19/10/11

Apuntes para una historia de Palestina


Armando Briñis Zambrano
La Palestina que conocemos hoy, o el Estado de Israel y los territorios ocupados de Cisjordania y Gaza, forman parte de una historia de miles de años de antigüedad. Estudios realizados en la zona apuntan que fueron los cananeos los primeros habitantes conocidos de la Tierra de Palestina. El centro de dispersión semita de la Antigüedad estaba situado al norte de Arabia; en épocas muy remotas debieron partir de dicho centro y, al establecerse en Palestina, encontraron una población que ha sido llamada de diversas maneras, una de ellas era Rephain.
Hacia la parte norte se ubicaron parte de los cananeos que recibieron el nombre de fenicios, a partir de Phoenix, que significa " tierra roja", por lo que fenicio era el habitante de las tierras rojas. Existen pruebas arqueológicas que demuestran el desarrollo alcanzado por los cananeos. Se habla de ciudades rodeadas por murallas que formaban un doble recinto. En la Biblia se hace mención a esto cuando se señala: "Este pueblo es mayor y más fuerte que nosotros, las ciudades más grandes y amuralladas hasta el cielo... ". En la misma obra se señala y se hace mención a la actividad mercantil, y al desarrollo económico y técnico alcanzado por los cananeos. Se describe, además, la riqueza de sus templos. Conviene aquí recordar que el deslumbramiento del pueblo que dice esto es lógico si se tiene en cuenta su economía ganadera, al enfrentarse a una civilización que tiene avances en el desarrollo técnico mercantil.
¿Quiénes eran los hebreos?
Criterios fundamentados ubican a los hebreos como una oleada semita procedente, al igual que los cananeos, de la Meseta de Arabia (pero con posterioridad a la oleada cananea). Las oleadas tribales formaban parte de las tribus errantes del tipo de los que, incluso hoy, continúan presentes en el desierto Arábigo. Estas tribus se desplazaban continuamente en busca de tierras para asentarse y luchaban encarnizadamente contra grupos ya establecidos en los territorios a donde llegaban, y que además practicaban la agricultura y formas elevadas de domesticación.
En una primera etapa de su historia nómada, los hebreos se infiltran en Palestina y llegan a tener contacto con los fenicios, habitantes de las tierras rojas de las que ya hemos hablado y que no eran más que cananeos.
Conjuntamente con los hebreos se desplazaban otros grupos; por ejemplo, los edomitas que se llegaron a establecer al sur de Palestina, convirtiéndose así en agricultores, y en sedentarios. Pero también hubo otros grupos, en su mayoría hebreos, que continuaron la vida nómada, hostigando a lo largo de toda la región por donde estuviesen. En la época de Abraham, siguieron hacia la zona norte de Siria, llegando a la región de Harrán, donde existían ya infiltraciones de los arameos. De esa zona se van a desplazar hacia la Baja Mesopotamia, y es cuando se van a establecer en Ur.
La tradición hebrea se fundió con la sumeria. Prueba de ello es la similitud entre el lugar común del Dilmun mesopotámico y el Edén hebreo. También hay semejanzas entre el Moisés hebreo colocado en las aguas del Nilo y el Sargón acadio de las aguas del Éufrates. Luego de la permanencia en Ur los hebreos no se detendrán en Egipto, sino que se extienden por todo el Magreb. Este elemento es importante pues ayuda a comprobar que la Diáspora judía es un hecho que se mantiene latente en todo el decursar histórico.
Con los hicsos que fueron expulsados marcha una parte de los hebreos. Los que quedaron en Egipto cambian su situación, pues a pesar de no haber participado en las guerras entre hicsos y tebanos, los faraones pertenecientes a la Dinastía XVIII los obligaron a trabajos forzados.
Es así como comenzaría la peregrinación hacia la tierra prometida. El período termina con el recibimiento en el Monte de Sinaí de los mandamientos o Tablas de la Ley; con gran influencia babilónica. Esta primera etapa de los hebreos, recogida en las Sagradas Escrituras, puede resumirse así:
- Se trata de tribus beduínas.
- Dichas tribus están transitando por un período de disolución de sus relaciones gentilicias, donde hay elementos correspondientes con la forma antigua de descomposición.
- Se hace evidente la descomposición en familias patriarcales, donde Isaac y Jacob, más que supuestos personajes históricos, encarnan la personificación de jefes de familias patriarcales.
- Estas organización tribal se mantiene de cierta forma hasta hoy día, además del origen común semita, a lo cual hace referencia Federico Engels cuando dice: "La pretendida genealogía de Noé, Abraham, etc. […]  dada en el génesis, es como una enumeración bastante exacta de las tribus beduinas, entonces existentes, de acuerdo con el mayor o menor grado de parentesco entre sus dialectos. . . Ahora me parece con perfecta claridad que las llamadas Sagradas Escrituras de los judíos, no son otra cosa que el registro de las antiguas tradiciones religiosas y tribales".
La segunda etapa en la historia hebrea comienza con la conquista de Canaán, que se sitúa entre los siglos XV al XIV a.n.e., según las tradiciones duró siglos y penetraron en dicho territorio conducidos por Josué. La conquista tendrá un carácter agresivo, que queda plasmado en el libro que lleva el nombre de Josué. La primera ciudad destruida fue Jericó. Esta agresividad la demuestra el pasaje de Josué que dice: "Y cuando los israelitas acabaron de matar a todos..." Será precisamente en este pasaje bíblico donde se utiliza el nombre de israelitas como término más antiguo para designar al pueblo hebreo.
Si bien por hebreo se entendía:
- el nómada
- el salteador
- el que habita más allá del río (Ibri)
El término israelita será entendido como:
- el que combate
- el que vence
- el guerrero
De esta forma, se identifica al israelita con el carácter agresivo que lo caracteriza.
En lo sucesivo se continuó llamando al pueblo hebreo, israelita, y viceversa. Por ello, puede decirse que ambos términos se fundieron para designar a aquella oleada semita de la que habíamos hablado anteriormente.
Referido a la definición de judío podemos decir que el origen está en Jacob, cuyos doce hijos formaron la base de la población. Cada hijo estaba al frente de una tribu.
Los nombres de sus hijos eran:
- Rubén – José
- Simeón – Benjamín
- Leví – Dan
- Judá – Neftalí
- Iscar – Gad
- Zabulón - Aser
Por ello, se supone que el término judío, en la época de las doce tribus, era exclusivo para designar a los miembros de la tribu de Judá o Yehudi.
La enciclopedia BARSA plantea algo parecido, pues afirma que "el gentilicio judío se aplicaba al principio para designar a los individuos de la tribu de Judá, el cuarto hijo de Jacob, que en el reparto de Palestina obtuvo la faja del territorio que va aproximadamente desde la orilla occidental del Mar Muerto hasta la costa del Mediterráneo". Ahora bien, en el lenguaje moderno este término ha venido a servir para designar a cualquier miembro del pueblo escogido.
Para evitar confusiones utilizamos el término de judíos para designar al individuo que profesa el judaísmo. Deberá entenderse por Judaísmo la religión y forma de vida de un pueblo. Sólo aceptando el término judaísmo de esta forma pueden tenerse en cuenta elementos que lo caracterizan de diversas maneras:
- como herencia histórica
- como una gran familia
- como un conjunto de principios
- como una religión
Definidos los términos fundamentales que se mencionan, es necesario dejar establecida la relación existente entre ellos para evitar confusiones. En esto resulta muy útil la definición de judío que se ofrece en la enciclopedia BARSA, pues establece una relación lógica y breve que adoptaremos aquí.
Podemos concluir entonces diciendo que los hebreos eran tribus semitas procedentes de la Meseta de Arabia; algunas de estas tribus se sedentarizaron, otras siguieron hostigando por todo el Magreb, lo que valió que se les reconociera también con el gentilicio de israelitas. En esta etapa tribal una de las tribus hebreas estaba asentada en Judea y se conocía como judíos a sus habitantes, al dividirse el reino de que formaba parte dicha tribu, siempre hubo en el trono un representante de ésta. Por ello, ya en tiempos de Cristo la palabra judío vino a servir para designar a cualquier hebreo y así se usa en las lenguas modernas.
Sí dejamos claro que, a pesar de este uso incorrecto que se ha generalizado, no todo hebreo es judío, pues debe entenderse que judío es aquel que profesa el judaísmo como creencia y fe, lo mismo dentro que fuera del territorio que en la actualidad es su patria: Israel.
Actualmente este término se usa como sinónimo de hebreos e israelitas; sin embargo, tanto en el plano histórico como en el étnico, estas palabras tienen distinto significado. En cuanto término histórico general, la palabra hebreo no posee una connotación racial, por lo que se le aplica a cualquiera de las tribus nómadas semitas que vivieron en el Mediterráneo Oriental antes de 1300 a.n.e.
En la historia judía este término se ha aplicado de una forma concreta a aquellas tribus que aceptaban a Yahvé como su único Dios, desde su origen, hasta que conquistaron la antigua Palestina, llamada Canaán y en 1020 a.n.e. se transformaron en una nación unida, regida por un rey. El término israelita hace mención a un grupo nacional y étnico específico, descendiente de los hebreos y unidos por lazos culturales a través de su religión.
Para los historiadores este término se refiere a esta comunidad, desde la conquista de Canaán, hasta que el rey asirio Sargón III destruyó el reino de Israel en el 722 a.n.e. El término judío se refiere a un tercer grupo, por su identidad cultural descendiente de los dos anteriores, desde los tiempos de su retorno de la cautividad de Babilonia, hasta el día de hoy. La palabra proviene del término hebreo yehudi, que en un comienzo significaba ser un miembro de la tribu hebrea de Judá; más tarde pasó a ser Judá, nombre que se aplicaba al Estado judío, y por extensión se aplicó a todo habitante de Judea.
Finalmente, el término israelí se utiliza en la actualidad como gentilicio que identifica a los ciudadanos del Estado de Israel (lo que los diferencia de los israelitas de los tiempos bíblicos).