterior en contables ocasiones. En la conferencia celebrada en Uruguay, Cuba hizo explícito su desafío al sistema interamericano bajo dominio de Estados Unidos, país que ahora enseñaba el camino de las reformas capitalistas, a fin de evitar nuevas revoluciones populares: ésta era la intención de la Alianza para el Progreso, que sería votada en Punta del Este y que Guevara iba a rechazar. Al inaugurar la conferencia, el secretario del Tesoro norteamericano, Douglas Dillon, anunció que los Estados Unidos, en el primer año del gobierno de Kennedy, colocarían por lo menos 1000 millones de dólares para la asistencia al desarrollo de América Latina, a través de préstamos que Guevara calificó de "casi coloniales". Luego de advertir que en la propuesta norteamericana no figuraba el tema de la industrialización, el representante cubano recordó la necesidad de eliminar las desigualdades sociales para construir verdaderas democracias. Su actitud fue moderada y conciliadora, procurando evitar el aislamiento con sus pares latinoamericanos, pero fue firme al ratificar los principios sociales de la revolución iniciada. Poco tiempo más tarde, el “Che” intentaría expandir la ola revolucionaria en todo el continente. En esto se encontraba cuando fue asesinado por militares bolivianos y agentes de la CIA, el 9 de octubre de 1967, en el pueblo boliviano de La Higuera.
"Las masas apoyarán a los gobiernos que entren en conflicto para defender el nivel de vida de sus ciudadanos; pero las masas, cuando defienden una posición, también exigen. Y se producirá entonces entre los gobiernos, una doble amenaza que no siempre saben sortear: de un lado la presión de los monopolios imperialistas, de otro lado, la presión de las masas, que están exigiendo más. Para tomar de verdad un camino, habría que romper todas las estructuras, volcarse del lado de las masas e iniciar una revolución completa."
Fuente: Ernesto Guevara, "Discurso en la reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES)", celebrada en Punta del Este, el 16 de agosto de 1961, en Obras 1957-1967, Tomo II, pág. 467.

Un aniversario con Mariátegui de por medio


Charles Jaime Lastra Domínguez
Gran parte de los aniversarios acaban por convertirse en actos rutinarios, en simples reflejos del “por cumplir” ante aquellos acontecimientos que se tienen que celebrar por la inercia del calendario. Para el caso del partido de Mariátegui, fundado el 7 de octubre del año 1928, las celebraciones de aniversario, lamentablemente, también en gran parte, no han escapado de este nocivo tradicionalismo. Y confunde mucho más, ese tipo de conductas celebrativas, cuando la mayoría de aquellos que se reclaman continuadores del Amauta, valiéndose de la fuerza de la costumbre, legitiman esas rutinarias formas de celebrar. Por supuesto, cada quien con su peculiar pose.
Esto ocurre cuando el espíritu se adormece, cuando los principios se petrifican, cuando la línea revolucionaria se cambia por otra que no lo es; pudiendo ser cualquier cosa menos revolucionaria. Y los hechos los muestran tal cual son, pese al barniz con que cubren sus actos. Perdida la esencia, se contentan con las cuitas y los vanos recuerdos. Es como si alguien patinara en el mismo sitio, pero le dice a todo mundo: ¡Miren, estoy avanzando!

El testamento de Cristóbal Colón

Visión engañosa del "encuentro" del 12 de octubre


El 20 de mayo de 1506 murió en Valladolid, España, el navegante genovés Cristóbal Colón, "descubridor" del Nuevo Mundo. Vivió sus últimos días en la pobreza, calumniado y olvidado, sin saber que su exploración había conducido a un continente desconocido por los europeos. Transcribimos a continuación un fragmento del testamento que escribió Colón en la víspera de su muerte.
Fuente: Viola, Liliana, El libro de los testamentos, Buenos Aires, Editorial Ateneo, 1997.
Valladolid, 19 Mayo 1506
En la noble villa de Valladolid, a diez y nueve días del mes de Mayo, año del naçimiento de Nuestro Salvador Jhesucristo de mil e quinientos e seis años, por ante mí, Pedro de Inoxedo, escrivano de cámara de Sus Altezas y escrivano de provinçia en la su corte e chancillería e su escrivano e notario público en todos los sus reinos e Señoríos, e de los testigos de yuso escritos, el Señor don Cristóbal Colón, Almirante e Visrey e Governador General de las islas e tierra firme de las Indias descubiertas e por descubrir que diso que era, estando enfermo de su cuerpo, dixo que, por cuanto él tenía fecho su testamento por ante escrivano público, qu'él agora retificava e retificó el dicho testamento, e lo aprovava e aprovó por bueno, y si necesario era lo otorgava e otorgó de nuevo.