28/11/11

Teórica culinaria esencial: Una reflexión de Antonio Gramsci


En su Introducción a la filosofía de la praxis (también en El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce), Antonio Gramsci realiza en cierto momento una reflexión sobre qué es el hombre. Para ello, entre otras cosas, recuerda la conocida máxima de Feuerbach “el hombre es lo que come”, y a partir de ella formula una explicación en que relaciona consecuentemente alimentación, naturaleza y sociedad como elementos clave de la esencia humana. Así, la historia (y los hábitos) culinaria podrá servir para estudiar y analizar los diferentes tipos de sociedades, cómo funcionan en sus relaciones internas, además de para investigar sobre la esencia del ser humano, que no puede desligarse de su vida en sociedad.

Antonio Gramsci y la situación política italiana


¿Berlusconi es un desecho sin resto de virtud? Dimite Silvio Berlusconi y siento una alegría triste. Cómo es posible que un país de logros tan admirables haya convivido con un primer ministro que tanto nos ha avergonzado.  El honor es algo muy apreciado en Italia: la palabra, el coraje, el arrojo, todo lo que hizo de los italianos ingeniosos y aventureros.
Generalizo, ya lo sé: por lo que se ha dicho y se ha difundido, Berlusconi es un desecho sin resto de virtud. Yo no puedo creer que un primer ministro de la Italia grande y creadora haya sido tan deplorable. No lo puedo creer… ¿O sí?
¿Qué es la cultura popular? Leo a Antonio Gramsci, ese libro ¿Qué es la cultura popular? Lo que dijo tiene un gran valor. Una reflexión profunda, una observación aguda, un análisis fino: todo lo que laboriosamente escribía en la celda, como un cenobita forzado, era fruto del discernimiento, de la razón operante, de la intelección.

25/11/11

Marx contra Keynes: ¿De dónde viene el crecimiento económico?

Foto: Karl Marx y John Maynard Keynes

Adam Booth    
"Ahora todos somos keynesianos". Así lo dijo Richard Nixon, el entonces presidente republicano de los EEUU, en 1971. Cuarenta años después, parece que John Maynard Keynes ha vuelto a ponerse de moda, especialmente entre los líderes del movimiento obrero británico. Las direcciones reformistas del Partido Laborista y los sindicatos se aferran a la idea keynesiana de que la economía sólo ha de ser "estimulada" para volver al crecimiento. Pero tal y como los marxistas ya hemos explicado antes, la crisis económica actual no es sólo parte de una crisis cíclica de auge y recesión, sino que es una crisis orgánica del capitalismo, y el crecimiento económico no puede generarse a voluntad.
En la conferencia del Partido Laborista de septiembre de 2011, Ed Balls, responsable de economía del partido, anunció un nuevo "Plan de Cinco Puntos para el Crecimiento", que consiste en:

Filosofía de la Revolución o Revolución de la Filosofía


Abordando eso gris, que parece la teoría
Jorge Aniceto Molinari
El modo de producción, la economía, determina a la sociedad. Si esto es así, para los que nos guiamos por el materialismo histórico, por el materialismo dialéctico, sin duda que lo es.
Entonces sobre esa base tenemos que analizar el conjunto de las relaciones humanas. Todos los posicionamientos: derecha, centro, izquierda, todos responden a esa base.
El tema es que el modo de producción vigente está en plena crisis, la mayor en la historia; es totalmente valido pensar que de la misma ya no saldrá siendo el  predominante, aun con el uso de armas atómicas que pondrían en cuestión la existencia de la humanidad.

24/11/11

El orientalismo en EEUU tras la muerte de Edward Said

Foto: Retrato del Che en las calles de Yemen
John Carlos Rowe
Las críticas de Edward Said al imperialismo estadounidense, especialmente al que impone en Oriente Medio, son la base real de la reivindicación que varios de nosotros hemos hecho en su nombre como estudiosos y activistas del departamento de Estudios Americanos. Estudioso de gran intelecto y ego justificado, Said fue también el primero en insistir en que no deberíamos venerar a nuestros predecesores, sino situarles siempre históricamente. A partir del mero testimonio de la amplia obra de Said sobre el imperialismo de EEUU en Oriente Medio, desde “Orientalism” (1978), a través de “Covering Islam” (1981) y “Blaming the Victims” (1988) a “Out of Place: A Memoir” (1999), los estudiosos de los departamentos de Estudios Americanos deberían haber emprendido estudios más concertados sobre las relaciones entre EEUU y los mundos árabe e islámico que precisamente hoy están empezando a tener impacto.

David Harvey escribe la Breve historia del neoliberalismo


Para quienes hayan vivido en el último tercio del siglo XX, salvo que sean ciegos o sordos o vivan en una madriguera cuatro metros bajo tierra, no ha pasado desapercibida la constancia de ciertas características de la sociedad en que vivimos, que traemos a mientes tanto por la frenética actividad publicitaria de sus promotores como por las destempladas denuncias de que son objeto: la reestructuración de las instituciones, privadas como “públicas”, para situar en lo más alto de la escala de valores aquellos del libre mercado: competencia, eficiencia y maximización de las ganancias; la “destrucción creativa” de cierta forma de Estado, conocido como “de Bienestar” -que implicaba, con grandes diferencias según el espacio y el tiempo de su manifestación, cierto tipo de cobertura social que aseguraba, o intentaba asegurar, a toda o a una buena parte la población, la satisfacción de necesidades básicas- para atajar cualquier obstáculo a la frenética actividad de los homo oeconomicus, guiados infalible y armoniosamente por sus intereses egoístas en la búsqueda de beneficios; más importante, subyaciendo quizá a las anteriores: la ponderación de la ganancia y el consumo como la meta última de la vida, tras lo cual ocurre la insidiosa e imparable penetración de éste en los otros valores de nuestras vidas. En suma, neoliberalismo y “neoliberalización”.

13/11/11

Heidegger: Nazismo y Política del Ser - IX

Especial para Gramscimanía

Nicolás González Varela       
La crítica de Karl Löwith  /  Tercera parte
“No es Heidegger el que al optar por Adolf Hitler se 'comprendió mal' a sí mismo; antes bien son los que no pueden entender por qué actuó de esta manera los que no lo han comprendido”: Karl Löwith,1939
El llamado Fall Heidegger, el compromiso del filósofo Martin Heidegger, quizá el más influyente del siglo XX, con el Nacionalsocialismo, con el Führer Adolf Hitler y con el SS-Staat, fue, como estamos viendo a lo largo de estos artículos, casi inmediatamente un tema de acalorado debate y disputa a lo largo de la década de 1930’s. Karl Löwith había tenido el honor de ser el primer graduado en Filosofía de Heidegger y era un filósofo con su propia obra e intereses autónomos. Löwith merece un comentario más extenso, como persona y pensador: nacido en Munich en 1897 y fallecido en Heildelberg en 1973, este filósofo de la historia alemán se formó intelectualmente en el círculo de Husserl y perteneció al grupo de colaboradores íntimos de Heidegger. Después de participar como soldado en la Iº Guerra Mundial, se trasladó a Freiburg para estudiar Fenomenología, la filosofía de moda, y allí fue seducido por un joven y místico ayudante de Husserl, Martín Heidegger, a quién siguió a Marburg en 1924. En él creyó encontrar “la palpable intensidad e impenetrable profundidad del impulso espiritual” y una alternativa revolucionaria al mandarinado mundo académico alemán. La Habilitationsschrift (tesina de habilitación) de Löwith, presentada en 1928 con el título de Das Individuum in der Rolle de Mitmenschen,[1] fue dirigida por el mismo Heidegger. Sus críticas a la Filosofía política de Heidegger tienen un enorme importancia por su en su triple condición de filósofo alemán, testigo del ascenso del Nacionalsocialismo y discípulo destacado de Heidegger.

11/11/11

Erich Fromm y la filosofía de la sospecha


Álvaro Cortina
La Historia de la Filosofía se funda sobre la noción de falsa conciencia, de distorsión. Los sentidos o el sistema construyen su apariencia, y el intelecto tiene que jugar al cluedo con su lupa. Erich Fromm, como buen miembro (efímero, eso sí) de la Escuela de Frankfurt, viene colgado de los hombros de Marx y Freud.
Estos faros de controversia pensaron al Hombre desde la Economía y la Psicología. Se dijo de ambos judíos que hacían una "filosofía de la sospecha" con esas disciplinas. El libro de Fromm 'Las cadenas de la ilusión' (Paidós) viene subtitulado como 'Autobiografía intelectual', pero se trata más bien de una introducción (bastante esquemática) a sus dos ídolos.
En el primer capítulo despacha todo el contenido personal del texto, que es mínimo. Intuyó a Freud en la tensión sexual de la adolescencia, y a Marx en los periódicos convulsos de 1914. Dice: "Ambos querían liberar al hombre de las cadenas de sus ilusiones, permitiéndole así despertar y actuar como ser libre".
Fromm habla de ellos como de dos humanistas que cortan ligaduras, y de su pensamiento como de una clínica y un esplendor. Popper, sin embargo, desconfiaba de ellos. Pensaba que ambos sistemas manejaban unos postulados que no contemplaban una refutación, que se autoimponían como punto de partida.

9/11/11

Nota sobre el concepto de hegemonía en Gramsci


Ricardo Beyer
Antonio Gramsci había llegado a la conclusión de que la burguesía había logrado fortalecer progresivamente su hegemonía, es decir, su capacidad de ejercer efectivamente su dominación sobre el conjunto de la sociedad sin encontrar demasiada resistencia, mediante el desarrollo de diferentes mecanismos de control social, entre ellos la interiorización de su punto de vista sobre las cosas por parte de los explotados (a través de aparatos ideológicos como la escuela, los medios de comunicación masivos, etc.).
Estas cosas, sumadas a varias otras (el desarrollo del sufragio universal, la formación de una clase media, la liberalización política, el reconocimiento legal de los sindicatos y partidos obreros, la mediación estatal en los conflictos entre capital y trabajo, la disminución de la intervención de la Iglesia sobre la vida, la mejora de los salarios, el establecimiento de los Estados de Bienestar, etc.) llevaron en su conjunto al desarrollo de una subjetividad colonizada de los explotados, es decir, a la disminución de su capacidad subversiva.

Una pequeña lección de marxismo

 Especial para Gramscimanía

Miguel Manzanera Salavert       
“Cada paso del movimiento real vale más que una docena de programas” : Carlos Marx, Crítica del Programa de Gotha
La pérdida de sustancia marxista del Partido Comunista de España es algo antiguo. Ya lo denunciaba Manuel Sacristán en los años 80 del pasado siglo. Que desde entonces no haya sido posible recuperar para el partido de la izquierda un punto de vista científico sobre la realidad social, es ya una tragedia para el futuro. Que IU haya heredado esa falta de teoría social es casi natural, en una época que estaba de moda certificar la defunción del marxismo y el capitalismo parecía imposible de superar. Hoy en día, cuando nos encaminamos a una crisis sistémica de gran profundidad y no parece posible reformar una vez más el modo de producción, bueno sería recordar lo que no deberíamos haber olvidado.

6/11/11

Entre asesinos te veas

 Especial para  Gramscimanía

Luis Britto García  
1
En el documental de Errol Morris The Fog of War, Robert McNamara, ex Secretario de Defensa de Estados Unidos, confesó sin ambages que “si hubiéramos perdido, todos hubiéramos sido juzgados como criminales de guerra”. Noam Chomsky candidatea para tal juicio a todos los presidentes norteños. No exagera: el documento del gobierno de Estados Unidos de 1960  Selective Assassination as an Instrument of Foreign Policy, ISBN 1-58160-296-0  consagra el asesinato como instrumento de su política exterior. Lawrence Davidson testimonia que  durante la Guerra de Vietnam el programa Phoenix de la CIA asesinó a sangre fría 23.369 presuntos miembros del Vietcong. Esa cifra es superada por la hecatombe de más de medio millón de comunistas en 1965 en Indonesia, según listas preparadas por la CIA y utilizadas por militares entrenados en Estados Unidos. Obama proclama el genocidio en Libia como “el modelo de las relaciones internacionales”. Preguntaba Cantinflas: ¿Hablamos como caballeros, o como lo que somos? Vivimos el imperialismo humanitario, o sea la caída de las máscaras.

Las obsesiones de Domenico Losurdo, quien suele presentarse como devoto seguidor de Gramsci


Según Moscato, Losurdo revela una falta de un conocimiento profundo que lo lleva a un uso escandaloso, aunque tal vez inconsciente, de la terminología estaliniana y un conocimiento deficiente del contexto histórico, lo que explica varios deslices y no pocos anacronismos. Los límites del conocimiento histórico de Losurdo se observan cuando atribuye a Trotsky y al conjunto de la oposición una visión mezquina y tiene un escaso conocimiento de la URSS. Resulta molesto ver cómo se presenta el debate posterior a la muerte de Lenin como fruto de una lucha por el poder y de ambiciones personales. A Losurdo no le da que pensar el hecho de que fuera aniquilada casi la totalidad de la dirección de la revolución rusa.
Antonio Moscato
Mi reseña del libro “Stalin. Historia y crítica de una leyenda negra” (Editorial El Viejo Topo, 2011), de Domenico Losurdo, fue tal vez un poco precipitada, probablemente porque me sorprendió la novedad de un cambio de orientación parcial de Luciano Canfora en el ensayo publicado en el apéndice. Sin duda señalé un elemento importante: Losurdo ignora completamente la inmensa literatura soviética y rusa sobre el Gulag (ignora a Soljenitsin y a Salámov, a Grossman y a Rybákov, a Ginzburg, Mandelstam y muchísimos más que sufrieron el estalinismo en propia carne o en la de sus seres queridos), y siempre se ha apresurado a confrontar la supuesta “leyenda negra” con lo que escribió Stalin o algún cortesano suyo, contraponiéndolo después a cualquier frase, sacada de contexto, de un “denigrador” posiblemente poco avezado y no muy digno de confianza. La fuente principal con respecto a las críticas a Stalin es el “Informe secreto” de Jrushchov al XX Congreso del PCUS, que Losurdo asimila descaradamente a Trotsky y al movimiento trotskista, ignorando que éste formuló de inmediato una crítica radical a la metodología utilizada. Ernest Mandel, por ejemplo, ya sostuvo en 1956 lo que Losurdo presenta ahora como descubrimiento suyo: Jrushchov concentraba todas las responsabilidades del estalinismo en una sola persona, Stalin, justamente para exculparse a sí mismo y a todo el grupo dirigente de la prolongada complicidad con el tirano. Añadiré que el método de Jrushchov era prácticamente el mismo que el de Stalin.

La Tercera Guerra Mundial: Parte de guerra

Especial para Gramscimanía

Víctor M. Sáenz
Los libros de Historia mencionan infinidad de conflictos armados, ya entre países, ya entre comunidades, ya entre religiones, ya entre ideas, ya por intereses económicos, ya por amor… Las hubo cortas y largas, desiguales y disputadas, con cambios de fronteras y con cambios de gobiernos, las hubo geográficamente inexplicables, las hubo de frentes amplios y también concentradas en una ciudad, se desarrollaron por tierra, por mar y por aire… Pero por encima de todas estas circunstancias, todas las guerras sin excepción, tuvieron dos cosas en común, a saber: 1.- Incontables víctimas civiles inocentes y 2.- Ambos bandos eran conscientes de estar envueltos en un conflicto.
Pero hete aquí que la Tercera Guerra Mundial es distinta a todas las guerras anteriores, porque aunque sí cumple la condición de contar con víctimas civiles inocentes no cumple con la segunda condición, la de que ambos bandos sean conscientes de estar envueltos en un conflicto.
De hecho, casi nadie sabe aún que la Tercera Guerra Mundial ya dio comienzo hace algunos años, aunque eso sí, nadie podría precisar cuántos, ni tampoco cuando dio comienzo, y menos aún dónde.

La obsolescencia programada


Es un deliberado acto de diseñar productos que fallen pronto, incrementar el desperdicio y destruir y envenenar el medio ambiente
Adán Salgado Andrade
Hace poco, presencié un estupendo documental español llamado “Comprar, tirar, comprar”, producido en el 2010. Comienza el documento fílmico con un hombre que llega a su casa, prende su computadora, y se dispone a imprimir su trabajo, pero a la tercera copia, aparece en la pantalla un mensaje avisando que la impresora presenta un problema en sus partes internas, no puede seguir funcionando, y se debe de recurrir al servicio técnico para su reparación. Eso es algo con que muchos de nosotros nos enfrentamos frecuentemente. En el documental, el hombre acude a varios centros de ventas y servicio y en todos le sugieren que le sale más barato comprar una nueva impresora, a que reparar la vieja
Y eso es por lo que también se opta aquí, en México, a pesar de contar con un menor ingreso por habitante que en España o en cualquier otro país de los llamados “ricos” (que ahora, con la brutal hecatombe económica que enfrentamos, esa acepción queda muy en duda, con países, como los mismos EU, de plano quebrados). Esto responde simplemente a la actual tendencia que en todo el mundo ha impuesto el capitalismo salvaje de emplear técnicas que nos lleven a consumir, si no compulsivamente, sí a hacerlo porque se deba de reponer un producto que inesperadamente falla, como es el caso de la impresora.

1/11/11

México se desangra ante los ojos del mundo


Vicky Peláez
“Los estados poderosos sólo pueden sostenerse por el crimen”: Nicolás Maquiavelo
El país de los antepasados aztecas, México, se ha convertido desde hace diez años en el centro del narcotráfico y la violencia organizada hasta descender a la categoría de un “Estado fallido” incapaz de gobernarse. Allí, la población mexicana ha sido absorbida por el sistema globalizado que viene aplicando un programa de “limpieza social”, para hacerla temerosa, sumisa y obediente.
 Sus mejores líderes sindicalistas, feministas y de los derechos humanos están siendo asesinados día a día o amenazados, tanto por narcotraficantes como por comandos paramilitares del gobierno de Felipe Calderón quien asumió la presidencia en el 2006  tras de unas elecciones calificadas de fraudulentas.
Para entender la trágica transformación del México donde cada día aparecen cuerpos decapitados, torturados o violentamente asesinados, tanto de hombres como mujeres y niños, cuyo número en los últimos 20 años supera los 40 mil, y unos 10 mil desaparecidos, habría que remontarnos a 1965 en la frontera entre México y los Estados Unidos.

Análisis de las elecciones colombianas y nuevo ciclo político


Daniel Pali
A esta hora es nítida la victoria de Gustavo Petro como nuevo alcalde de Santafé de Bogotá, su movimiento progresistas triunfa con 32.16% de los votos (721.308 votos), lo sigue con 24.93% (559.307 votos), la coalición uribista y santista del partido verde (neo-uribista), el Partido de la U (santista), el partido conservador y diversas congregaciones cristianas.
Queda en evidencia con este resultado el fracaso de Uribe Vélez y el cansancio de la ciudadanía con los factores narco-paramilitares presentes en la política colombiana; decimos esto porque el expresidente Uribe se echó al hombro la campaña a la alcaldía de Enrique Peñalosa (Partido Verde), junto con él, caminó la ciudad de Bogotá haciendo campaña barrio por barrio, sin entender el gran descrédito que carga su nombre como expresión del ciclo más sombrío y retardatario de la política colombiana.
Pero esta derrota también es para el presidente Juan Manuel Santos, quien a pesar de los altos índices de favorabilidad política lograda con su juego político cosmético, no engaña a la independiente opinión ciudadana de la capital sobre el tipo de proyecto uribista que representa.

¿Qué pasará ahora en el país vasco?


Miguel Salas
La decisión de ETA de abandonar la actividad armada representa un cambio en la situación política en el País Vasco y con indudable repercusión en el resto del Estado. Hacía ya demasiados años que la actividad de ETA era una dificultad añadida para el desarrollo de movimientos políticos y sociales que permitieran una ruptura con el orden establecido tras la transición del franquismo.
También durante demasiados años la derecha, con la excusa de ETA, se había adueñado de un mensaje reaccionario contra lo vasco y contra sus derechos como pueblo. El PSOE había sucumbido a esa política que representaba una alianza de todo lo más reaccionario de los partidos, la judicatura, policía e instituciones del Estado. Todo lo vasco podía ser identificado con ETA, perseguido, condenado y encarcelado.
Los mínimos derechos democráticos saltaron por los aires. La Ley de Partidos restringía derechos democráticos. Otegi fue encarcelado por delitos de opinión. Periódicos y revistas cerrados sin apenas excusas. Personas amenazadas de años de prisión por el hecho de ser partidarios de la cultura vasca. Ahora se abre una ocasión para cambiar.

Globalización neoliberal y democracia


José A. Estévez Araújo
Tres libros publicados recientemente en España abordan el tema de los efectos de la globalización neoliberal sobre la democracia. Uno es el de Sidney Tarrow titulado El nuevo activismo transnacional (Barcelona, Hacer, 2010). El segundo es la monumental obra de Saskia Sassen titulada Territorio, autoridad y derechos. De los ensamblajes medievales a los ensamblajes globales (Buenos Aires, Katz, 2010) y el más reciente de todos ellos, el texto de Gerardo Pisarello titulado Un largo Termidor. La ofensiva de un constitucionalismo antidemocrático (Madrid, Trotta, 2011).
En relación con los efectos del neoliberalismo sobre la democracia, Naomi Klein decía en su libro La doctrina del shock algo extraordinariamente acertado: una de las estrategias centrales del neoliberalismo ha consistido en colocar sus principios fundamentales fuera del alcance de los mecanismos representativos.
Poner esos principios en la constitución o en los tratados europeos era una manera de “blindarlos” y sustraerlos al juego político ordinario. El ejemplo de la independencia de los bancos centrales es el más claro desde el punto de vista de la autora canadiense. Así, el Consejo Nacional Sudafricano fue obligado a consagrarlo en la constitución como una de las condiciones para la transición en el país del apartheid. En Europa, el euro trajo consigo el Banco Central más independiente del mundo. Su única misión es mantener la estabilidad de los precios. La Reserva Federal norteamericana, al menos, tiene que velar también por el mantenimiento del empleo.
La estrategia de situar los principios del neoliberalismo fuera del alcance de la democracia se pone también claramente de manifiesto en los principios de política económica incluidos en la “constitución europea” desde el Tratado de Maastricht.

Balance de las políticas culturales de Fujimori a Alan García o el vandalismo neoliberal en el Perú


Arturo Bolívar Barreto
La globalización capitalista -que hoy recae en una crisis que puede ser épica- impuso hace unas décadas, en nuestro país desde los 90, una nueva edición de liberalismo económico con características extremas y dogmáticas. El reinado del mercado como panacea para los problemas económicos y sociales trajo como consecuencia la inhibición del rol del estado para todo control del capital privado, reducción del gasto público social, el remate de empresas estatales –muchas muy rentables-, la flexibilidad laboral o las leyes restrictivas que facilitan el despido de empleados y trabajadores.
Si en todo el mundo esto devino en incremento del desempleo, pérdida de ingresos salariales, desprotección de servicios sociales, en países como el nuestro –que llegó a mayores niveles de economía primario exportadora, de desindustrialización y de desaliento de la agricultura para el mercado interno, como fruto de los intereses de las sobreprotegidas inversiones extranjeras y de los tratados de libre comercio- los problemas sociales, de por sí agudos, se potenciaron.
Los efectos en nuestro país de la economía neoliberal implementada por los organismos financieros internacionales son, hasta hoy, esencialmente los mismos: incremento del desempleo -encubierto con altas tasas de subempleo o empleo precario-, pérdida del salario real, decremento dramático del porcentaje de las personas que cuentan con seguro social y de salud, incremento de la delincuencia y de las modalidades cada vez más violentas de delinquir, y en los sectores juveniles y de menores los multiplicados problemas del pandillaje, drogadicción, niños de la calle, prostitución. Aunque el último lustro se haya incrementado los ingresos fiscales, los índices de pobreza -salvo en la publicidad direccionada de aquel gobierno- han decrecido muy poco y, en cambio, se ha ampliado la desigualdad social por carencias redistributivas. Las altas tasas de TBC son muy reveladoras, el Perú ocupa el primer lugar en América Latina a lado de Haití, el país más pobre. Siendo Lima, de lejos, la ciudad de mayor incidencia de tuberculosis en toda la región, según fuentes recogidas del Ministerio de Salud y el Colegio Médico del Perú.

El imperio contra Chávez


¿Por qué el odio visceral y patológico de Estados Unidos de Norte América, al comandante Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela? Estados Unidos en su papel imperial y de potencia hegemónica, es también el gendarme universal para que se cumpla el destino manifiesto y así declarar que lo que se resuelva en la Casa Blanca debe acatarse sin apelación. Pobre del Presidente de un Estado “libre e independiente” que no obedezca las órdenes imperiales: simplemente se transforma en un gobierno “peligroso” “indeseable” al que hay que atacarlo, derrocarlo o matarlo. Chávez no es un presidente obediente ni pusilánime y allí están las consecuencias: El imperio lo declaró enemigo al que hay que combatirlo, derrocarlo, asesinarlo. El imperio contra Chávez y Chávez resiste, vence, y airoso ha salido de golpes de Estado fallidos y de varios intentos de magnicidio que comenzaron en 1999, intensificados y cínicos bajo la administración Bush.
Las evidencias de la injerencia imperial en Venezuela son múltiples. Después del Golpe de Estado del 11 de abril de 2002, dos antiguos funcionarios de la Agencia de la Seguridad Nacional -NSD- declararon ante la prensa internacional que el Pentágono disponía de fuerzas especiales en estado de alerta para proporcionar "apoyo logístico" a los golpistas.

Análisis de los resultados de las elecciones tunecinas


Esam al-Amin
A principios de 1994, un pequeño think tank islámico afiliado a la Universidad del Sur de Florida (USF) organizó un forum académico para presentar a Rachid Ghannouchi, el líder del principal partido de la oposición en Túnez, Ennahdha. El objetivo de aquel evento anual fue dar a los académicos e intelectuales de Occidente una oportunidad poco frecuente para entablar debate con un dirigente político o intelectual de orientación islámica en un momento en que el discurso político estaba dominado por la tan traída y llevada tesis de Samuel Huntington del choque de civilizaciones. Poco después de anunciar públicamente el encuentro, grupos y defensores de Israel, dirigidos por Martin Kramer, Daniel Pipes, Steven Emerson, el director de la B’nai B’rith local y periodista de poca monta en el periódico local de derechas, empezaron una campaña coordinada para desacreditar el forum y atemorizar a la universidad.
Según Arthur Lowrie, un ex funcionario del Departamento de Estado que era profesor adjunto en la USF en aquella época, el AIPAC y otros grupos pro-Israel ejercieron enormes presiones sobre el Departamento de Estado para que rescindiera el visado de Ghannouchi dos semanas después de habérselo emitido en Londres. Como consecuencia, la universidad tuvo que cancelar el forum, a pesar de las firmes protestas de más de dos docenas de académicos y eruditos. El resultado fue que se impidió un encuentro que podía haber sido valioso entre intelectuales y creadores de opinión occidentales, por un lado, y una importante figura del mundo islámico, por otro, por culpa de la agenda exterior de un pequeño pero poderoso grupo de intereses. Este episodio vaticinó el movimiento anti-intelectual en los años siguientes que trató por todos los medios de limitar la capacidad de los grupos y personalidades islámicos para aportar su contribución al diálogo nacional, sobre todo después del 11/S.
Puede leer el artículo en inglés: Understanding Tunisia’s Elections Results