7/6/11

Los cables sobre PetroCaribe y Haití


Dan Coughlin & Kim Ives
Cuando René Préval juró el cargo de presidente de Haití en una ceremonia celebrada en el Palacio Nacional de Port-au-Prince el 14 de mayo de 2006 estaba deseoso de disipar los temores de Washington de que no fuera un socio fiable. “El presidente quiere enterrar de una vez por todas la sospecha que existe en Haití de que Estados Unidos no se fía de él”, dijo la embajadora de Estados Unidos, Janet Sanderson, en un cable fechado el 26 de marzo 2006. “Está tratando de mejorar su posición a nivel nacional e internacional con una exitosa visita a Estados Unidos”.
Es tan importante, que Préval “declinó invitaciones para visitar Francia, Cuba y Venezuela con el fin de visitar Washington en primer lugar,” señaló Sanderson. “Préval tiene estrechos vínculos personales con Cuba, donde recibió tratamiento para el cáncer de próstata, pero ha señalado a la Embajada (1) que manejará las relaciones con Cuba y Venezuela únicamente en beneficio del pueblo haitiano, y no basándose en ninguna afinidad ideológica hacia esos gobiernos.”

Ollanta Humala presidente: ¿y ahora qué?

Ollanta Humala, nuevo presidente del Perú

Álvaro Cuadra
Contra muchas de las más recientes encuestas especializadas, Ollanta Humala se ha impuesto sobre la señora Keiko Fujimori como el próximo presidente del Perú. El triunfo del señor Humala es un revés para los sectores conservadores de este país que veían en el apellido Fujimori una garantía del modelo económico neoliberal, más allá de cualquier otra consideración de orden ético cívico. Como en una tragedia que no pudo imaginar Sófocles, la figura espectral del padre nimbó la imagen de su primogénita.
No olvidemos que Alberto Fujimori, el ex presidente peruano y padre de la señora Keiko ha sido acusado y condenado por graves crímenes de lesa humanidad y escándalos de corrupción.
La campaña en segunda vuelta ha sido reñida y estrecha, dando cuenta de la actual situación política peruana tensionada por un modelo económico que exhibe cifras tan altas de crecimiento como de desigualdad social. Así, entonces, el candidato electo, señor Humala ha señalado que el principal problema de Perú atiende más bien a perfeccionar la democracia que a reformular el modelo económico vigente. Un discurso que ha sido apoyado por la mayoría del pueblo peruano.

Stéphane Hessel el profeta de la indignación

Foto: Stéphane Hessel

Carlos Siula
Poco antes de suicidarse para "huir" del nazismo, en 1940, el filósofo Walter Benjamin terminó de escribir Tesis sur la filosofía de la historia. Ese texto remite a un pequeño cuadro que tenía en su casa, regalo de su amigo Paul Klee: en el trazado simplista y atormentado de ese dibujo de 31 x 24 centímetros, titulado Angelus Novus, Benjamin veía un ángel rechazando "esa tempestad que llamamos progreso".
Desde hace algún tiempo, Stéphane Hessel identifica su acción con el símbolo que representa ese icono. Por esa razón lo incluyó como prólogo de Indignaos.
Poca gente sabe que ese hombre de 93 años, inquieto y activo como un adolescente, es, en buena medida, el ideólogo del movimiento de los "indignados", que comenzó a mediados de mayo en España. Los jóvenes de la Plaza del Sol que pusieron en marcha ese engranaje reconocen que las ideas de Hessel tuvieron una gran influencia cuando se trató de bautizar el movimiento.

Reflexiones acerca del 15M


Reflexiones sobre el 15M desde la perspectiva de la Autonomía como expresión organizativa y política del poder constituyente.
Toni Negri
En estas últimas semanas, he estado por el trabajo en España. Naturalmente, he prestado atención a los "indignados", he atravesado algunas calles y acampadas, he discutido con muchos compañeros. ¿Quiénes son los “indignados "? No pretendo responderlo -hay docenas de historias que fácilmente pueden hacerlo. Cito aquí sólo algunas notas.
¿Quiénes son los “indignados"?

Una izquierda descarriada


Ignacio Ramonet
Uno de los hombres más poderosos del mundo (jefe de la mayor institución financiera del planeta) agrede sexualmente a una de las personas más vulnerables del mundo (modesta inmigrante africana). En su desnuda concisión, esta imagen resume, con la fuerza expresiva de una ilustración de prensa, una de las características medulares de nuestra era: la violencia de las desigualdades.
Lo que hace más patético el caso del ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) y líder del ala derecha del Partido Socialista francés, Dominique Strauss-Kahn es que, de confirmarse, su batacazo constituye además una metáfora del actual descalabro moral de la socialdemocracia. Con el agravante de que revela, a la vez, en Francia, las carencias de un sistema mediático cómplice.
Todo ello indigna sobradamente a muchos electores de izquierda en Europa, cada vez más inducidos –como lo mostraron en España las elecciones municipales y autonómicas del pasado 22 de mayo– a adoptar tres formas de rechazo: el abstencionismo radical, el voto a la derecha populista o la protesta indignada en las plazas.
Naturalmente, el ex jefe del FMI y ex candidato socialista a la elección presidencial francesa de 2012, acusado de agresión sexual y de tentativa de violación por la camarera de un hotel de Nueva York el pasado 14 de mayo, goza de presunción de inocencia hasta que la justicia estadounidense se pronuncie. Pero la actitud mostrada, en Francia, por los líderes socialistas y muchos intelectuales “de izquierda” amigos del acusado, precipitándose ante cámaras y micrófonos, para corear inmediatamente una defensa incondicional de Strauss-Kahn, presentándolo como el dañado principal, evocando “complots” y “maquinaciones”, ha sido realmente bochornosa. Ni una palabra tuvieron de solidaridad o de compasión hacia la presunta víctima.

Se evidencia la caída de la falacia del “viento de cola” externo


La debacle económica en Grecia y los Estados Unidos hizo que parte de la gráfica nacional señale “pesimismo global”. Se derrumba la teoría de los “factores favorables” foráneos que influyen en la economía argentina.
Uno de los tópicos a los que recurren los medios dominantes consiste en minimizar o desvalorizar los logros y aspectos positivos de la política económica kirchnerista haciendo referencias a supuestos “factores externos” que habrían permitido la recuperación de las cuentas nacionales a partir de 2003. Insistentemente, los medios dominantes hacen referencia al “viento de cola” externo, sin especificar con precisión en qué consiste.
Sin embargo, en las dos principales regiones económicas del mundo que son habitualmente tomadas como modelo de referencia a seguir, Europa y los Estados Unidos, siguen sufriendo los efectos de crisis de las cuales aún no pueden salir.

Nacionalismo, internacionalismo y crisis del capital


Osvaldo Calello
Roberto Ferrero ha intervenido en el debate que mantenemos acerca del internacionalismo militante con un importante texto. Su punto de vista es decididamente escéptico respecto del papel que puede desempeñar una organización internacional en la lucha de los trabajadores y el conjunto de los oprimidos contra el imperio del capital. Su exposición sobre la forma en que la contradicción proletariado-burguesía en las metrópolis ha quedado neutralizada durante un extenso período por la renta imperialista que el capital obtenía y obtiene en el periferia colonial y semicolonial, no puede discutirse. Están ahí las palabras de Engels sobre la clase obrera inglesa que Ferrero cita acertadamente, y también las de Marx sobre el papel que la colonización de Irlanda desempeñó en la consolidación de la democracia burguesa en Gran Bretaña.
Es sabido que tras la crisis de sobreproducción de 1873 el capitalismo inició una etapa de prosperidad en cuyo transcurso se concentró en un nuevo nivel y se expandió decisivamente hacia los confines del orden existente. La fusión del capital industrial y el capital bancario en capital financiero, estudiada por Lenin, y la construcción de un emporio colonial fueron los rasgos notorios de este desenvolvimiento. Ni la situación revolucionaria que se abrió tras la primera guerra mundial, pero sólo logró elevar al poder a los trabajadores en el antiguo imperio zarista, ni el derrumbe que significó el crack de 1929, cuyo impacto depresivo perduró durante diez años hasta el estallido de la segunda guerra mundial, señalaron la última hora del capital.

El derrumbe del esquema Ponzi europeo y el golpe de la oligarquía financiera


Marco Antonio Moreno  
Tomo esta gráfica de Martín Wolf de su artículo publicado en Financial Times, que también ha recogido Paul Krugman para The New York Times. Lo que aquí se muestra son las grandes cantidades de dinero que los bancos centrales de los países de la zona euro se deben mutuamente como consecuencia del derrumbe del esquema ponzi europeo, característico del esquema Ponzi global . Como se aprecia, desde la creación de la zona euro en 1999, hasta finales de 2007, este tipo de préstamos era reducido. Pero al desatarse la crisis, el BundesBank, en particular, ha salido a contrarrestar las masivas corridas de los bancos centrales deficitarios. A fines de 2010 el saldo en contra para el BundesBank era de 325.000 millones de euros, suma que ha aumentado en los cinco primeros meses de este año y que puede llegar a los 400.000 millones de euros en breve.

La Habana de Eusebio Leal Spengler: ¿Una utopía que resucita?

Vista aérea de La Habana

Salim Lamrani  /  Especial para Gramscimanía
Alejo Carpentier, en un vibrante homenaje a su ciudad natal, la apodaba “la Ciudad de las columnas”, por la magia de sus innumerables pilares y columnas de esencia barroca que hacen de La Habana un lugar único en América Latina. Con su destino tan singular en la historia del continente, la ciudad natal de José Martí es un espacio mítico que no puede dejar indiferente al alma humana, en virtud de su extraordinario poder de encantamiento. Fruto de una mezcla de estilos arquitectónicos diversos de origen árabe, español, francés, italiano, griego y romano, la capital cubana se define ante todo por su sincretismo tan peculiar[1].
La excelencia del barroco cubano se encuentra en la Plaza de la Catedral, el estilo neoclásico en el Palacio de Aldama, el neogótico en la Iglesia de Reina, el Art Nouveau en la Estación Central, la Universidad o el Capitolio, el Art Deco en el edificio Barcardí, una combinación de esencia colonial y soviética en el Palacio de Convenciones, la presencia del modernismo en el impresionante edificio Focsa o la influencia bizantina en la Catedral Ortodoxa.