21/10/11

Banco del Sur


Gustavo Márquez Marín   /   Especial para Gramscimanía
Cuando el Presidente Chávez propuso en Agosto de 2004 la creación del Banco de Sur, voceros de la oposición, expertos en hacer profecías autocumplidas, lo calificaron como un sueño imposible. Empero, al entrar Argentina como miembro pleno del ente sumándose a Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela, luego de la reunión de los ministros de finanzas de la UNASUR, en la que se acordó avanzar en una estrategia para salvaguardar la región de la crisis que afecta a la Unión Europea  y a Estados Unidos, el sueño comenzó a convertirse en una realidad tangible.
Más que un nuevo banco multilateral, el Banco del Sur debe ser concebido como un sistema financiero regional integral, cuyo fin es sustituir el oprobioso modelo de  dependencia financiera neocolonial actual, concebido para financiar  a los  países del norte con  el ahorro de la región, a través de la colocación de nuestras reservas internacionales en los bancos de EEUU y Europa, a un interés inferior al interés que nos cobran por prestarnos esos mismos recursos, creando con ello, un círculo perverso de descapitalización.  
A través del mercado de commodities -manejados desde New York, Chicago o Londres- el capital especulador manipula los precios del oro, la plata, el cobre, el petróleo, el gas, el trigo, la soja, la carne, el azúcar, el café,  el maíz, jugando a su antojo con el valor de las exportaciones de las cuales dependen nuestra economías. El valor de la deuda soberana  es también manipulado desde Wall Street por las calificadoras de riesgo y los bancos de inversión. El FMI y el BM hacen lo suyo, ofreciendo  financiamiento condicionado  a la adopción de políticas neoliberales, destinadas a reforzar la dominación económica  de nuestros pueblos.
La nueva arquitectura financiera suramericana debe sustituir este sistema nefasto, para que los ahorros de la región se inviertan en desarrollo socioproductivo, infraestructuras integradoras, atención de sus ingentes problemas sociales y en el fortalecimiento de su mercado interno. Debe estar conformada por un Fondo de Reservas, una Red de Bancos de Desarrollo, un Mercado de Capitales, un Mercado de Commodities y un Fondo de Inversión Social.