16/2/11

Datos sobre el pintor Ferdinand Bellermann

Ferdinand Bellermann

Helga Weissgärber

El pintor paisajista alemán Ferdinand Konrad Bellermann nació el 14 de marzo de 1814 en Erfurt, una antigua ciudad de gran tradición universitaria y en la que también había estudiado Martín Lutero. Los Bellermann formaban una familia muy ramificada que se había residenciado en Turingia y en el vecino Hessen por varias generaciones. De ella habían surgido varios hombres de letras importantes, en especial teólogos, así como también hábiles comerciantes e industriales. Entre los miembros masculinos de la familia (lamentablemente se sabe poco sobre las mujeres Bellermann) era típica la combinación de intereses intelectuales y artísticos con habilidades prácticas (1), a lo que se sumaba una mentalidad abierta, el gusto por los viajes y un interés imparcial por las culturas extranjeras; características éstas que habrían de determinar también la vida de Ferdinand Bellermann.

Con la temprana muerte del padre, la vida de Bellermann al principio no parecía color de rosa; su madre quedó sin recursos y con varios niños, de los que Ferdinand era posiblemente el mayor. Ciertamente contaron con la ayuda de los parientes, en especial de un tío, el comerciante Johann Christian Bellermann, en cuya casa al parecer vivieron los huérfanos, pues esta dirección de la calle Schlösser en Erfurt, aparece después en cartas que le fueron dirigidas a Ferdinand. Así pues, es comprensible que el futuro pintor tuviera que contribuir primero al mantenimiento de la familia en forma más profana: pastoreando ovejas.

Giovanni Papini, un talento olvidado

Foto: Giovanni Papini

Manuel Gregorio González

Más que por sus cimas, las grandes culturas se miden por sus medianías. Si bien Cervantes, Shakespeare y Rabelais son, indudablemente, las prodigiosas gárgolas de una vasta catedral (española, inglesa y gala respectivamente), también lo es que que los cimientos de esa fábrica se fraguaron con una corpulenta nómina de talentos en buena parte olvidados. Dicho con el mayor de los respetos, es probable que Umberto Eco, Claudio Magris, Giorgio Agamben, Atillio Brilli, Gianni Vattimo, Mario Perniola, etcétera, no pasen a la gran historia de la literatura italiana. Sin embargo, estamos ante una excelente generación de hombres de letras, de cuya obra depende la continuidad de un inmenso legado que, gracias a ellos, sigue intacto. Éste es, sin duda el caso de Giovanni Papini, autor muy célebre a primeros del XX y hoy desconocido, entre otros motivos, por su carácter de maldito, de señalado por el fascismo, asunto que borró de las letras europeas a una parte de sus mejores hombres. 

Francia, tan pródiga en genios, acaba de reanudar la polémica de Luis Ferdinand Céline y su abominable antisemitismo. Ya antes había ocurrido con Drieu La Rochelle, Paul Morand, Pierre Laval y muchos otros. No obstante, el hecho es que Cèline fue un extraordinario escritor y una funesta persona. Algo similar podríamos aplicar a Papini, pero sólo referido a su entusiasmo por el Duce.

Fidel sueña que el mundo debería ser una familia


“No hablo de salvar a la humanidad en términos de siglos o de milenios… A la humanidad hay que empezar a salvarla ya”, dijo Fidel en un diálogo con los escritores que asisten a la XX edición de la Feria Internacional y que se prolongó por más de cinco horas.

Las palabras del líder de la Revolución cubana entrañan toda la urgencia de la frase, aunque el diálogo con los escritores es más bien distendido y toma varios rumbos, que van desde los altísimos precios de los alimentos hasta las protestas que agitan el mundo árabe, pasando por la educación de los jóvenes y la poesía del cubano Plácido.

“Nuestra especie no ha aprendido a sobrevivir”, y  las respuestas a los dramáticos problemas que afronta el planeta “no se pueden posponer”, añadió el Comandante en Jefe en lo que fue el típico reencuentro de amigos que, después de un tiempo sin verse, conversan sobre la veloz dinámica de los acontecimientos mundiales de los últimos días, de los últimos años, de la última década. Y también de la historia, que se ve de diferente modo según pasa el tiempo.

Abel Prieto, ministro de Cultura, nombró uno por uno al casi centenar de invitados, la mayoría conocidos por ser participantes asiduos de la Feria cubana del Libro y de otros eventos culturales o académicos como los encuentros de economistas sobre Globalización y Desarrollo.

Datos sobre la industria cultural según Horkheimer & Adorno


“Cada película es el avance publicitario de la siguiente, que promete reunir una vez más a la misma pareja bajo el mismo cielo exótico: quien llega con retraso no sabe si asiste al avance de la próxima película o ya a la que ha ido a ver” (208).

Quería abordar la concepción que Adorno y Horkheimer desarrollan de la industria cultural, así como su relación con la Ilustración, en Dialéctica de la Ilustración. En el capítulo titulado “La industria cultural. Ilustración como engaño de masas” nuestros autores parten rechazando la tesis sociológica que afirma que la modernización trae un “caos cultural”. Lo que ellos constatan es todo lo contrario: los diferentes elementos conforman un sistema. La cultura marca hoy todo con un rasgo de semejanza. Cine, radio y revistas constituyen un sistema. Cada sector está armonizado en sí mismo y todos entre ellos (165).

Es el hecho de que sean industrias que tiendan a ser monopólicas, que sean negocios y que sirvan al capital lo que genera esa inmediata valoración negativa por parte de nuestros autores:
El cine y la radio no necesitan ya darse como arte. La vedad de que no son sino negocio les sirve de ideología que debe legitimar la porquería que producen deliberadamente. Se autodefinen como industrias, y las cifras publicadas de los sueldos de sus directores generales eliminan toda duda respecto a la necesidad social de sus productos (166).

Datos sobre el poeta J.T. Arreaza Calatrava

Jose Tadeo Arreaza Calatrava, tomado de El Cojo Ilustrado

María Cristina Solaeche  /  Especial para Gramscimanía

Cantos de la carne y del reino interior: Cantos Civiles. Odas. La Triste y otros Poemas

Caminante ¿qué buscas en el huerto?
Sacude tus sandalias peregrinas
y prosigue… El jardín está desierto:
¿No ves el muro solariego en ruinas?
Ismael Urdaneta

José Tadeo Arreaza Calatrava, poeta, abogado y diplomático, nace en Aragua de Barcelona, en el  Oriente de Venezuela, el 24 de junio de 1882, en la ciudad llamada La Atenas del Oriente venezolano, en una acogedora y amplia casa llanera colmada de tradiciones heroicas y populares que avivarán el bardo que en él existe. Su padre fue el general Diego Arreaza Monagas, y su madre Doña Petronila Calatrava. Vehemente, polemista, apasionado, su temperamento contrasta con su fisonomía y en especial, con su serena mirada engastada en dos ojos azules claros.