1/9/11

Cuando se invoca a Marx para salvar el capitalismo


Alberto Rabilotta 
Las economías de Estados Unidos, Reino Unido, Europa y Japón no van bien. Donde no hay contracción predomina un pernicioso estancamiento. El desempleo sube, los salarios y el consumo bajan. Y la situación irá agravándose a medida que se apliquen los planes de austeridad que han recortado o recortarán el gasto estatal para el acceso al seguro de desempleo, que bajarán o limitarán los pagos a los jubilados y demás programas sociales, los llamados “estabilizadores automáticos” que sirven para aliviar el impacto del frenazo de la economía sobre las clases trabajadoras. En entrevista con la televisión de la agencia Bloomberg el economista Nouriel Roubini afirmó esta semana que la economía estadounidense, según su lectura de los índices económicos, está atascada y yendo hacia una recesión. Un diagnostico similar puede ser hecho a partir de la lectura de los principales índices en el resto de las economías avanzadas.
Buenas noticias, malos resultados
Un despacho de John Helyar para la agencia Bloomberg, del 26 de agosto pasado, asegura que medianas empresas estadounidenses que fabrican productos muy específicos, no fácilmente reproducibles por competidores extranjeros y que tienen mucha demanda en las economías emergentes con fuerte desarrollo económico están “abrazando” a China e India para derrotar el estancamiento en Estados Unidos, y de paso haciendo ganancias “que exceden las de los grandes manufactureros”.

Don Giovanni de Mozart. Mito e interpretación del "donjuanismo" masculino (+ video)

Lucia D’Angelo

En el reino del hombre siempre tenemos la presencia de cierta impostura..." (J. Lacan) (*)
Es indudable que la insistente búsqueda del hombre por producir el encuentro con la mujer expresada en la figura del "donjuanismo" masculino ha atraído el interés, también, del Psicoanálisis desde los albores de su inclusión como discurso en el campo de la Cultura.
A lo largo de tres siglos de existencia, el mito de "Don Juan", el seductor empedernido, no nos alivia de intentar interpretar lo que al mismo tiempo es su condena: que no encuentra a la mujer y si cree haberla encontrado tropieza inesperadamente con el "convidado de piedra" en un más allá de lo femenino que es, el Padre. Sin embargo, tanto el mito como el "donjuanismo" masculino resiste en nuestro mundo actual, que no parece tan interesado en las aventuras galantes como en el acoso y en el intento de derribo de los semblantes masculinos, de las máscaras y de los ropajes con los que han de vestirse los hombres para sostener su llamada "virilidad", su "género" masculino y singular para salir al encuentro del Otro sexo.
Video: Sheryl Crow & Pavarotti - "La ci darem la mano"
Lacan, desde el inicio de su enseñanza del psicoanálisis nos previene de la desorientación a las que estamos expuestos si contribuimos a promover la desvinculación entre el sexo y el género, valiéndonos de las coordenadas de una supuesta identidad sexual, hombre o mujer, masculino o femenino, en una contemporaneidad en la que es evidente el declive del padre en la sociedad occidental.

El fracaso de la socialdemocracia


Higinio Polo
Cuando terminaba el siglo XX, hace apenas una década, los países más relevantes de la Unión Europea estaban gobernados por la socialdemocracia. Tony Blair era primer ministro en Londres; Gerard Schröder era el canciller alemán, Lionel Jospin dirigía el gobierno francés, y Massimo D’Alema era presidente del consejo de ministros italiano. No eran los únicos socialdemócratas al frente de gobiernos: de los quince países de la Unión Europea, once estaban gobernados por otros dirigentes de la misma ideología. La Internacional Socialista jugaba en esos años con la idea de un agrupamiento con el Partido Demócrata norteamericano y otros partidos semejantes, en el momento en que Bill Clinton casi terminaba su segundo mandato presidencial. Dirigiendo algunos de los países más importantes del mundo, todo parecía sonreír a los líderes socialdemócratas, a sus partidos y a la Internacional Socialista, que, pocos años atrás, entre 1989 y 1991, cuando desaparecieron los sistemas del socialismo real en Europa y la Unión Soviética, celebraron el hundimiento y desaparición de muchos partidos comunistas en Europa del Este, sin sospechar el sufrimiento social que iba a extenderse por medio continente, se aprestaron a colaborar en la marginación del resto de organizaciones comunistas (como en España) y anunciaron el inicio de un tiempo nuevo, donde sus partidos socialdemócratas iban a representar la nueva izquierda que, frente a los errores de los partidos comunistas, iba a construir sociedades más justas, más libres y más solidarias, en línea con los programas de la Internacional Socialista, que, según mantenía, iba a conjugar el socialismo con la libertad. En el tránsito desde la exaltación hasta el fracaso, la socialdemocracia generó algunos espejismos más.

Discurso sobre el plano-secuencia o el cine como semiología de la realidad (+ 3 videos)

 Pasolini por David Levine
Pier Paolo Pasolini
Observemos el film de 16 mm. que un espectador, entre la multitud, rodó sobre la muerte de Kennedy. Se trata de un plano-secuencia; y es el más característico plano-secuencia.
El espectador-operador, en efecto, no eligió ángulos visuales: filmó simplemente desde donde se encontraba, encuadrando lo que su ojo –mejor su objetivo– veía.
El plano–secuencia característico es, por lo tanto, una toma «subjetiva».
En un posible film sobre la muerte de Kennedy faltan todos los demás ángulos visuales: desde el del mismo Kennedy al de Jacqueline, desde el del asesino que disparaba al de los cómplices, desde el de los restantes presentes más afortunadamente situados al de los policías de la escolta, etc. .
Suponiendo que tuviésemos films rodados desde todos estos ángulos visuales, ¿de qué dispondríamos? De una serie de planos-secuencia que reproducirían las cosas v las acciones reales de aquel momento, contemporáneamente vistas desde diferentes ángulos visuales: es decir, a través de una serie de tomas «subjetivas».

Por lo tanto, la toma «subjetiva» es el máximo límite realista de toda técnica audiovisual. No se puede concebir «ver y oír» la realidad en su transcurrir mas que desde un solo ángulo visual: y este ángulo visual siempre es el de un sujeto que ve y oye. Este sujeto es un sujeto de carne y hueso, porque si nosotros, en un film de acción, también elegimos un punto de vista ideal y, por lo tanto en cierto modo abstracto y no naturalista, desde el momento en que colocamos en ese punto de vista una cámara y un magnetófono siempre resultará algo visto y oído por un sujeto de carne y hueso (es decir, con ojos y oídos).

Lo de Gadafi ya me tiene hasta aquí…

El pueblo libio te necesita, ¿dónde estás?

Se difunden mensajes de Gadafi llamando a la población a unirse y luchar. Eso es bueno, pero, ¿dónde está Gadafi?
El hijo de Gadafi emite un mensaje llamando a la población a unirse y luchar. Eso es bueno, pero, ¿dónde está el hijo de Gadafi?
No se puede llamar a un pueblo a inmolarse por una causa por más justa que sea, si no tiene al líder, al conductor, al comandante, a la vista. Ahora resulta que Gadafi llama su pueblo a volcarse sobre Trípoli, cuando hace apenas pocos días anunciaba una larga marcha hacia Bengasi, que nunca se concretó. Si antes, cuando tenía todo el poder en su mano no pudo con Bengasi, mucho menos podrá ahora con Trípoli, ¿cómo va a hacer?
Los “rebeldes de la OTAN” ya están instalados en la capital de ese martirizado país, el mismo en el que permaneció Gadafi durante 42 años en el poder. A pesar de las espectaculares manifestaciones populares en contra de la invasión, Gadafi no pudo (o no supo o no quiso, ¡qué sé yo!) movilizar a su pueblo para resistir de verdad, verdad al invasor. Para ello le bastaba una lección, la que dio Fidel Castro en Playa Girón, cuando personalmente dirigió la batalla contra los invasores del sagrado suelo cubano. Hay fotos memorables de Fidel que detallan ese arrojo y valentía en defensa de su país.
Otro cuento es el de Gadafi, que no se ve, que no se siente, que ya no se oye sino en grabaciones de mala calidad desde un puesto de comando invisible llamando al pueblo libio a “poner el pecho” a los “rebeldes de la OTAN” cuando a él no se le ha visto la cara.
Fidel Castro anunció desde el principio que El plan de la OTAN es ocupar Libia. Eso se sabía de antemano, y ante ese poder avasallante poco había que hacer, porque al final se impondría, en esa guerra inmoral, la paz de los sepulcros. Pero la lección que ha dado su líder es, por decir algo menudo, desde todo punto de vista cuestionable, ambigua. Hay otros calificativos pero por prudencia me limito a los enunciados. 

Los Pitufos: ¿comunistas o socialistas?


El personaje de Papá Pitufo estaría inspirado en Karl Marx (seguramente por la barba), según se desprende una investigación llevada a cabo por el profesor universitario de Ciencias Políticas en París, Antoine Bueno.
En los años ’50, muchos estadounidenses pensaron que se trató de una propaganda encubierta del comunismo. Todos visten de la misma manera, cantan la misma canción y siguen las órdenes de Papá Pitufo, que es comparado con la figura de Karl Marx. (Si están inspirados en Marx, este nunca aconsejo a nadie que se vistieran de uniforme, que cantaran la misma canción y que vivieran bajo ninguna dictadura, ni siquiera la del proletariado)
El autor, en su libro "El pequeño libro azul: análisis crítico y político de la sociedad de Los Pitufos", esgrimió algunas conclusiones:
1. Viven en el bosque, en una aldea con casas de hongo donde todos los recursos son compartidos entre todos por igual y no existe el dinero (o sea, es una economía cerrada). Todos se visten igual: pantalón blanco y gorra blanca, salvo Papá Pitufo.
2. Pitufo Fortachón (el de los tatuajes en el brazo) representa al soldado/obrero marxista ideal: es capaz de dar la vida por su pueblo, siempre anda amenazando a los que desobedecen a Papá Pitufo.
3. Pitufo Genio (el de los pantalones con tirantes y el lápiz en la oreja) representa al típico trabajador del proletariado marxista: Es constructor, inventor e ingeniero, y recibe la misma cantidad de crédito que cualquier otro.
4. Gargamel (el principal villano de esta historia) representa al capitalismo: es tacaño y mezquino con su gato Azrael
La palabra "smurf" (Pitufo, en inglés) es el acrónimo de "Socialist Men Under Red Father" (Hombres socialistas bajo un padre rojo)
Hay un “pequeño” problema de interpretación: El prototipo de “comunista” que los pitufos representan -según esta información- , sería el del modelo soviético, que dejo de existir, no solo por el derrumbe del “socialismo real”, sino porque precisamente dejo de encarnar al verdadero revolucionario que preconizo Lenin. Lo demás es como en Los Pitufos, pura caricatura.
Otra cosa fueron las intenciones del autor de Los Pitufos y otra es la de quien hace el análisis o de quienes divulgan tales conclusiones. Porque una cosa es decir que son “comunistas” y dejan al vuelo aspectos negativos de esa sociedad ideal, cuando en el fondo hay una profunda reflexión sobre los aspectos positivos del socialismo, que es la sociedad en la que se presuntamente se desenvuelven  Los Pitufos, porque el comunismo es una sociedad que todavía no se ha desarrollado en ningún país del mundo.
En todo caso, Los Pitufos son bonachones, juguetones (cuando hay que serlo), trabajadores (cuando se necesita), disciplinados y nada aburridos. Si eso es socialismo, no es nada malo.

Nuevas perspectivas sobre Michel Foucault

Michel Foucault por David Levine

Silvina Friera
Filósofos, sociólogos, juristas, médicos y educadores debatirán en un encuentro cultural organizado por la Universidad Pedagógica de Buenos Aires. “Nuestro desafío es pensar una política que esté a la altura de la humanidad de la vida”, sostiene Edgardo Castro.
Un fantasma recorre la historia del siglo XX: el fantasma de la seguridad. Antes del Manifiesto comunista de Marx y Engels que espantó a la burguesía europea, Descartes y Hobbes, “dos paranoicos de la seguridad” –como los define Edgardo Castro–, gestaron la matriz fantasmática en cuestión. El filósofo francés postuló que todo y todos –incluso Dios convertido en un genio maligno– lo querían engañar. Su colega inglés, echando más leña al fuego, creía que sus vecinos y parientes lo querían matar. “En el corazón del liberalismo no está la libertad, sino la seguridad”, recuerda Castro para colocar el foco desplazado donde corresponde. A horas de la inauguración del I Coloquio Internacional de Biopolítica y Educación, que comienza mañana en la sede de Apdeba (Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires), los filósofos, sociólogos, juristas, médicos y educadores que debatirán durante tres intensas jornadas prometen sacarse chispas en esta movida cultural organizada por la Universidad Pedagógica de Buenos Aires (Unipe). El sociólogo británico Nikolas Rose (London School of Economics), el profesor de estética y literatura italiana Andrea Cavalletti (autor de Mitología de la seguridad. La ciudad biopolítica, Adriana Hidalgo), el investigador australiano experto en temas de seguridad Pat O’Malley (Universidad de Sydney) y el brasileño especializado en educación Alfredo Veiga Neto comparten una nueva perspectiva lectora sobre la obra de Michel Foucault, uno de los padres de la biopolítica.

Chile está despertando

Felipe Portales

Cualquiera sea su resultado final, el movimiento estudiantil está provocando un despertar de la sociedad chilena. Al esclarecer lo cavernario del sistema educacional actual y su vinculación con el conjunto del sistema económico-social impuesto a sangre y fuego por la dictadura y consolidado pacíficamente por el liderazgo de la Concertación, está permitiendo que la sociedad chilena tome conciencia de su realidad.
De que vivimos en una falsa democracia, en que la orientación efectiva del sistema político, social y cultural la realizan unos pocos grandes grupos económicos y no las grandes mayorías nacionales.
Es más, este movimiento ha comenzado a develar que el orden político-institucional es irreformable desde dentro y que para que el pueblo pueda establecer el sistema educativo que quiere (y el laboral, previsional, de salud, etc.) requiere, en definitiva, de un plebiscito o de una asamblea constituyente que, por cierto, no están contemplados en la Constitución impuesta en su momento por Pinochet y hoy suscrita –luego de algunas modificaciones- por ¡Ricardo Lagos!

Estados Unidos exagera la amenaza china


David Isenberg
No solo amenazan a China como solían hacerlo, aunque lo mejor que logra la evaluación oficial anual de las capacidades militares de China del Pentágono, es decir, que el ritmo y alcance del fortalecimiento militar de China “desestabiliza potencialmente” el Pacífico.
Cuando se trata de amenazas, el informe de 84 páginas “Desarrollos militares y de seguridad que involucran a la República Popular China 2011”, publicado el miércoles pasado, prefiere el subjuntivo, el Fantasma de las Amenazas Militares Futuras Chinas, prestado a Charles Dickens, pero no es tan impresionante cuando se trata de problemas reales que hay que encarar ahora. Considere este lenguaje:
Ver Nota del Editor
"Sin embargo, el ritmo y el alcance de las continuas inversiones militares de China han permitido que China se dedique a capacidades que creemos que son potencialmente desestabilizadoras para los equilibrios militares regionales, aumentan el riesgo de malentendidos y errores de cálculo, y pueden contribuir a tensiones y ansiedades regionales. Semejantes capacidades podrían aumentar las opciones de Beijing para el uso de fuerza militar a fin de lograr ventajas diplomáticas, promover sus intereses o resolver disputas militares a su favor."

Bienvenidos al colonialismo 2.0


Rakesh Krishnan Simha
El ataque a Libia por una coalición de naciones en su mayoría occidentales provoca la pregunta: ¿Estamos ante una especie de reaparición del colonialismo? Mientras sus economías se derrumban a cámara lenta, cuesta imaginar a países occidentales que buscan bienes raíces al otro lado del globo, como lo hicieron hace 300 años. Pero por irreal que parezca, está sucediendo.
Pocos llorarán por Gadafi, porque fue su impetuosidad lo que costó a Libia su libertad; más preocupa el hecho de que después de 40 años, la considerable riqueza petrolera del país ha vuelto al control occidental. El petróleo iraquí también fluye hacia Occidente. Irán podría ser el próximo objetivo de los planes de guerra estadounidenses y británicos. Irónicamente, las naciones emergentes de Asia y África tienen motivos para preocuparse cuando Occidente es débil. Colonialismo 2.0 no es solo un dicho preferido; es simple economía: los ricos siempre tienen que estar vigilantes ante los desesperados.