10/7/11

El dilema de Vladimir Ilich Ulianov

Lenin por David Levine

Roberto Herrera
Diógenes Laercio, fue un historiador de la antigua Grecia, quien además de cumplir con las tareas rústicas y cotidianas de la sociedad en que vivía, dedicó gran parte de su vida al estudio de los filósofos más ilustres de la cultura griega y romana. Entre ellos, Empédocles, el de la leyenda de la sandalia abandonada en el volcán Etna, a quien me imagino ascendiendo con paso lento y cansino, no por porque anduviera en pedo, sino tal vez por los cascajos y piedrecillas alojadas en el rústico calzado que le causaban dolores. Empédocles a decir de Aristóteles, fue el inventor de la retórica y Zenón de Elea de la dialéctica.
A Zenón de Elea se le atribuye el famoso dilema del verdugo, quien haciendo gala de su poder omnímodo y letal, propone a su futura víctima, en un trato funesto, la forma en que deberá morir: si el juicio que emites es verdadero ─dijo el verdugo─ serás decapitado, y si lo que dices es falso, entonces serás ahorcado ─sentenció macabro. Lo que el torturador ignoraba, era el hecho que tenía ante sí a un hombre de racionamiento lógico excepcional, cualidad muy fomentada en la escuela de los estoicos y que a fin de cuentas le salvó la vida. Y usted, querid@ lector@, ¿qué le hubiera respondido al verdugo?
La retórica y la dialéctica, así como el racionamiento lógico son instrumentos de trabajo en el quehacer político y podrían ser considerados, según las enseñanzas de Platón, como un arte en la actividad humana.

José Martí y la cultura de la naturaleza

Martí por José Luis Fariñas

Rafael Polanco
La gran obra de verso, pensamiento y combate de José Martí sigue provocando, a más de un siglo de su ascenso a la inmortalidad, reflexiones y sugestiones en las más diversas esferas del saber humano. Se ha afirmado que el carácter profético y visionario de su pensamiento le confiere en nuestros días una actualidad y vigencia sorprendentes. Y es que para los cubanos, Martí, con su carga de eticidad y espiritualidad, tiene mucho que decir sobre los peligros que amenazan la existencia del género humano en el planeta que habitamos. En memorable artículo titulado “Maestros ambulantes”, publicado en Nueva York en 1884, el Apóstol de la independencia de Cuba sentenció: “Ser bueno es el único modo de ser dichoso.// Ser culto es el único modo de ser libre”, y añadía más adelante: