21/1/11

Arguedas frente a Mariátegui: perspectivas de la peruanidad

Diego Quispe Tito (Perú) Atahualpa

Martín Guerra

El profesor italiano Antonio Melis, en el Prólogo a la edición de las Obras Completas de José Carlos Mariátegui, del año 1994, por el centenario del nacimiento del Amauta, refiriéndose a la creación del autor de “7 Ensayos…”, nos dice:

“La efectiva revalorización de su obra se realiza sólo en años recientes. Sin embargo, existen algunos precursores aislados que mantienen en vida, en tiempos oscuros, el recuerdo de Mariátegui. Entre ellos, el más destacado es José María Arguedas, quien se relaciona con la obra mariateguiana en forma crítica y creadora. Considera que la mejor manera de rescatar su herencia es desarrollarla a la luz de las nuevas investigaciones económicas y sociales. Por eso, por ejemplo, se dedica a estudiar la compleja figura del mestizo, como un elemento hasta entonces descuidado de la realidad peruana. Pero Arguedas lleva adelante su empresa intelectual sin el soporte de un movimiento. La soledad del escritor se refleja en su itinerario dramático, desde el punto de vista cultural y personal, en una alternancia continua de angustia y y esperanza.[1]”

Trotsky, el arte de la insurrección: el Octubre Rojo

Diego Rivera / Trotsky

“La insurrección es un arte, y como todas las artes tiene sus propias leyes”: Trotsky

Así definía Leon Trotsky a la Revolución, como un arte que debía transmitir al pueblo ruso, hasta lograr la igualdad en una sociedad marcada por una guerra entre clases, una guerra en la que según el pensamiento socialista decimonónico el proletariado estaba destinado a alzarse con el poder. Esa era la premisa de Trotsky.

La Revolución de febrero sorprendió a Trotsky en Nueva York, donde participaba en la redacción del periódico ruso Novii Myr (El Nuevo Mundo), que era el centro de la propaganda revolucionaria en los Estados Unidos. Trotsky consiguió llegar a Petrogrado el 4 de mayo, un día después pronunció un discurso contra el Gobierno Provisional en el seno del soviet en el que planteaba el traspaso del poder al Soviet de Diputados, Obreros y Soldados.

También explicó de forma certera su análisis acerca de la naturaleza y el carácter de la revolución que se estaba gestando en Rusia gracias a su experiencia revolucionaria en 1905, explicó, en la que más tarde sería conocida como La teoría de la revolución permanente, que en Rusia estaban pendientes las tareas revolucionarias de la burguesía (el reparto de la tierra, separación de la Iglesia y el Estado, el desarrollo industrial, etc.), pero que esta clase social no podía llevar a cabo por su antagonismo con el proletariado y por sus lazos con la nobleza feudal y la aristocracia zarista.

A Portbou, en busca de Walter Benjamin

Vista de Portbou

'Passatges', es el monumento levantado por el escultor Dani Karavan, que recuerda la figura del pensador e invita a la reflexión y la memoria

Parece mentira que Walter Benjamin muriese enPortbou, huyendo de la persecución nazi, en 1940. Y parece mentira porque ya han pasado 70 años y su pensamiento, radical, inclasificable, asistemático, sigue siendo fundamental para entender nuestros días. El filósofo nos hablaba, nos habla, de la mercantilización dominante, de las nuevas formas de conocer y aprehender, de la crisis de la experiencia histórica tradicional y, todo, desde la curiosidad por el cine, la literatura, la arquitectura, las artes plásticas o la música.

En Portbou está lo que dejó Benjamin, situado en el extremo norte de la Costa Brava y lugar de frontera entre Catalunya y Francia. En el lugar y su entorno con todos sus atractivos, en estos días de frío y grises, se tiene una sensación de pérdida, de reflexión, de parada, de un reloj marcado, únicamente, por las olas que golpean acompasadamente las rocas.

La primavera árabe de la democracia

Túnez, la capital de Túnez
Túnez vigila

Abdul Ilah Al-Bayaty, Hana Al-Bayaty & Ian Douglas

El levantamiento de Túnez no es sino el resultado natural del fracaso del modelo de la globalización y el estancamiento que afecta al mundo entero. En efecto, tan pronto como la economía se abre al capital extranjero y la economía local y los servicios se otorgan a las fuerzas del mercado, el papel del Estado queda automáticamente minado y permanece únicamente para proteger al propio modelo. En consecuencia, ya sea en Túnez o en otras partes del mundo en desarrollo, ello ha dado lugar a una contradicción entre los intereses del pueblo y la clase creada para proteger el capital extranjero.

José María Arguedas, hoy y siempre

 
Gustavo Espinoza

“Arguedas es un héroe cultural, un escritor de primera línea y uno de los cimientos firmes para pensar el futuro del país. Miles de jóvenes en todas partes lo toman como un ícono y mentor de lo bueno y mejor que tiene nuestro pueblo”: Rodrigo Montoya

El 18 de enero del presente el Perú entero celebró el centenario de José María Arguedas, una de las más grandes figuras de la literatura americana. 

Nacido en 1911 en Andahuaylas, un entonces olvidado rincón del país enclavado en el Trapecio Andino, tuvo una vida compleja y azarosa, pero extraordinariamente rica en producción intelectual y creación artística. Su muerte -por mano propia- ocurrida en diciembre de 1969 dejó un inmenso vacío en nuestra cultura y privó a los peruanos de un aporte muy rico al pensamiento nacional. Arguedas fue antropólogo y etnólogo, docente universitario, folklorista, escritor, poeta y músico.

Túnez, el miedo cambió de bando


José Daniel Fierro

Humillados, reprimidos, ignorados, marginados, menospreciados, encarcelados, perseguidos... Ben Alí y sus aliados -los gobiernos occidentales- debieron de pensar que los tunecinos eran tontos y sumisos. Los grandes medios de prensa nunca denominaban a Túnez como una feroz dictadura -donde estaban prohibidas todas las libertades mientras “la familia” del presidente amasaba una descomunal fortuna a costa de la pobreza de los ciudadanos-, porque a estos propagandistas del capitalismo les cuesta un esfuerzo ímprobo utilizar tal término cuando tienen que referirse a un régimen político que consideran “amigo”.

Les dijeron que prohibir partidos, encarcelar disidentes, censurar la prensa y bloquear Internet era sinónimo de democracia. Y por si no se lo creían, nunca faltaban mandatarios extranjeros para alabar el régimen y las bondades de su dirigente.

El compromiso político de Picasso

Picasso / Matanza en Corea
Vincenç Navarro

Un objetivo del establishment artístico de EEUU (que es profundamente conservador) es despolitizar el arte, marginando o desdeñando el arte comprometido en el proyecto de cambio de la sociedad.

Un ejemplo de ello es el artículo que el crítico John Richardson acaba de escribir en The New York Review of Books (la revista intelectual más prestigiosa de EEUU) sobre Picasso y su compromiso político (25-11-10), a raíz de la exposición de las pinturas de Picasso sobre el tema Libertad y Paz –que se está exponiendo en Viena y se presentará después en Copenhague–.

Nación dividida por el bien y el mal


Paul Krugman

La semana pasada, el presidente Barack Obama hizo un llamamiento a los estadounidenses para que “acrecentemos nuestra imaginación moral, escuchemos a los demás con mayor cuidado, agudicemos nuestro instinto de empatía, así como nos recordemos todas las formas en que nuestras esperanzas y sueños están entrelazados”. Fueron hermosas palabras; hablaron de nuestro deseo por la reconciliación.

Sin embargo, la verdad es que somos una nación profundamente dividida y es probable que lo sigamos siendo por largo tiempo. Por lo que más quieran, escuchémonos mutuamente con mayor cuidado; sin embargo, lo que vamos a descubrir, temo, es cuánta distancia hay entre nosotros.

La “sinfonía maligna” de Umberto Eco


Melba Escobar

El escritor italiano regresó con una novela, 'El cementerio de Praga', en la que nadie se salva.

Cuenta Umberto Eco cómo a los nueve años fue un gran autor de obras inacabadas. Comenzaba siempre por buscar un título estilo Emilio Salgari. Luego ponía el nombre de la editorial y, en letra de molde, continuaba escribiendo algunas páginas antes de incluir una ilustración, como en las novelas de aventuras. Al cabo de un rato, la exigencia de las ilustraciones, la letra de molde y la imposibilidad de hacer la menor corrección sobre el manuscrito definitivo lo dejaban exhausto y lo obligaban a abandonar el proyecto.

Capitalismo y alienación

Paul Kelpe (Alemania) Hombre y máquina

Phil Gasper

El capitalismo ha creado una sociedad que priva a la mayor parte de las personas de desarrollar su potencial creativo. Estoy seguro de que no pasa muy a menudo que las ideas de Karl Marx se discutan en las prestigiosas páginas del British Journal of Dermatology. Pero en el número de enero de 2008 de esta revista, un artículo trataba de explicar no sólo las enfermedades que sufría Marx, sino también las consecuencias que su salud tuvo en su punto de vista sobre el mundo.

Según el autor del artículo, Stephen Shuster, un profesor de dermatología de la Universidad de East Anglia, Inglaterra, hay pruebas médicas que sugieren que Marx sufría una enfermedad llamada hidradenitis supurativa, en la que las glándulas apocrinas –que se localizan principalmente en axilas e inguinales– se obstruyen y luego se inflaman. Según Shuster, los forúnculos espantosos de los que se quejaba a menudo Marx eran manifestaciones de esta enfermedad crónica de la piel.

Hasta aquí, todo está bien, y quizás se ha resuelto un misterio médico. Pero Shuster no se detiene aquí, sino que a continuación añade que "Además de reducir su capacidad de trabajo –lo cual contribuyó, a su vez, a su penosa pobreza–, la enfermedad mermó mucho su autoestima. Esto explicaría el desprecio por sí mismo y la alienación que sentía, sentimientos que quedan reflejados en la alienación que trató en sus obras".