19/6/11

Eric Hobsbawm: Questa crisi ha già causato uno spostamento politico verso la destra in Europa

Foto: Eric Hobsbawm
Il blog di Beppe Grillo ha intervistato Eric Hobsbawm, uno dei più grandi storici viventi di formazione marxista, nel giorno del suo 94° compleanno in occasione del suo ultimo libro "Come cambiare il mondo. perché riscoprire l'eredità del marxismo". Hobsbawm ipotizza unaderiva verso destra dell'Europa nei prossimi anni per motivi legati alla depressione economica e alla ricerca di sicurezza e una stagnazione della UE, appesantita dal suo continuo allargarsi ad Est e dalla mancanza di una comune visione politica. I movimenti, inoltre, si svilupperanno maggiormente nelle aree dove è più alta la percentuale di giovani, quindi nel Nord Africa e nei Paesi in via di sviluppo. Ma, soprattutto, Hobsbawm, che ci tiene a precisare che è uno storico e non un futurologo, ci parla di cosa è diventatooggi il marxismo e quali sono i suoi effetti.

Eric Hobsbawm: Sono Eric Hobsbawm, uno storico molto anziano. Per caso voi mi avete telefonato proprio nel giorno in cui celebro il mio novantaquattresimo compleanno. Ultimamente ho scritto maggiormente sulla storia dei movimenti sociali e la storia generale dell’Europa e il mondo nel 19° e 20° secolo. Penso che tutti i miei libri siano disponibili in italiano e che diversi degli stessi abbiano riscontrato un certo successo.
Blog: Il marxismo può essere considerato un fenomeno post ideologico?
Eric Hobsbawm: Veramente io non uso la parola "fenomeno post ideologico" per descrivere il marxismo, ma è vero che ormai il marxismo non rappresenta più un sistema di credenze associato ai grandi movimenti politici di massa in qualsiasi posto in Europa, anche se penso comunque che esistano ancora dei piccoli movimenti di questo tipo. Quindi, in questo senso c’è stato un cambiamento importante nel ruolo politico del marxismo nella politica in Europa. Rimangono ancora dei posti nel mondo dove ciò non è capitato, per esempio l’America Latina.

Mein Kampf: El libro enterrado en el patio


Primero fue un documental, hasta que unos años después el periodista francés Antoine Vitkine amplió toda la información disponible y lo convirtió en un libro que ahora se publica en castellano. Este libro contiene la historia de otro muy particular, el más maldito y prohibido de todos: Mein Kampf, donde según Vitkine, todo lo que iba a suceder con el nazismo estaba escrito con bastante claridad desde 1923.
Fernando Bogado
Alain Badiou argumenta en El siglo que el gran horror del siglo XX, ese horror que tomó la forma de las guerras mundiales y el genocidio (no sólo el de los judíos en la Alemania Nazi, sino también aquel que se perpetuó en el Gulag soviético o aquel otro que abrió el funesto año de 1914, el genocidio armenio) no debe ser tapado u ocultado: “Mientras no se lo piense, el pensamiento Nazi permanecerá entre nosotros impensado y, por consiguiente, indestructible”. Antoine Vitkine, prestigioso periodista francés, se dedica en “Mein Kampf”: historia de un libro, a investigar y pensar el destino de la así llamada “biblia Nazi”, no sólo desde un análisis estrictamente textual sino que también detalla su historia editorial desde el momento en que fue escrito hasta su recepción en los últimos años en diversos países del mundo.

El barquito del Lago Sur: Donde todo comenzó para China (+ Fotos)

Réplica del barquito donde se fundó el Partido Comunista de China en 1921

J.C. Zamora
Zhejiang, julio de 1921. Doce chinos celebraban una reunión a bordo de un pequeño barco de madera en el lago Nanhu, entre ellos, Mao Zedong, uno de los líderes más importantes de China. Venían huyendo de Shanghai, y querían terminar la importante sesión que habían iniciado en un edificio ubicado en una zona invadida por los franceses. Se trataba ni más ni menos que del primer Congreso del Partido Comunista de China.
Ciudad de México, julio de 1863. Benito Juárez, uno de los más brillantes presidentes de México, comenzaba una larga huída hacia el norte del país, que había sido invadido por el Ejército de Francia. Junto a él iban once carruajes jalados por caballos. Dentro de ellos había un tesoro formado por miles de papeles y pergaminos amarillentos: se trataba ni más ni menos que del Archivo General de la Nación, la memoria histórica de México, transportada en once antiguos coches de madera.

A Jorge Luis Borges le gustaban los mapas

Autorretrato de Jorge Luis Borges


En la dilatada obra de Jorge Luis Borges, muerto hace 25 años, los mapas y sus misterios son un tema recurrente. Aquí se ensaya una mínima cartografía
Debo a la conjunción de un libro y un calendario el motivo de esta nota. El libro, ricamente empastado y con 36 láminas desplegables, se llama interrogativamente Atlas. ¿Cómo llevar el mundo a cuestas?; el calendario afea notoriamente el escritorio donde trazo estas líneas y tiene puesta una marca en la fecha 14 de junio. Un día como ése, hace 25 años, murió en Ginebra el escritor Jorge Luis Borges.
Rubén Vargas
No pretendo hablar sobre el enciclopédico autor (no soy el indicado para hacerlo). Me consuela saber que en torno a esa fecha los especialistas se ocuparán no sólo de su obra sino también de su vida. Se dirá, sin duda, que como buen porteño era o jugaba a ser cosmopolita; que sus páginas están invadidas por tigres y laberintos; que era un gran lector y que estaba ciego. Y, por supuesto, que nunca le dieron el Premio Nobel. Lo que yo quiero es apenas  llamar la atención sobre un mínimo asunto de su vasta geografía literaria: a Borges le gustaban los mapas.

Jorge Luis Borges: 25 años 25

Cementerio de Pleinpalais, en Ginebra, Suiza

No, no es fácil escribir sobre Jorge Luis Borges. El pasado martes, 14 de junio, se cumplieron los 25 años de la muerte de escritor en Ginebra y por este motivo se  convocaron decenas de proyectos editoriales, de homenajes, María Kodama actuando de nuevo como señora de la casa y dueña del secreto, de actos. En Casa de América de Madrid hubo la semana pasada un homenaje a su figura y en Buenos Aires acaba de inaugurarse una exposición inmensa bajo el título de Historia  de un universo escrito donde, entre otras cosas, se detallan las relaciones y la influencia que el escritor, sobre todo el Borges joven, tuvo en la creación de  un paisaje legendario que rindiera justicia a la ciudad de Buenos Aires… quiero decir, ¿cómo no escribir algo sobre uno de los escritores más trascendentes en español del siglo XX y qué, además, pasa por ser uno de los de cabecera, de esos que se releen cada vez más a menudo y en intervalos de tiempo menores? Y sin embargo, la cosa no es fácil porque me temo que hay pocas cosas nuevas que decir de él que merezcan la pena y, sobre todo, porque la avalancha de cosas dichas han amenazado con sepultar su obra de la manera más perversa en que una obra puede ser sepultada: morir de tal éxito que nadie se enfrente a ella de una manera directa sino mediatizada por los miles de interpretaciones sobre la misma, interpretaciones tan variadas y sutiles como tontas y extravagantes. De ello sobran ejemplos, y la extensión de las figuras que han confesado contraer una deuda con Borges son, por su importancia, un tanto sorprendentes, de Jacques Derrida o Gilles Deleuze a Umberto Eco pasando por Michel Foucault, Ilya Prigogine, Paul Auster o André Maurois, que prologó aquel tomazo de New Directions Laberynth, que recogía cuentos del escritor argentino y que en la ultima edición ha ido cambiado por William Gibson, el escritor ciberpunk, y todo ello por no hablar de nuestros escritores, de Julio Cortázar a Osvaldo Soriano, de Adolfo Bioy Casares a Roberto Bolaño o Julio Ramón Ribeyro… la nómina amenaza con parecer infinita.  No, no es fácil.

Un imperio de bases militares


Hugh Gusterson
Antes de leer este artículo, trate de responder a esta pregunta: ¿cuántas bases militares tiene Estados Unidos en otros países?:
a) 100
b) 300
c) 700
d) 1000
De acuerdo con la lista del propio Pentágono (1), la respuesta es de alrededor de 865, pero si se incluyen las nuevas bases en Iraq y Afganistán la cifra asciende a más de mil. Estas mil bases constituyen el 95 por ciento de todas las bases militares que los demás países mantienen en territorio ajeno. En otras palabras, Estados Unidos son a las bases militares lo que Heinz es al ketchup.

La "quiebra suave" de Grecia fue idea del Deutsche Bank


Rafael Poch
El ministro de finanzas, Wolfgang Schäuble, convirtió en propuesta alemana en Europa un recurso del sector financiero para recuperar imagen sin apenas desembolso.
 Las propuestas de “quiebra suave” para Grecia con participación voluntaria de los bancos en el rescate, presentadas por Alemania a principios de mes y que ahora están en el centro del agitado debate europeo sobre la crisis del euro, fueron obra del Deutsche Bank. Las líneas maestras de la carta enviada el 6 de junio al Banco Central Europeo y al Ecofin por el ministro de finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, fueron confeccionadas por el principal banco alemán, bajo la dirección de su jefe, Josef Ackermann.

Las guerras "culturales" de EE UU


Max J. Castro
“Las guerras culturales hacen un regreso vengativo”, declara el semanario británico The Economist en su edición del 4 al 11 de junio. La referencia es acerca del furioso activismo que tiene lugar en Estados Unidos –tanto a nivel federal como local— para limitar lo más posible y finalmente eliminar por completo el derecho de la mujer al aborto. 
La cruzada contra el aborto nunca desapareció realmente. Parte de la razón estriba en que hay un importante número de electores que nunca han aceptado la decisión del Tribunal Supremo en 1973 del caso Roe v. Wade que hizo legal el aborto en Estados Unidos. La causa en contra del aborto agrupa a una curiosa alianza. Los obispos católicos norteamericanos, que generalmente están entre las voces más progresistas en temas que van de la pobreza a la guerra, unen sus manos con los evangélicos y los republicanos conservadores en su fuerte oposición al aborto. (Al menos la jerarquía católica es coherente; a nombre de la santidad de la vida, también se opone a la pena capital y apoya la asistencia estatal a los pobres y los hijos no deseados, a diferencia de los elementos derechistas en el movimiento anti-aborto, que tienden a ser entusiastas promotores de la pena de muerte y hostiles a cualquier cosa que se parezca a la seguridad social.)

Fukushima: Es mucho peor de lo que se imagina


Científicos expertos creen que el desastre nuclear de Japón es mucho peor de lo que los gobiernos revelan al público
Dahr Jamail
"Fukushima es la peor catástrofe industrial de la historia de la humanidad”, dijo a Al Jazeera, Arnold Gundersen ex vicepresidente de la industria nuclear.
El terremoto de 9 grados de Japón del 11 de marzo causó un inmenso tsunami que inhabilitó los sistemas de enfriamiento de la planta nuclear de Tokyo Electric Power Company (TEPCO) en Fukushima, Japón. También causó explosiones de hidrógeno y fusiones de reactores que obligaron a evacuar a los residentes en un radio de 20 km de la planta.
Gundersen, operador licenciado de reactores con 39 años de experiencia en el diseño de plantas nucleares y en la administración y coordinación de proyectos en 70 plantas de energía nuclear en todo EE.UU. dice que la planta nuclear de Fukushima tiene probablemente más núcleos de reactores expuestos de lo que se cree comúnmente.

Giorgio Agamben es un profeta, una especie de Nostradamus humanista

Foto: Giorgio Agamben

Antonio Manuel
Por encima de todas sus poliédricas condiciones intelectuales, Giorgio Agamben es un profeta. Una especie de Nostradamus humanista, entrañable, cercano, racional. Hace más de veinte años escribió un evangelio laico y maldito, La comunidad que viene, donde predijo que "el hecho nuevo de la política es que ya no será una lucha por la conquista o el control del Estado, sino lucha entre el Estado y el no-Estado (la Humanidad), la disyunción insuperable de las singularidades cualsea y la organización estatal". Acertó.
Una de estas singularidades cualsea es el movimiento DRY-15M. No he acampado con ellos y me siento ellos. De la misma manera que no estuve en Iraq durante aquella invasión infame y me sentía iraquí. Ni viajé a Túnez durante la revolución de los jazmines y me siento tunecino. Ni me enfrenté a un tanque en Tiananmen y todavía me siento chino. Porque la arrebatadora belleza de estas utopías posibles consiste en negar la junteidad como señal de pertenencia. De lo contrario, caerían en el mismo mal que critican. No es necesario estar para ser. Y todos los que quieran ser. Como el colibrí que llevaba una gota de agua en su pico para apagar el fuego. Esa es su (nuestra) identidad. Sin nombres. Sin caras. El anonimato colectivo es un ejercicio coherente de radical democracia y no un parapeto de cobardes.