27/6/11

Juan Gelman vive unos amores perros


En su madurez poética, Juan Gelman vuelve al lenguaje y los trajines de la infancia, la libertad, el amor, la palabra y los objetos de la vida cotidiana. En El emperrado corazón amora, título que remite a un verso de Cólera Buey, uno de sus más grandes libros, Gelman vuelve hacia atrás, pero también proyecta un futuro que no se termina para la poesía. Diana Bellessi, Susana Cella, Daniel Freidemberg, Jorge Boccanera y Sergio Kisielewsky le rinden homenaje y analizan su nueva producción.
Juan Pablo Bertazza
Entre todos los neologismos, juegos de palabras y cultismos que brillan como afiladas gemas en el último libro de Juan Gelman, El emperrado corazón amora, hay una palabra que se destaca entre las demás, no sólo por su frecuencia en el texto sino, sobre todo, por su contundente potencia, que la convierte en algo parecido a un hallazgo: “aujero”, palabra que recupera, entre otras cosas, la sonoridad del diptongo, la unión de vocal fuerte con vocal débil.