19/2/11

Datos sobre el vehículo blindado ruso Volk (Lobo)


Datos sobre “Mujeres de Tahití” del pintor francés Paul Gauguin

“Mujeres de Tahití" [Pulsar para ampliar]

“Mujeres de Tahití (En la playa)”, titulado en francés “Femme de Tahiti ou sur la plage”, es un cuadro del pintor francés Paul Gauguin (1848-1903). Está realizado en óleo sobre lienzo. Mide 69 cm de alto y 91,5 cm de ancho. Fue pintado en 1891. Se encuentra en el Museo de Orsay, París, Francia. También es conocido con el nombre de “Tahitianas en la playa”.

Este cuadro fue realizado por Gauguin durante su primera estancia en la isla de Tahití. Allí descubrió un tipo femenino distinto al de las mujeres europeas, que reflejó en numerosos cuadros, como este en el que unas mujeres tahitianas se encuentran en la playa.

Una de las mujeres, la que queda a la izquierda del cuadro, viste a la manera tradicional, con ornamentación esquemática y plana que recuerda las estampas japonesas. Sin embargo, la de la derecha viste un vestido rosa típico de las misioneras. En una versión posterior del mismo tema sustituyó este vestido por un “pareo”.

Walter Benjamin tenía una enciclopedia mágica


Los archivos del escritor alemán, que acaban de editarse en inglés, son un inventario de todo lo que le interesaba: citas, anagramas, dibujos. El conjunto es un compendio de signos secretos que el mundo le ofrecía para que los descifrara.

María Negroni 

La tecno-arcadia del Capitán Nemo y laEnciclopedia de Diderot y D´Alembert se parecen. Ambas son microcosmos en los cuales el código alfabético, la taxonomía o la nomenclatura permiten reemplazar el caos de la historia con un simulacro de orden. Toda colección, podría decirse, está hecha de especímenes embalsamados, reliquias que han sido puestas a salvo del continente referencial de la enunciación y la recepción, en un interior terco y voluptuoso. De ahí su coherencia, tan secreta como férrea. No existen las listas arbitrarias, ni siquiera las de Borges. Cualquier lista es una forma ordenada del arte o del juego, una lealtad exclusiva a los tiempos privados del sujeto.

Benjamin lo supo bien. De hecho, no hizo otra cosa en su vida que organizar fragmentos, cada vez más consciente del placer de enumerar y contabilizar los trofeos de su lucidez. Sus archivos (que acaba de editar la editorial Verso, de Londres-New York, bajo el título Walter Benjamin’s Archive: Images, Texts, Signs, constituyen, en este sentido, un verdadero vademécum, un meticuloso inventario de cuanto le interesaba.

Roberto Calasso y los “Aforismos de Zürau” según los manuscritos originales de Kafka

Brillante edición de los Aforismos de Zürau realizada por Roberto Calasso a partir de los manuscritos originales de Kafka del archivo de la Bodleian Library de Oxford. Contiene prólogo del mismo autor y editor y el capítulo de su gran libro K.:'El esplendor velado'.

En los Aforismos de Zürau, Kafka nombra a lo divino por primera vez llamándolo lo "indestructible". De esta manera hace referencia a aquello que se encuentra oculto pero siempre presente. Roberto Calasso logró, como nadie, percibir lo "indestructible" del propio Kafka, por lo que decidió brindarle un majestuoso homenaje no sólo escribiendo el espléndido libro K., sino sacando a la luz esa potencia escondida en forma de otro libro, pero ahora en uno del propio Kafka: los Aforismos de Zürau. Esta maravillosa obra es producto del trabajo editorial realizado por Calasso a partir de los manuscritos originales que se encuentran en la Bodleian Library de Oxrford.

Todo parecía indicar que Kafka nunca tuvo la intención de publicarlos en forma de libro autónomo, aunque sí salieron a la luz póstumamente en 1953, gracias a su amigo Max Brod, que los incluyó en la antología de escritos póstumos Preparativos para una boda en el campo con el título: Consideraciones acerca del pecado, el dolor, la esperanza y el camino verdadero. Sin embargo, son Calasso y el sello editorial Adelphi los que recrean la versión definitiva que Kafka deseaba. Y esa versión es justo la que tienen en sus manos.

Para darnos una idea de la importancia que este libro entraña, mejor escuchemos a Calasso: “Este libro es como un diamante muy puro, enraizado en los vastos yacimientos carboníferos que había en Kafka. En vano se buscaría, entre las compilaciones de aforismos del siglo, alguna que fuera tan intensa y enigmática. Publicados en conjunto, estos fragmentos ocuparían una veintena de páginas casi irrespirables. Puesto que cada fragmento es un aforismo en el sentido de Kierkegaard, un ser -aislado-, que debe respirar rodeado de un espacio vacío”.

El secreto de El Capital de Karl Marx (Una guía para perplejos)


Jordi Soler Alomà

El primer capítulo de El Capital no es, contra lo que unánimemente se cree, un texto difícil por sí mismo. La dificultad principal para su comprensión radica, principalmente, en nuestros condicionamientos ideológicos, o, dicho de otra manera, el problema no está en el texto sino en nuestros cerebros. Exige de nosotros dos esfuerzos fundamentales: ser capaces de ir más allá de las apariencias (ideología) y pensar dialécticamente (lo que nos encontramos delante, aunque parezca estático, siempre es un proceso que, además, ya estaba en marcha cuando entramos a formar parte de él).

Contra la recomendación expresa del propio Marx, que consideraba indispensable la comprensión del primer capítulo (el más importante según él mismo) para poder acometer el resto de la obra, existen autores que, como Althusser, sugieren al lector saltarse esta parte fundamental.

El texto de que tratamos es lo más profundo que ha escrito Marx, y quizás sea lo más profundo que se ha escrito en toda la historia del pensamiento humano. Nos hace vomitar todos los a priori (conceptos ideológicos), todos los estereotipos y prejuicios, con los que funcionamos, y, por tanto, deja nuestra “alma” desnuda ante el juego  a  que “siempre ya estamos jugando”, cuyas reglas  rigen nuestra conducta y nuestra vida como si fuéramos zombies.