13/1/11

Henry Ford pretendió construir una fábrica y una ciudad en la Amazonia


Dos aspectos del rio Tapajós

Kevin Rushby

Casi desconocido, el empeño de Henry Ford por crear una fábrica en medio de la Amazonía en 1927 (que menciona David Harvey en su reciente The Enigma of Capital) es buena muestra de un utopismo industrial capitalista de corte autoritario, con algunos rasgos delirantes a medio camino entre el realismo mágico latinoamericano y la extravagante épica amazónica que reflejan películas como Fitzcarraldo, de Werner Herzog, o La costa de los mosquitos, de Peter Weir. Kevin Rushby reseña el último libro de Greg Grandin: Fordlandia: The Rise and Fall of Henry Ford's Forgotten Jungle City.

Sobre o léxico político gramsciano

Natalya Critchley (Venezuela) Barco en Puerto Cabello

Rita Medici

Pode-se dizer que hoje está inteiramente fora de discussão a filiação de Gramsci àquele grupo de autores — mais ou menos incorporados à cultura oficial como “clássicos” — que contribuíram para formar o léxico político do qual comumente nos servimos [1]. Ou seja, existem expressões e conceitos, utilizados a seu tempo por Gramsci e que são, hoje, de uso quase comum: fazem parte daquela linguagem jornalística e midiática que é elemento de conexão entre cultura “alta” e cultura “baixa” (uma conexão talvez mais no sentido inferior do que nos tempos em que Gramsci escrevia para a imprensa socialista). Entre estes termos, conceitos e expressões gramscianas que se tornaram de amplo uso e, em alguns casos, de uso comum, os mais conhecidos são, entre outros, “moderno Príncipe”, “reforma intelectual e moral”, “intelectual orgânico”, “nacional-popular”, “revolução passiva”, “hegemonia”.

Revolução passiva e americanismo

Paul Klee (Alemania) Metrópolis III

Luiz Werneck Vianna

Não se vive mais o tempo das revoluções, e esta seria uma afirmação aparentemente consensual ao final deste milênio, depois de décadas em que a idéia de revolução acendeu o ânimo de gerações na esperança de uma sociedade mais justa. Mas a noção de tempo é definitivamente relativa, podendo-se constatar que uma fatia importante do mundo está conflagrada em conflitos revolucionários de natureza nacional-popular, em grande parte — como no Islã —, em nome da resistência de uma enraizada tradição religiosa e social ao projeto de secularização como fruto necessário da modernização.

Assim, no Oriente, no Leste europeu, às portas do Primeiro Mundo, vive-se, no cotidiano, a pesada lógica das revoluções, com suas crispações doutrinárias e promessas de utopia. Mas não somente lá, porque existem também manifestações revolucionárias no Peru, na Colômbia, na América Central, e mais essa surpreendente em Chiapas, no México. Além disso, desafia a prudência, o senso comum e a ciência, supor que certos cenários modernos e secularizados tenham se tornado imunes ao fenômeno da revolução, sempre uma hipótese onde e quando, como nas lições clássicas, a vida institucional não for capaz de expressar os conflitos em curso. A revolução persiste como um fato, embora não mais represente, na tradição iluminista que a instalou como momento necessário da luta pela igualdade, o fiat do desenvolvimento histórico.

Relendo Gramsci: compromisso político e competência técnica

Cándido Portinari [Brasil] Tres mujeres sentadas

Paolo Nosella

Relembrando os anos oitenta

Se a história é um garimpo, a memória é a bateia que revolve o cascalho do passado e busca dados preciosos para continuar nossa luta.

Vinte anos atrás, em 1983, fervia entre os educadores o debate sobre o compromisso político e a competência técnica. Polemizava-se contra a dicotomia entre o educador-político e o educador-técnico. A conjuntura política dava a oportunidade para a explosão daquele debate: os governos militares, que estavam sendo forçados a passar o poder aos civis, haviam enfatizado a dimensão tecnológica, as competências específicas e a prática do ensino como treinamento; ao contrário, a emergente democracia destacava o sentido e a necessidade do engajamento político da prática científico-pedagógica.

Patria y Nacionalidad

Mijaíl Bakunin

El Estado no es la patria; es la abstracción, la ficción metafísica, mística, política y jurídica de la patria. La gente sencilla de todos los países ama profundamente a su patria; pero este es un amor natural y real. El patriotismo del pueblo no es sólo una idea, es un hecho; pero el patriotismo político, el amor al Estado, no es la expresión fiel de este hecho: es una expresión distorsionada por medio de una falsa abstracción, siempre en beneficio de una minoría explotadora.

La patria y la nacionalidad son, como la individualidad, hechos naturales y sociales, fisiológicos e históricos al mismo tiempo; ninguno de ellos es un principio. Sólo puede considerarse como un principio humano aquello que es universal y común a todas las personas; la nacionalidad separa a las personas y, por tanto, no es un principio. Un principio es el respeto que cada uno debe tener por los hechos naturales, reales o sociales. La nacionalidad, como la individualidad, es uno de esos hechos; y por ello debemos respetarla.

Dios y el Estado

Michelangelo / Detalle de la Capilla Sixtina

Mijaíl  Bakunin

¿Quiénes tienen razón, los idealistas o los materialistas? Una vez planteada así la cuestión, vacilar se hace imposible. Sin duda alguna los idealistas se engañan y/o los materialistas tienen razón. Sí, los hechos están antes que las ideas; el ideal, como dijo Proudhon, no más que una flor de la cual son raíces las condiciones materiales de existencia. Toda la historia intelectual y moral, política y social de la humanidad es un reflejo de su historia económica.

Todas las ramas de la ciencia moderna, concienzuda y seria, convergen a la proclamación de esa grande, de esa fundamental y decisiva verdad: el mundo social, el mundo puramente humano, la humanidad, en una palabra, no es otra cosa que el desenvolvimiento último y supremo -para nosotros al menos relativamente a nuestro planeta-, La manifestación más alta de la animalidad. Pero como todo desenvolvimiento implica necesariamente una negación, la de la base o del punto de partida, la humanidad es al mismo tiempo y esencialmente una negación, la negación reflexiva y progresiva de la animalidad en los hombres; y es precisamente esa negación tan racional como natural, y que no es racional más que porque es natural, a la vez histórica y lógica, fatal como lo son los desenvolvimientos y las realizaciones de todas las leyes naturales en el mundo, la que constituye y crea el ideal, el mundo de las convicciones intelectuales y morales, las ideas.

Bakunin y la dictadura del proletariado


Los partidarios de la dictadura tratan, frecuentemente, de apoyarse en sus afirmaciones, en las ideas de Bakunin, indicando que, aunque en teoría negaba Bakunin el Estado y la autoridad, en la realidad no combatió el periodo transitorio ni la dictadura del proletariado, porque él fue siempre partidario de la acción organizada de las masas obreras mismas y del derecho que les asistía de dirigir la revolución económica y social. Y muchos, que se denominan anarcosindicalistas y pregonan la idea de lo inevitable de la dictadura del trabajo, la dictadura de las organizaciones obreras, etc., afirman que ellos son los fieles portadores de las ideas de este gigante del pensamiento revolucionario, los verdaderos herederos de Bakunin.

Es imposible detenerse en un artículo de relativa extensión, no tan sólo en todas las ideas y conceptos de Bakunin, sino ni siquiera aclarar por completo su interpretación del papel del Estado en la sociedad y en la vida, ni sus conceptos sobre las relaciones entre la sociedad y el individuo.

Piotr Kropotkin: La Conquista del Pan


Nuestras Riquezas

La humanidad ha caminado gran trecho desde aquellas remotas edades durante las cuales el hombre vivía de los azares de la caza y no dejaba a sus hijos más herencia que un refugio bajo las penas, pobres instrumentos de sílex y la naturaleza, contra la que tenían que luchar para seguir su mezquina existencia. Sin embargo, en ese confuso período de miles y miles de años, el género humano acumuló inauditos tesoros. Roturó el suelo, desecó los pantanos, hizo trochas en los bosques, abrió caminos; edificó, inventó, observó, pensó; creó instrumentos complicados, arrancó sus secretos a la naturaleza, domó el vapor, tanto que, al nacer, el hijo del hombre civilizado encuentra hoy a su servicio un capital inmenso, acumulado por sus predecesores. Y ese capital le permite obtener riquezas que superan a los ensueños de los orientales en sus cuentos de Las mil y una noches.

Aún son más pasmosos los prodigios realizados en la industria. Con esos seres inteligentes que se llaman máquinas modernas, cien hombres fabrican con qué vestir a diez mil hombres durante dos años. En las minas de carbón bien organizadas, cien hombres extraen cada año combustible para que se calienten diez mil familias en un clima riguroso. Y si en la industria, en la agricultura y en el conjunto de nuestra organización social sólo aprovecha a un pequeñísimo número la labor de nuestros antepasados, no es menos cierto que la humanidad entera podría gozar una existencia de riqueza y de lujo sin más que con los siervos de hierro y de acero que posee. Somos ricos, muchísimo más de lo que creemos.

Espirales de silencio y medios de comunicación: el papel de los medios alternativos


Pedro Honrubia Hurtado

Manipulación de las emociones y medios de comunicación

La espiral del silencio, el miedo a hablar en ambientes concretos de la vida cotidiana sobre temas controvertidos cuando se tiene una opinión no acorde al pensamiento mayoritario, es el inevitable precio a pagar por un buen número de ciudadanos y ciudadanas cuando el monopolio de la información está en manos de unos pocos privilegiados cuyo único interés es defender sus privilegios.

Los medios privados, los grandes medios, ponen mucho énfasis en la construcción de un pensamiento único acorde a la defensa de su status quo. Esto es sobradamente sabido ya. Para ello, utilizan principalmente el sesgo informativo.

Las 5 vocales de la lengua castellana


La famosa escritora española Lucía Echevarría, ganadora del Premio Planeta, dijo en una entrevista, que "murciélago" era la única palabra en el idioma español que contenía las 5 vocales. Un lector, José Fernando Blanco Sánchez, envió la siguiente carta al periódico ABC, para ampliar su conocimiento. 

Carta al director del diario ABC:

Acabo de ver en la televisión estatal a Lucía Echevarría diciendo que, "murciélago" es la única palabra en nuestro idioma que tiene las cinco vocales.
Mi estimada señora, piense un poco y controle su “euforia”. Un “arquitecto” “escuálido", llamado “Aurelio” o “Eulalio”, dice que lo más "auténtico" es tener un "abuelito" que lleve un traje "reticulado" y siga el "arquetipo" de aquel viejo "reumático" y "repudiado", que "consiguiera" en su tiempo, ser "esquilado" por un "comunicante", que cometió "adulterio" con una "encubridora" cerca del "estanquillo", sin usar "estimulador".
Señora escritora: si el "peliagudo" "enunciado" de la "ecuación" la deja "irresoluta", olvide su "menstruación" y piense de modo "jerárquico".  No se atragante con esta "perturbación", que no va con su "milonguera" y "meticulosa" "educación". Finalmente repita conmigo, como diría Cantinflas: ¡Lo que es la falta de "ignorancia"!

Notas
1. Lo que no dijo el lector es que "murciélago" cuenta con 10 letras que no se repiten y por tal motivo, algunos comerciantes la utilizaban para codificar  (cada letra un número del 0 al 9) el costo de los productos que ofertaban a sus clientes y saber hasta dónde podían "regatear" con ellos en el momento de la venta.
2. Falta la palabra “eucalipto

Datos sobre la Escuela de Frankfurt

Algunos miembros de la Escuela de Frankfurt

La Escuela de Frankfurt es una escuela de pensamiento e investigación social surgida a partir del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Frankfurt am Main, en Alemania. El término “Escuela de Frankfurt” es un término informal empleado para referirse tanto a los pensadores miembros del Instituto de Investigaciones Sociales como a aquellos influenciados por él. No existe ninguna institución formal con este nombre.

Inspirándose en Marx, Freud y Weber, la Escuela de Frankfurt sintetizó filosofía y teoría social para desarrollar una teoría crítica de la sociedad contemporánea.

Teoría crítica

Parece evidente que la elección de la frase “Teoría Crítica de la Sociedad” para describir su doctrina responde en gran parte a la necesidad de encontrar una etiqueta menos controvertida que la de “marxismo”.

Túnez, dictadura mafiosa

Zine El Abidine Ben Ali, presidente de Túnez  y su esposa
Moncef Marzouki

Desde hace tres semanas, soplan aires de revuelta política y social en Túnez. La dureza de la represión, que ha causado veintitrés muertos, muestra que el régimen de Ben Alí se siente amenazado por primera vez. Pero la fuerza y la perseverancia de la movilización del pueblo tunecino ofrecen a la opinión pública y a los representantes políticos europeos y franceses la oportunidad de descubrir la realidad de Túnez. Una visión sesgada desde hace más de veinte años por tópicos alimentados por el poder y muchos de sus simpatizantes franceses.

Tópico 1: “Es cierto que el régimen de Túnez no es una democracia, pero tampoco es una dictadura, solo un régimen autoritario”. No, los actuales sucesos son la prueba para aquellos que no veían o no querían verlo: el régimen de Túnez es una dictadura policial y mafiosa de la peor calaña. Ben Alí en Cartago, es Al Capone en la Casa Blanca.

Haití, el terremoto de los pobres

Puerto Príncipe: Uno de los barrios altos de la ciudad
La catástrofe ha dejado al descubierto años de políticas neoliberales y falsas promesas de los países ricos

Carlos Gómez Gil

La situación que sufre Haití no es sólo producto de las fuerzas de la naturaleza, es consecuencia de años de decisiones económicas tomadas por sus Gobiernos.


Un año después de la gigantesca catástrofe humana que sacudió Haití el 12 de enero de 2010, el devastador terremoto ha desaparecido de las agendas de los medios, Gobiernos y agencias de desarrollo.