1/6/11

Un cuento de Walter Benjamin para pensar

Walter Benjamin por Doyle Saylor

Álvaro Cuadra
Los relatos han servido desde siempre como una forma peculiar de transmitir ciertos saberes sobre lo correcto y lo incorrecto. Las leyendas, cuentos y relatos míticos han sido los depositarios de un “saber narrativo” que nos enseña sobre el mundo y, sobre todo, sobre nosotros mismos. Así ocurre, también, en el dominio de la filosofía política donde muchas cuestiones complejas se perciben con mayor nitidez en un relato más que a través de una farragosa argumentación lógica y filosófica. De hecho, muchos filósofos han cultivado. al mismo tiempo, el más riguroso pensamiento con el arte narrativo. De igual manera, no hay ningún gran escritor que no sea, a la vez, un filósofo sui generis. No es extraño, entonces, que un pensador judío - alemán tenido por filósofo político y crítico literario como Walter Benjamin haya sido, también, un cuentista interesante.
Entre sus relatos más provocadores está “El viaje de la Mascotte” (1). Situado en 1919, este cuento nos narra la historia del viaje de una fragata de cuatro mástiles desde Hamburgo hacia Antofagasta. Los armadores alemanes querían rescatar unos cargadores salitreros a los que la guerra había sorprendido en ese puerto chileno. Si bien la tarea administrativa era mero trámite, la travesía no estaba exenta de riesgos. Llevar una tripulación de gente de puerto en calidad de pasajeros al otro lado del mundo no era tarea fácil, por más que el capitán fuese amigo de las “gramáticas pardas”.
La cuestión era clara, por mucho que se seleccionara a los marineros, el motín era una posibilidad cierta. La larga travesía transcurre como se esperaba, mesas de juego, un ring de boxeo y un teatro de aficionados muy poco respetable. El buque se convirtió en una “Magic City” que incluía su propia “bolsa” de transacciones de todo tipo y a Frida, una mujer venida de los burdeles de “Sankt Pauli”.

La correspondencia de Walter Benjamin y Gretel Karplus


Fernando Bogado
A lo largo de los años ’30, Walter Benjamin y Gretel Karplus intercambiaron una profusa, íntima y por momentos enigmática correspondencia. El trabajaba en su principal obra que quedaría inconclusa, El libro de los pasajes, y comenzaba el largo camino del exilio. Ella pronto se convertiría en la esposa de Theodor Adorno, pero su relación con Benjamin siempre se mantuvo aparte, como una amistad plagada de guiños cómplices. Correspondencia 1930-1940 (Eterna Cadencia) reúne este material completamente inédito hasta ahora. Además, se publicó en Argentina Denkbilder (El Cuenco de Plata), una serie de “epifanías en viaje” que tan bien condensan y revelan la marca benjamineana en la cultura y el arte.
La publicación de cualquier correspondencia de grandes nombres de la filosofía o la literatura invita siempre al lector a inmiscuirse en los detalles privados que, de alguna manera, iluminan un pasaje leído o le dan sentido a una frase que siempre, siempre, ha resultado oscura. Claro que estamos aquí frente a un problema teórico: ¿puede lo biográfico considerarse un elemento determinante a la hora de abordar una obra particular? Hay algunas soluciones: o descartamos de plano el vínculo entre biografía y obra, o colocamos la biografía trabajando a la par de la obra (solución que se puede encontrar, por ejemplo, en la manera en que Deleuze y Guattari trabajan con las cartas y el diario de Kafka en Kafka: por una literatura menor); o directamente elevamos la biografía y la consideramos solución última de cualquier cuestión interpretativa. Pero claro, aquí está el problema de cualquier colección de cartas, problema que abre la Correspondencia 1930-1940 entre Walter Benjamin y Gretel Karplus (quien luego pasará a llamarse Gretel Adorno, al contraer matrimonio con el filósofo amigo de Benjamin y miembro de suma importancia en el Institut für Sozialforschung, o mejor, de la así llamada “Escuela de Fráncfort”): una correspondencia, una carta, no es un trabajo biográfico completo, sino que es un fragmento, una pequeña porción de datos correspondientes a un escaso número de días que tienen no sólo la urgencia del momento, sino también una plétora de detalles minúsculos que suelen quedar fuera de cualquier gran empresa biográfica. La misma contraposición es recuperada en el prólogo que la traductora al español de estas misivas, Mariana Dimópulos, elige para dar comienzo a la lectura de estos pequeños, personales intercambios.

¿Qué opciones tienen los países en desarrollo para hacer frente a la crisis financiera?

Daniel Munevar
Con esta pregunta como eje central de las discusiones, fue celebrado en Ginebra, Suiza, el Foro “Turbulencia Financiera Global: Opciones para Países en Desarrollo”. El evento, organizado conjuntamente por el South Centre, CAP y TWN, tuvo lugar entre los días 25 y 26 de Mayo. Este contó con la participación de representantes de ONGs especializadas en temas de finanzas, comercio y desarrollo provenientes de 5 continentes, así como investigadores de la OIT y UNCTAD. La Red CADTM Abya Yala Nuestra America estuvo presente con la asistencia de Jorge Marchini (Argentina-OID) y Daniel Munevar (Colombia-CADTM).
Las cuestiones abordadas en el Foro tienen una fuerte resonancia con las controversias que actualmente tienen lugar en America Latina respecto a los posibles caminos a seguir para asegurar un desarrollo sostenible e inclusivo en la región. Es interesante resaltar los contrastes entre las perspectivas optimistas que caracterizan a los pronósticos oficiales respecto al futuro crecimiento económico de la región, con la sombría perspectiva expuesta en los debates.

Cuando las instituciones violan a las naciones


Rebecca Solnit
De pie en la esquina de las calles 19 y G, a pocas cuadras de la Casa Blanca, el Fondo Monetario Internacional no es diferente de los otros templos del capitalismo – el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo – que tienen su hogar en la capital del país. En una mañana dada, no es raro ver a manifestantes fuera de las descomunales oficinas del FMI, protestando contra su política de imponer un programa draconiano de libre mercado en las naciones en desarrollo que, en su desesperación, a menudo no tienen más remedio que buscar ayuda del Fondo.
Como estamos aprendiendo rápidamente, a raíz de la detención de su ex jefe, Dominique Strauss-Kahn, la cultura dentro del FMI es casi tan tóxica como el amargo veneno económico que reparte la propia organización. El mandato plagado de acoso de DSK, como se le conocía, era sólo la punta de un iceberg del tamaño del Titanic. Como informa el New York Times, su FMI no contaba con prácticamente ninguna protección frente a todo tipo de acoso desenfrenado en un lugar lleno de machos dominantes. Las empleadas del FMI debían evitar ciertos tipos de vestimenta para protegerse de una atención no deseada, pero aún así debían enfrentarse a todo tipo de acoso.

Sudamérica ante la tormenta global


Raúl Zibechi
La guerra por la sucesión del director del FMI revela lo mucho que ha cambiado el mundo y lo demasiado estancadas que están sus elites, dispuestas a aferrarse a sus privilegios aún a riesgo de colocar al planeta al borde del abismo. Para Sudamérica, es el momento de afianzar la unidad regional o caminar hacia la desintegración.
El debate en curso sobre la sucesión de Dominique Strauss Khan enseña cómo las potencias del Norte pretenden congelar el mundo de 1944 cuando se firmaron los acuerdos de Bretton Woods y se crearon el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). En aquel momento, el PIB de Estados Unidos era alrededor del 50% del mundial y en esta década decae por debajo del 20%.
El Norte parece dispuesto a pasar por alto la demanda de los países emergentes. Brasil ha dicho, por boca del ministro de Hacienda Guido Mantega, que el candidato debería ser designado sólo hasta fines de 2012 para “tener un tiempo mayor para madurar la sucesión”. Zhou Xiaochuan, gobernador del Banco Central de china, señaló que el FMI debe “reflejar mejor los cambios en la composición económica mundial y a los mercados emergentes” (Diario del Pueblo, 24 de mayo).

La muerte de Bin Laden: Un guión de dibujos animados


Manuel E. Yepe
A un mes de la proclamada culminación de la operación de captura y asesinato del líder de la organización terrorista Al Qaeda, Osama bin Laden, en Pakistán, nada ha aminorado la ofensa a la inteligencia humana que constituyó la versión oficial de los hechos que publicó el diario New York Times con la CIA como fuente. Sólo el relato oficial de la acción terrorista contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono de Washington diez años antes puede compararse como burla a la opinión mundial.
Y como ambas forman parte de un mismo triste capítulo de la historia humana, quizás en calidad de comienzo y final, el nexo entre ambos embustes se hizo absoluto con la versión documental para la televisión que difundió el canal Discovery en días recientes.
La “Operación Gerónimo” (por el nombre en clave de la CIA para Osama bin Laden) ya había sido animada con dibujos para la televisión de manera muy parecida a los juegos de guerra con los que tanto niños como mayores interactúan cotidianamente con la violencia en sus ordenadores en las sociedades dominadas por una gran influencia hegemónica estadounidense. El guión básico dice: 

Aparece documento sobre últimas horas de Allende: ¿Fue asesinado?


Ha aparecido con fuerza la teoría de que el Presidente Salvador Allende no se suicidara y que recibiera disparos de dos armas distintas en La Moneda. Clave en ello es la aparición de un documento que supuestamente estaba perdido y que llegó a las oficinas del programa de investigación.
“Es un expediente de la Fiscalía Militar de esos años, que se perdió hace décadas, tiene más de 300 hojas y hay muchos antecedentes que se desconocían”, explicó la periodista Paulina de Allende Salazar.
En dicho documento se describe el lugar donde murió Allende, las distintas versiones de testigos presenciales de sus últimas momentos con vida y una descripción de cómo se realizó la autopsia del gobernante. De este peritaje se le hizo llegar la descripción tanatológica al especialista uruguayo Hugo Rodríguez, experto en el método de la “autopsia histórica”, el cual llegó a una conclusión que puede reescribir la versión oficial de lo que ocurrió en el Salón Independencia de La Moneda, el 11 de septiembre de 1973.
De acuerdo al análisis de Rodríguez, el cuerpo de Allende, además de la herida de bala de un fusil AK con el que supuestamente se suicidó, registra otra anterior a esa, correspondiente a un arma de menor calibre.
“El análisis de esta autopsia arrojó novedades muy claras. Si está bien descrita, claramente hay dos disparos de dos armas distintas que recibió el Presidente. La descripción podría concluir la existencia de otra arma”, dijo la profesional, agregando que la exhumación del cadáver del gobernante, realizada el pasado lunes a instancias del ministro Mario Carroza, se realizó porque la Justicia maneja algún antecedente que desconocemos.

Hace 30 años apareció el Sida (+ Infografía)

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El sida, una enfermedad incurable que apareció hace 30 años y que ya ha provocado 30 millones de muertos, transformó el mundo, generando un esfuerzo financiero ejemplar, una movilización de gran envergadura y espectaculares avances médicos.
Hace 30 años, el 5 de junio de 1981, el Centro de control de enfermedades de Atlanta, Estados Unidos, descubrió en cinco jóvenes homosexuales una extraña neumonía que hasta entonces sólo afectaba a personas muy inmunodepresivas. Un mes más tarde, se diagnosticó un cáncer de la piel en 26 homosexuales estadounidenses y se comenzó a hablar de “cáncer gay”.
Al año siguiente, la enfermedad fue bautizada con el nombre de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, o Sida. En 1983 un equipo francés aisló el virus, transmitido por la sangre, las secreciones vaginales, la leche materna o el esperma, que ataca el sistema inmunitario y deja expuesto al paciente a “infecciones oportunistas” como la tuberculosis o la neumonía. Estos 30 años de sida y sus millones de muertos han sido también una época de grandes éxitos frente al virus. En 1996, con las triterapias, la enfermedad mortal pasó a ser una enfermedad crónica.
El Fondo Mundial, creado en 2002, ha entregado en ocho años casi 22.000 millones de dólares de subvención y un “programa de urgencia” fue organizado en Estados Unidos.