28/8/11

La revolución en curso de Islandia


Deena Stryker
Un programa radial italiano hablando sobre  la revolución en curso de Islandia es un ejemplo impresionante de lo poco que nuestros medios de comunicación nos dice sobre el resto del mundo. Los estadounidenses pueden recordar que al inicio de la crisis financiera de 2008, Islandia, literalmente, se declaró en quiebra. Las razones se mencionan sólo de pasada, y desde entonces este miembro poco conocido de la Unión Europea volvió a caer en el olvido. Como los países europeos caen uno tras otro, poniendo en peligro el euro, con repercusiones para todo el mundo, la última cosa que los poderes desean es que el caso de Islandia se convierta en un ejemplo. He aquí por qué:
Cinco años de un régimen puramente neoliberal había hecho de Islandia, (población de 320.000 personas, sin ejército), uno de los países más ricos del mundo. En el año 2003 todos los bancos del país se privatizaron y en un esfuerzo por atraer inversionistas extranjeros ofrecieron préstamos en línea, cuyos costos mínimos les permitió ofrecer tasas relativamente altas de rendimiento.

Chile: Por la fuerza de las razones

Esto sucedió  en Valparaíso...

Que las organizaciones sindicales “pretenden paralizar el país”, protesta indignadamente la ministra del Trabajo. ¿Y por qué no sería así, al tratarse precisamente de quienes, los trabajadores, lo hacen marchar diariamente?
Para oponer su “racionalidad” a las movilizaciones y paros que hoy cubren el escenario nacional, desde La Moneda se insiste en los caminos “institucionales”. Y la gente, ya de vuelta de su letargo o indiferencia, se pregunta cuál institucionalidad: ¿La de un parlamento binominal y “designado”? ¿La de un Código Laboral al que sería hasta eufemístico, débil, calificar de injusto?
Una conclusión que se puede extraer, aunque ello suene a optimismo no suficientemente fundado, es que para los sectores más ultras del gobierno y la llamada “Alianza por Chile”, el horno no está hoy para bollos tales como la apelación a las Fuerzas Armadas en la calle o la aplicación “automática” de los recursos más represivos contemplados en la Constitución (pinochetista, no se lo olvide), cuando la Central Unitaria de Trabajadores hace un llamado generoso a la lucha por los derechos de los trabajadores.
El país ha protagonizado y vivido semanas signadas por masividad y “razones” que han dejado en ridículo palabras destempladas y acusaciones sin fundamento.
¿Sonará a exageración el sostener que el panorama social y político de Chile ha cambiado de una manera que puede ser decisiva o, al menos, de vastos y hasta hace poco insospechados alcances? Para apreciar la validez o pertinencia de tal afirmación, es útil inclinarse hacia el estado de conciencia de los millones de chilenos que han vivido y sufrido las inclemencias de decenios signados por los mayores atropellos a sus derechos, su integridad física y aun su vida.

Datos sobre Venezuela


Adrián Carmona
Es habitual encontrar en los medios de comunicación de nuestro país referencias constantes a la situación venezolana. Noticias que no tendrían ninguna repercusión si sucediesen en cualquier otro país del mundo --a excepción de Cuba, claro está -- tienen acogida segura en los mass media españoles [1-5] cuando se trata de Venezuela.
Esta particular euforia informativa en todo lo que respecta al país caribeño busca transmitir una sensación constante de inseguridad e inestabilidad. Como destaca el periodista Pascual Serrano [6]
Los ciudadanos habrán podido comprobar la constante presencia de Venezuela en los medios de comunicación. Pareciese que se trata de un país al borde del caos, de la desestabilización, en conflicto y crisis constante. Y todo a pesar de que no llegan informaciones que hablen de muertos por violencia política, represión policial, disturbios callejeros o huelgas masivas. Las organizaciones de derechos humanos no tienen constancia de periodistas presos o ciudadanos perseguidos por razones ideológicas. En cambio, países que atraviesen por mucha mayor conflictividad social como Chile, Perú o México no suelen ser noticia.

Felipe Calderón en la teoría de juegos


 Octavio Rodríguez Araujo

Albert W. Tucker fue un notable matemático de la Universidad de Princeton. Millones de personas lo vieron (con otro nombre), como jefe del departamento de matemáticas en la película Una mente brillante, protagonizada por Russell Crowe en el papel de John Nash (premio Nobel de Economía en 1994).
Tucker fue uno de los profesores de Nash e influyó en él en el desarrollo de la teoría de juegos. Fue el creador del dilema del prisionero que, llevado a la ciencia política, nos ilustra sobre dos entidades en guerra en relación con el armamentismo. Estas dos entidades, que pueden ser dos gobiernos o un gobierno y el narcotráfico, tienen dos opciones: incrementar el gasto en armas o llegar a un acuerdo para reducir su armamento. Como ninguna de las dos entidades puede estar segura de que la otra llevará a cabo el acuerdo, ambas se armarán más y la guerra, si estalla, será más sanguinaria y más costosa. La paradoja es que creyendo sus mandos que están actuando racionalmente, el resultado que obtendrán será completamente irracional y su guerra los llevará a situaciones no previstas en las que, al final, ninguno ganará. En este caso las dos entidades mienten y, como todo mundo sabe, confiarse de un mentiroso no es ingenuidad, sino estupidez. El desenlace no puede ser otro que más armamento, más muertes y ninguna ventaja especial para ninguno de los contendientes.

Duelo de acordeones por Lorenzo Morales, uno de los grandes del vallenato (+ Video)

Foto: Lorenzo Morales
Sara Araújo Castro
 
Si hay un lugar del Cesar y de toda la provincia de Padilla que pareciera congelado en el tiempo, ese es Guacoche, un caserío de pocas cuadras sin pavimento, a algunos kilómetros de Valledupar, donde nació Lorenzo Morales el 19 de junio de 1914. Hoy, esta tierra de campesinos, cubierta de cardonales en las estribaciones de la Sierra Nevada, llora a uno de los más grandes acordeoneros que vio el siglo XX. Pequeño y moreno, de pocas palabras pero siempre jocoso y ocurrente, Moralito no fue uno de los músicos que disfrutara de los buenos momentos del vallenato, pero las canciones que compuso, los testimonios de sus compañeros y seguidores de parranda y los cantos escritos para él hacen parte de los capítulos que narran su vida y dan fe del talento que creó esta música de juglares y andariegos.
"La Gota Fría"

Uno de ellos, “La muerte de Moralito”, canción compuesta por Leandro Díaz, es tal vez el resumen de la historia de este hombre de campo, carpintero y techador (pues se dedicaba a empalmar los techos de las casas), que después de ser una de las figuras que recorrieran todos los pueblos, acordeón al pecho, se fue a cultivar a la Sierra del Perijá, por los lados de Codazzi, y desapareció durante dos décadas, decepcionado de la música y en busca de un sustento tranquilo. Leandro Díaz reclama su desaparición y dice que fue una muerte que nadie lloró. Una muerte musical que duró hasta su regreso a las tarimas de la región.

Cuando Juan Manuel Santos se cree Nelson Mandela


Una breve reflexión sobre fútbol y política
Renán Vega Cantor
 “Cuando era pequeño, jugaba por amor al deporte, pero cuanto más conoces el fútbol más te das cuenta de que todo es dinero, de que está podrido, y se te quita un poco la ilusión”: Javi Poves, ex futbolista del Sporting de Gijón
Invictus es el título de un poema del escritor inglés William Ernest Henley (Gloucester, Inglaterra, 1849-1903). Este poema se ha hecho famoso porque durante el cautiverio que soportó Nelson Mandela durante 27 años lo solía recitar en su celda, como una forma de afrontar la soledad de la prisión y mantener la fe en la justeza de su lucha contra el racismo y la discriminación, propios del Apartheid. Esa misma palabra Invictus (victorioso, que nunca ha sido derrotado) le da título a una película que versa sobre el campeonato mundial de Rugby, el cual se llevó a cabo en Sudáfrica en 1995 y en la que la selección nacional de ese país se tituló campeona sin perder un solo partido.

La histórica batalla vuelve a revivir: Universidad y Democracia


Joaquín Pérez R.
“Desde hoy contamos con una vergüenza menos y una libertad más, los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan, estamos viviendo una hora americana…reclamamos el derecho a darnos un gobierno propio estrictamente democrático” Grito de Córdoba, Argentina 1918
“La universidad debe pintarse de negro, de mulato, de obrero y campesino, debe bajar al pueblo, vibrar con el pueblo” Ernesto Che Guevara, Universidad de las Villas, Cuba. Diciembre 1959.
Antecedentes Históricos
La institución universitaria es un engendro europeo medieval y como tal llegó a nuestro continente, primero a Santo Domingo (1536) y más tarde a Chile (Concepción 1731) nada menos que de la mano de la inquisición. Desde entonces fue un arma más del colonialismo para nuestra dominación. Desde esa época arrastra el sello elitista, monástico, racista, antipopular y antiamericano, sello perpetuado tras la independencia por las oligarquías dominantes durante las repúblicas, hasta bien adentrado el siglo XX. El paradigma de la cultura, las artes y las ciencias siempre estuvo en la Europa blanca y civilizada y por el contrario se despreciaba la barbarie indígena, negra y mestiza de nuestra América.

Hay que desestabilizar las metrópolis para desestabilizar sus guerras coloniales


JM Álvarez & Ernesto Martín
Desde que el imperialismo occidental ganara momentáneamente la "Guerra Fría", y en el largo contexto actual de profunda crisis del capitalismo y de necesidad de permanente desestabilización por parte del decadente imperialismo yanqui, lo más inteligente, desde el punto de vista de la resistencia popular mundial, no es aferrarse sólo a gobiernos antiimperialistas cuando éstos son bárbaramente atacados por la OTAN, sino pasar a una larga fase de guerra de guerrillas: dejarlos entrar, y que aparentemente ganen durante un tiempo, para seguidamente no dejarlos gestionar "el triunfo" como ellos querían.

"Reescribiendo" la ocupación de Afganistán


Nima Shirazi
“Estoy convencido de que la matanza bajo el manto de la guerra no es otra cosa que un acto de asesinato”: Albert Einstein
El sábado 6 de agosto de 2011, un helicóptero de transporte militar Chinook estadounidense fue derribado en Afganistán, matando a 30 soldados estadounidenses, incluidos 17 SEAL de elite de la Armada y ocho afganos. Los medios noticiosos dominantes estuvieron repletos de sombrías informaciones sobre el “día más mortífero” para las fuerzas estadounidenses desde el comienzo de la invasión y ocupación de Afganistán.
Notablemente, numerosos medios como ABC, NBC, CBS y The Washington Post afirmaron que la caída del helicóptero y sus 30 víctimas estadounidenses marcaron “el día más mortífero de la guerra”, sin agregar la vital salvedad: “para el personal militar de EE.UU.” Incluso el sitio progresista de la web Truthout, suministró en su envío diario por correo electrónico ese día el titular: “Día más mortífero en la guerra de Afganistán que dura una década: 31 soldados muertos en derribo”.

¿Hacia dónde mira la izquierda?


Marcos González Sedano
Aquella mañana el maestro preguntó: "¿quién hizo el mundo?". A lo que mi amigo El Pesetas respondió: "los albañiles, maestro". Nadie de los presentes lo dudó ni un momento. El mundo lo estaban haciendo nuestros padres y hermanos mayores, de oficio albañiles, encofradores, carpinteros...
En aquella escuela provisional que duró nueve años, hecha de ladrillo de hueco doble, sin cámara de aire y cubierta de uralita (hoy ponen prefabricados a los que llaman caracolas), el único que no compartía la afirmación era el maestro. Y estaba dispuesto a hacérnoslo comprender al precio que fuera. Tan grande fue la resistencia como la represión que se transmitía a través de una regla de madera (regalo de aquel régimen, este es más sutil) y vaho pegajoso a tabaco y aguardiente desprendiéndose del aliento del diplomado. Él tampoco quería estar allí.
Ese fue el recuerdo que me vino a la cabeza (sin ninguna ira ni rencor, porque a pesar de todo yo tuve una infancia feliz) cuando al final de los escalones y de espaldas a la entrada de la catedral vi a un señor de gesto sereno y serio, con indumentaria de clase media, que portaba un cartel con la leyenda: "¿Hacia dónde mira la izquierda?". Buena pregunta -me dije-, y a la memoria me vino una pintada hecha en un barrio de Buenos Aires, Villa Carlos Gardel, que decía: "Cuando teníamos las respuestas nos cambiaron las preguntas". Con aquella incógnita a despejar aquel señor hacía temblar mis cimientos ideológicos. Y yo, para colmo, no sabía dónde había dejado mi manual. Tal vez el hombre orquesta que tocaba al final de la avenida una vieja melodía de Jimmy Hendrix, Machine gun, lo sabría.

Ales, el pueblo donde nació Gramsci (+ Fotos)

Vista panorámica de Ales, Cerdeña

Antonio Gramsci
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«Dovete immaginarvi la Sardegna come un campo fertile e ubertoso  la cui fertilità è alimentata da una vena d'acqua sotterranea che parte da un monte lontano. Improvvisamente voi vedete che la fertilità del campo è scomparsa. Là dove erano messi ubertose vi è  soltanto più erba bruciata dal sole. 
Voi cercate la causa di questa sciagura, ma non la troverete mai se non uscite dall'ambito del vostro campicello, se non spingete la vostra ricerca fino al monte da cui l'acqua veniva, se non arrivate a capire che lontano parecchi chilometri un malvagio o un egoista ha tagliato la vena d'acqua che alimentava la fertilità ubertosa del vostro campo.»