20/9/11

La transformación abortada: La experiencia de la Unidad Popular y el ‘poder popular’ en Chile


Juan Pablo Carrillo Ramos / Jaime Labra Todorovich
“Luchamos contra la miseria, pero al mismo tiempo luchamos contra la alienación”: Ernesto Che Guevara
Antes de iniciar con el análisis histórico del periodo de la Unidad Popular, es necesaria una breve introducción teórica, para comprender a cabalidad lo que es el ‘Poder’ y lo que llamamos ‘Poder Popular’, para de esta manera adentrarnos en este periodo histórico tan controvertido, comprender sus consecuencias y sacar algunas conclusiones prácticas para nuestro quehacer político.
Bajo el supuesto liberal burgués, en el que somos todos iguales y capaces de decidir por nosotros mismo, el ‘Poder’ se entiende como el que se crea en el consenso entre personas libres e iguales, dentro de un Estado que se eleva objetivamente sobre la sociedad. El sueño dorado de los liberales progresistas. El hecho, que se desprende de un análisis científico de la sociedad, o sea basado en la realidad material y temporal, desmiente absolutamente este supuesto. Dentro de una sociedad de clases, como la actual, es imposible hablar de igualdad y de conciencias libres, ni muchos menos de un Estado objetivo lejano de la manipulación de la clase dominante. Todo intelectual liberal que se base en este supuesto para desarrollar sus teorías, juega en el aire y sus textos parecen más literatura fantasiosa que análisis serios de la realidad. Haciendo un análisis marxista de la concepción de ‘Poder’, en nuestra realidad histórica, decimos que este no se origina en el consenso, por el contrario, se origina a partir de la contradicción. Antonio Gramsci, recogiendo y continuando las reflexiones de Lenin, nos dice: “el poder no es una cosa sino que son relaciones (...) pero no de cualquier tipo. El poder está conformado por relaciones de fuerza entre las clases sociales”[1].