14/5/11

Slavoj Žižek para editores

Foto: Slavoj Žižek
Chromebook
Ayer se anunció el lanzamiento del Chromebook, el segundo cacharro ideado por Google (y no será el último) para reforzar la integración vertical de todos sus servicios (y para no perder comba, claro, respecto a su principal contrincante, Apple, el príncipe de todas las integraciones verticales). La nueva generación de dispositivos digitales apenas tienen nada en su interior que no sea un navegador a través del cual se accede al software necesario para ejecutar las funciones y disfrutar de los servicios que el gigante norteamericano nos proporciona. Un sólo proveedor, Google, acapara software,  hardware, computadoras, servicios y contenidos, o lo que es lo mismo, hemos alcanzando un grado de libertad inusual y de riqueza inusitada en el acceso a contenidos y servicios al precio, eso sí, de una extraordinaria concentración y de una pérdida casi completa del valor de la privacidad.

Por qué Grecia debería abandonar el euro


Mark Weisbrot

A veces los mercados se agitan cuando un gobierno amenaza con hacer lo que es mejor para sus ciudadanos. Parece que esto fue lo que ocurrió en Europa la semana pasada cuando la revista alemana "Der Spiegel" afirmó que el gobierno griego amenazaba con abandonar el euro: durante dos días la moneda europea sufrió el peor descalabro desde diciembre de 2008.

Tanto el gobierno griego como la Unión Europea negaron la veracidad de dicha noticia, pero la amenaza por parte de Grecia de abandonar el euro hace tiempo que se volvió necesaria y habría que prepararla con antelación. Por mucho que esta medida pueda afectar a Grecia a corto plazo, es muy improbable que los costos superasen a los muchos años de recesión, estancamiento y alto desempleo que las autoridades europeas le están ofreciendo.

Pablo Neruda fue asesinado

Pablo Neruda por David Levine

Francisco Marín

Todo estaba dispuesto para que el poeta y premio Nobel de Literatura Pablo Neruda se exiliara en México. Había viajado de su casa en Isla Negra a Santiago de Chile y un avión enviado por el gobierno mexicano estaba listo para recogerlo. Sin embargo, tuvo que ser internado en la clínica Santa María. Avisó por teléfono a su mujer, Matilde Urrutia, y a su asistente Manuel Araya que un médico le había puesto una inyección en el estómago. Unas horas después murió. Araya –quien estuvo al lado del poeta en sus últimos días– cuenta a [la revista] Proceso un secreto que lo ahoga: el poeta “fue asesinado”.

El poeta chileno Pablo Neruda “supo a las cuatro de la madrugada (del 11 de septiembre de 1973) que había un golpe de Estado. Se enteró a través de una radio argentina que captaba por onda corta. Ésta informaba que la marina se había sublevado en Valparaíso.
“Trató de comunicarse a Santiago, pero fue imposible. El teléfono estaba fuera de servicio. Recién como a las nueve de la mañana confirmamos que el golpe se había concretado. (…) Ese 11 de septiembre fue un día caótico y amargo porque no sabíamos qué iba a pasar con Chile y con nosotros.”