13/12/11

Cirios y candelabros, un negocio con futuro en España

J.M. Álvarez
Especial para Gramscimanía 

La consultora PwC ha planteado que se baje de 10 kilovatios a 3 el límite de potencia contratado para poder acogerse a la Tarifa de Último Recurso (TUR), lo que supondría que 19 millones de consumidores dejasen de tener un precio "protector" fijado por el Gobierno.

 Según la página del Ministerio de Industria, la TUR es el precio que regula el Gobierno para el suministro obligatorio a los clientes que no quieren o no pueden (normalmente es que no pueden, ya me dirán Uds. con pensiones de 600-700 euros) buscar otras ofertas, que son la casi totalidad de los consumidores domésticos.

 Ésta es una de las ideas que pretende poner en marcha Mariano Rajoy para rebajar no el precio de la luz, sino el número de usuarios que pueden acogerse a la tarifa que fija el Gobierno cada trimestre – tampoco es una bagatela-, una idea para avanzar en la liberalización del mercado, es decir que tenga electricidad el que pueda pagarla.

 En la España de Rajoy (batacazo ayer de la Bolsa, prima de riesgo en 400 puntos), asoma una industria de gran porvenir: la fabricación de cera para velas y candelabros que sustituyan a las bombillas de millones de hogares empobrecidos. La electricidad a tutiplén quedará para los ricos, que para eso ésta es su "democracia”