30/10/11

La privatización destruye el medio ambiente en Portugal

 Parque Natural da Serra de São Mamede
Especial para Gramscimanía

Una nueva forma de agresión al medio ambiente proviene de los cercamientos de fincas privadas por medio de mallas de alambre.
Miguel Manzanera Salavert
Una nueva asociación ciudadana ha nacido en el Alentejo, con el objetivo de actuar en defensa del Parque Natural de la Sierra de San Mamés. Se trata de una zona con gran valor ecológico, que abarca más de 55.000 has., situada entre los municipios portugueses de Marvão, Portalegre, Castelo de Vide y Arronches. La asociación con más de 120 miembros se llama ‘S.O.S. São Mamede’, y se ha constituido para promover el desarrollo sostenible. La ocasión para asociarse ha venido por la instalación de decenas de kilómetros de malla de alambre, para impedir el paso a las propiedades privadas, y  que atraviesan el Parque en varios lugares fragmentando el territorio y el ecosistema. Las mallas de alambre tienen una altura entre 2 y 2,5 metros,  sujetas por postes de metal hincadas en cemento o en la roca del granito, y están coronadas por alambre de espino.
El interés de este Parque Natural reside en situarse en una zona límite entre el clima atlántico del noroeste peninsular y el mediterráneo del sur, por lo que se genera un biotopo con elementos mezclados de ambos ecosistemas: encinas y alcornoques, por un lado, robles y castaños, por otro. Hay por eso una gran variedad de especies y sobre todo contiene un gran interés ornitológico. Se espera también que el lobo ibérico, que se encuentra en fase de recuperación pueda llegar hasta aquí próximamente. La construcción de esa barrera artificial en medio del Parque natural constituye un peligro evidente para la fauna del lugar.
Con la construcción de la valla referida se produce una triple agresión: paisajística, ambiental y también social, pues los habitantes de la comarca se han visto afectadas por tener que abandonar el uso tradicional del territorio como zona de pastos o de recreo. Caminos y vías de agua han sido cortados por la nueva barrera y los propietarios de terrenos en esa comarca se verán afectados por la desvalorización de los terrenos, a consecuencia de la construcción de la valla. Se debe subrayar que se ha hecho un gasto de mucho dinero en una inversión dudosa, cuya finalidad no está nada clara. La obra ha sido realizada por una empresa privada que afirma tener intenciones de impulsar el desarrollo turístico de la zona, pero los socios de SOS São Mamede apoyados por la organización ecologista portuguesa Quercus, no están convencidos de que esa razón explique satisfactoriamente los hechos.
Preguntado el concejal de turismo y desarrollo sostenible del municipio de Marvão, éste afirmó que no existe ley alguna que pueda impedir a la empresa, actuar como le parezca mejor para conseguir sus fines. Si bien reconoció que las inversiones de capital y la creación de empleo, le parecen beneficiosas para el desarrollo regional, de modo que no se tomó ninguna medida al respecto.
Se ha podido observar que también en otros lugares de las comarcas y regiones fronterizas con Portugal, se repiten este tipo de agresiones al medio ambiente por parte de propietarios que cierran terrenos con mallas de alambre. Por ejemplo, el Parque Natural del Castillo de Noudar en Barrancos de carácter privado, está rodeado de una valla con las mismas características. Y recientemente la sierra del Castelar, enfrente de Zafra, ha sufrido la construcción de una valla similar de varios kilómetros, que atraviesa el monte a lo largo del ‘Camino colorado’, separándolo de la zona campestre.
No se entiende la finalidad de este tipo de actuaciones, y desde Ecologistas en Acción de Tierra de Barros apoyamos a nuestros amigos portugueses en sus protestas contra los caprichos de los propietarios privados.